<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747</id><updated>2012-02-16T18:47:40.901-08:00</updated><title type='text'>st</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>17</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-5123173155131143058</id><published>2010-01-23T16:35:00.000-08:00</published><updated>2010-01-23T20:35:23.161-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 17: Pase lo que pase, haz que cuando lo recuerdes sea perfecto</title><content type='html'>&lt;span style="color:#000099;"&gt;Muchas gracias a todas las que leis el fic por dedicarle tiempo y por los comentarios. Sois las mejores.&lt;br /&gt;Y...no me odies por este.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me mire en el espejo con mi nuevo vestido. Había ido de compras para poder ponerme algo especial esa noche. Si iba a ser la última en la que le iba a ver por lo menos que estuviese guapa.&lt;br /&gt;Pero, ahí estaba parada frente al espejo y, aunque el vestido era realmente mono, yo me veía de todo menos guapa. Claro que el gesto de samurai apunto de hacerse el harakiri no ayudaba mucho.&lt;br /&gt;Desde que había ido al trabajo y me había despedido de Rob la sensación de ansiedad era sencillamente insoportable. Y ni siquiera había sido una despedida, sólo un “hasta luego”, sin embargo, había resultado tan premonitorio que los torpes latidos que mi encogido corazón lograba bombear resonaban con fuerza en mis sienes. En esos momentos dolía demasiado respirar.&lt;br /&gt;Me había olvidado casi por completo de todo esto a la hora de comer, después en sus brazos, descansando en el sofá. El nerviosismo se mitigaba al sentir su cuerpo, al percibir su aroma. Su presencia me tranquilizaba.&lt;br /&gt;Había sentido la necesidad de preguntarle sobre el tema. Pero estaba segura que eso sólo estropearía las cosas anticipadamente. Poniéndole en la incomoda situación de tener que apartarme de su vida antes de tiempo. Decirme: &lt;em&gt;“Mira, pequeña, ha estado bien. Muy bien. Pero yo tengo una vida ahí fuera y…tú sobras.”&lt;/em&gt;Me había repetido esas palabras una y otra vez en cada momento que mi mente amenazaba con realizar la pregunta. Ya que de alguna manera mi estupido cerebro creía que tenia algún tipo de derecho a hacerlo. Él había estado conmigo todo este tiempo. Había dejado claro que para él no era algo pasajero. Pero obviamente lo era. ¿Cómo si no todavía no había sacado el asunto a relucir?. Estaba claro que para él era tan evidente que ni siquiera había necesidad de decirlo en voz alta.&lt;br /&gt;Pertenecíamos a mundos completamente distintos. No sé a quien pretendía engañar, pero por muy “aspirante a actriz” que fuese, éste no era mi sitio. Él era…él, y yo…yo. Y no había nada más que hablar. Ni nada que yo pudiese hacer.&lt;br /&gt;Así que al ritmo de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;It ends tonight &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;intenté arreglar mi cara con algo de maquillaje. Pero después de una desesperada media hora tratando de cambiar mi expresión facial con mil sombras y efectos de eyeliner diferentes y viéndome exactamente igual que al principio tiré mi neceser frustrada al suelo. Total, daba igual cuanto me arreglara, lo iba a perder igualmente.&lt;br /&gt;Me pasé la mano por la frente agotada, y la noche ni siquiera había empezado. Suspiré profundamente, cogí mi chaqueta del armario y salí de la habitación.&lt;br /&gt;Sandra estaba en el salón repasando su caso del día siguiente.&lt;br /&gt;-Wow. ¡Cachonda!, ¿tienes planes para esta noche?. – Me reí, por primera vez en toda la tarde, de verdad.&lt;br /&gt;-Venga no mientas, que estoy horrible. – Me dejé caer sobre el sofá desalentada.&lt;br /&gt;-Hombre…¿es necesario que parezca que no defecas desde que naciste?. – Solté una carcajada mientras apoyaba la cabeza en las palmas de mis manos. – En serio, ¿no puedes sonreír un poco?. – Me le quede mirando ensombreciendo el gesto. Negué con la cabeza.&lt;br /&gt;Y justo en ese preciso momento en el que mis ojos empezaban a empañarse, y los sentimientos de angustia que llevaba tanto tiempo reprimiendo amenazaban con mostrarse, el timbré sonó. Y forzando una sonrisa, junté mis manos y me mordí el nudillo de mi pulgar izquierdo.&lt;br /&gt;-Me tengo que ir. – Canturreé mientras me ponía en pie y cogía mi bolso. Sandra me sonrió inquisitoriamente, pero dejándolo pasar. Me conocía demasiado bien.&lt;br /&gt;-Pásalo genial, ¿ok?. – Le sonreí más abiertamente mostrando mis dientes. – Y… esta noche dormiré con el ipod puesto. Pensaba ir a casa de Chris pero…tengo el juicio mañana y está como a hora y tres cuartos de su apartamento y…&lt;br /&gt;-Lo entiendo, S. Gracias. – Hizo un gesto afirmativo con la cabeza levantándose y viniendo hacia mí con los brazos estirados.&lt;br /&gt;-En serio, disfrútala. Pase lo que pase, haz que cuando lo recuerdes sea perfecto. – La abracé mordiéndome el labio. Intentando con todas mis fuerzas contener toda la mierda que me estaba consumiendo.&lt;br /&gt;El timbre volvió a sonar con más intensidad.&lt;br /&gt;-¡OH DIOS, YA VOY RACHEL! – Grité enfurecida. Sandra se apartó de mí con los ojos desorbitados, asustada. Dibujé una sonrisa nerviosa. – Creo…que debería irme ya.&lt;br /&gt;Mientras esperaba el ascensor volví a oír el telefonillo timbrar otra vez a lo lejos. Solté una carcajada negando con la cabeza.&lt;br /&gt;Al salir a la calle Rachel estaba dando saltitos para calentarse. Y cuando me vio resopló con alivio.&lt;br /&gt;-Joder, Yankee, que me estoy quedando pajarillo. Además el taxi está esperando el la puta calle de al lado. A saber si no se ha ido ya aburrido.&lt;br /&gt;-¿Taxi?, pensaba que íbamos a ir en tu coche. – Comenzamos a andar en dirección a la calle en donde el taxista estaba parado.&lt;br /&gt;-Sí, pero esta noche va a ser ¡épica!. – Con épica Rachel solía referirse a una melopea memorable. Pegó un saltó mientras que giraba hacia mí emocionada.&lt;br /&gt;-Todas las noches son épicas para ti, Rach. – Me sacó la lengua al tiempo que seguía danzando hasta el coche y se perdía dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el camino tuvimos que parar en el apartamento de Tom para recogerlo.&lt;br /&gt;-Buenas noches, señoritas. – Cuando entró ya estaba partiéndose el culo. Se sentó y dejó, como quien no quiere la cosa, una bolsa de papel encima de sus rodillas. No nos miro ni dijo nada. Rachel y yo nos miramos enarcando las cejas…pero ninguna de las dos le preguntó por el contenido de la bolsa. El taxi arrancó y cuando Tom no pudo contenerse más lo soltó.&lt;br /&gt;-He traído sombreros de vaqueros. – Se volvió hacia nosotras balanceándose sobre el asiento con una amplia sonrisa.&lt;br /&gt;-Genial, Tom, genial. – Rachel pasó su mano por el pelo de Tom con indiferencia.&lt;br /&gt;No tardamos mucho en llegar hasta el O. Yo bajé la primera del coche y la verdad es que el vestido que llevaba era bastante corto, así que se me subió y Tom obtuvo una magnifica vista de mi trasero.&lt;br /&gt;-Umm bonito culo, Yankee. – Me di la vuelta con un gesto de pocos amigos mientras llevaba mis manos a mi culo, arrugando el vestido. Rachel le dio un codazo a Tom, quien se dobló hacia atrás dolorido. – Auuu. Deberías estar orgullosa de que sepa apreciar la belleza femenina, nena. – Tom puso una cara lasciva trazando con su mano abierta la silueta del cuerpo de Rachel. Ella le sonrió provocativamente y se fundieron en un apasionado beso del que preferi no ser testigo.&lt;br /&gt;Me di la vuelta y entré en el O. Me acerqué hasta las escaleras y me asomé un poco. No había prácticamente nadie. Sólo Taylor y Marion que tomaban una copa de vino acaramelados en la barra.&lt;br /&gt;A pesar de que yo misma había ayudado a decorar el local, esa mañana no me había parado a ver en como estaba quedando. Parecía otro sitio por completo, todos los sofás estaban arrinconados en un lado de la sala, y las mesitas habían sido bajadas al sótano.&lt;br /&gt;Ahora parecía la fiesta de cumpleaños de una quinceañera sobrehormonada adicta a Crepúsculo y, en especial, a su atractivo vampiro protagonista. No pude evitar romper a reír.&lt;br /&gt;-Hey, ¿de qué te ríes?. – Umm, una dulce voz con el mejor acento británico de la historia, preguntó en mis oídos. Mientras unas robustas manos se amoldaban a mi cintura. Eché mi cabeza hacia atrás para que sus labios accediesen con más facilidad a mi cuello, y sonreí abiertamente al sentir su aliento en mi piel.&lt;br /&gt;-¡Joder!, id a un hotel. – Me giré para ver a Rachel, atónita. Tom y Robert empezaron a bajar las escaleras entre risas.&lt;br /&gt;-¡Oh, venga!. Tenéis que estar de coña. – Rob acaba de ver el “tema” de la fiesta.&lt;br /&gt;Nosotras les seguimos detrás.&lt;br /&gt;-¿En serio?, te atreves a decir eso cuando acabas de practicar sexo, figuradamente, espero, en la mismísima puerta del O. – Entrecerró los ojos maliciosamente, negando con la cabeza.&lt;br /&gt;-No tienes vergüenza, de verdad… - Solté una risa ahogada. Esta tía era increíble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche fue realmente divertida, Tom y Rob estaban más tontos que nunca. Todos sus amigos estaban ahí y eran completamente imbeciles cuando se juntaban todos. Por fin pude conocer a Bobby Long, que había estado todo este tiempo ocupado en una gira europea. Un encanto como todos, y tan borracho e idiota como esperaba que fuese, teniendo en cuenta los antecedentes.&lt;br /&gt;Y a pesar de que todos los allí presentes detestábamos que Robert tuviese que irse, excepto quizás Tom que había mostrado demasiado entusiasmo en ir a visitarlo varias veces a U.S.A, la fiesta no decayó ni un momento. Y la verdad es que los gorros de vaqueros ayudaron bastante a la diversión, y también a que yo disfrutara de esa fiesta sin nudos en la garganta, olvidando, por un rato, la ansiedad que se había apoderado de mi cuerpo en las últimas horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PVRob&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Fui a la barra a por un par de cervezas y Rachel me interceptó por el camino montándose en mi espalda.&lt;br /&gt;-Así que te nos marchas otra vez, ¿eh? – Susurró a mi oído apenada. Se bajó de un salto y me abrazó.&lt;br /&gt;-Eso parece. Hay un vuelo para Los Angeles con mi nombre. Nadie me ha dicho nada pero se pillar una indirecta. – Sonrió torciendo la boca.&lt;br /&gt;-¡Por dios!, pero por lo menos no tardes otros 7 meses en volver. – Desorbitó los ojos agitando las manos.&lt;br /&gt;-Lo intentaré. – Dije riendo, aunque no fuese nada divertido. – Lo intentaré. Esto es muy duro. Va a ser muy jodido. El rodaje va a ser largo de cojones. Aunque vaya a ser seguido…son dos películas. – Puse los ojos en blanco agobiado. – Así que imaginate. – Bufé, mareado. Jamás había tenido tan pocas ganas de volver a Estados Unidos, y normalmente tenía tantas como de que me depilaran las pelotas. No sabía por qué.&lt;br /&gt;-¿Y qué va a pasar con Carla?. – Vale, sí sabía por qué. Gracias Rachel por recordármelo. Esa, obviamente, era la principal razón. Negué con la cabeza poniendo una mueca de dolor.&lt;br /&gt;-No lo sé, aun no lo hemos hablado.&lt;br /&gt;-¿Que aun no lo habéis hablado?. Y ¿a qué coño esperáis?. – Gritó dándome un empujón, que, para ser sinceros, casi hace que me caiga al suelo.&lt;br /&gt;-No sé. No ha surgido el tema. – Me miro incrédula y bastante cabreada. – Bueno, sí ha surgido el tema. No para de surgir, de hecho, pero hemos preferido evitarlo. No…lo hemos hablado. No sabía… no sé cómo preguntarle qué coño quiere hacer.&lt;br /&gt;-¿Qué coño quieres hacer tú?.&lt;br /&gt;-¿Yo?. No irme. Quedarme en Londres para siempre. – Elevó las cejas perdiendo la paciencia. - ¡Joder!. Yo…yo quiero que sigamos con esto. Claro que quiero, pero es más complicado. No sé cuando volveré y bueno, ella no soporta las relaciones a distancia. Esa fue la razón por la que rompió con su ex al venirse aquí. Y eso es una jodida broma comparado con esto. Ya no es sólo que vayamos a estar a miles de kilómetros. Está la puta prensa. Imaginate con las tías que me liaran, y las nuevas compañeras de reparto a las que me follaré. Y por no hablar de Kristen…puede que por fin adoptemos un negrito senegales. ¿Crees que aunque siquiera quisiese darle una oportunidad a esto iba a soportar la mierda en la que vivo?. No ha visto nada y sé que está aterrorizada. Londres es el paraíso. LA es una…&lt;br /&gt;-¡Hey!, ¡relájate!. Respira. ¡Jesús!, vas a petarme la cabeza. Tu vida da asco y de verdad. – Espiró con la boca cerrada.- Vas a explotar. Tienes que hablar con ella. Tienes miedo y es normal, porque…¡coño! ¿quién va a querer estar contigo con todo esto?. – Soltó una carcajada y yo le fulminé con la mirada. Nada de esto tenía una puta pizca de gracia. – Vale, lo siento. Era broma. Muy desafortunadas sí, pero muy inocente. – Agachó la mirada a punto de llorar. E inevitablemente me empecé a reír. Era una autentica puta. Ella me miró con una ancha sonrisa meneando la cabeza al compás de la música. – Quiero decir que…Necesitas hablar con ella, Rob. Deja de pensar en lo que ella pensará. Tienes que preguntárselo y saber exactamente que es lo que pasa por su cabeza. Realmente le gustas. Y estoy segura que aunque flipara con todo lo que os espera querrá intentarlo. – Sonreí al pensarlo. Nada me hacia más feliz que pasar tiempo con ella. Conseguía que me evadiese por completo de toda la presión que me rodeaba. La necesitaba para no anudarme una cuerda al cuello y colgarme de la triste bombilla de un cutre hotel. Eso teniendo en cuenta que aguantase mi peso, porque había engordado un po…- Te mereces ser feliz y olvidarte de toda la puta mierda en la que vives. No puedes dejar que todo esto te joda la vida. Llevas cuatro años acojonado, reprimido. Y ahora que por fin has encontrado a alguien, aunque pobre desgraciada, con la que quieres compartir toda esta locura, no puedes dejarla escapar. Así que más te vale que mañana no hable con Carla y me diga que no has tenido los cojones ni siquiera de expresar lo que sientes por miedo a que tu mierda de vida la espante. – Cabeceé elevando la mirada a ninguna parte. Asintiendo y pasándome las manos por el pelo desesperadamente. Rachel tenía toda la razon. Lo único que tenía era pánico a que Carla saliese corriendo, pero me iba a separar de ella de todas maneras, así que no perdía nada intentándolo.&lt;br /&gt;Me di la vuelta mientras Rachel se entretenía abriendo una de las neveras. Y vi a Carla bailando y riendo con Tom.&lt;br /&gt;Quise ir hasta ella y hablar del tema, en ese preciso momento, como llevaba haciéndolo todos y cada uno de los días que había pasado con ella. Todos y cada uno de los días que me iba enamorando perdidamente de ella. Porque ya no tenía ninguna duda: estaba incondicional y irrevocablemente enamorado. Sonreí al escuchar mis propios pensamientos mientras me acercaba a ELLA. Pero las ganas y los deseos de sacar el asunto se quedaron en mi pecho, torturando y golpeándome sin clemencia. Fingí una sonrisa como llevaba haciendo todo el día y le di un beso en la frente mientras la abrazaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PVCarla&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Después de que todos se despidieran de él, Rob y yo nos montamos en el mismo taxi y nos dirigimos a mi piso.&lt;br /&gt;En el trayecto mientras en la radio sonaba &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Don’t forget me &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;me recosté en su hombro, él me abrazó con fuerza y acarició mi cabello con sus labios. Iba a aprovechar al máximo del poco tiempo que me quedaba a su lado, tal como había dicho Sandra, y él no parecía que fuese a poner mucha oposición.&lt;br /&gt;Esperando el ascensor, empezó a hacerse tangible la desesperación del momento. Todo lo que habíamos estado reprimiendo durante toda la noche, el hacer como que no pasaba absolutamente nada nos encontró de bruces en el portal.&lt;br /&gt;Nos miramos a los ojos sin terciar palabra. Notando como el aire se escapaba de nuestros pulmones demasiado deprisa.&lt;br /&gt;Al llegar a mi casa. En la entrada, acerqué mi mano a la suya sin mirarle a los ojos, la tomé y tiré de él hacia la habitación. Tras cerrar la puerta de mi dormitorio nuestros cuerpos se acercaron en la oscuridad, despacio, sin contacto visual. El ritmo de nuestra respiración se aceleró y nuestras cabezas se buscaron entre jadeos. Nuestros labios se juntaron con violencia. Mis manos fueron a parar a su nuca y las suyas a mis caderas apretándome a él. Deslicé mis manos por sus brazos, bajando con ellas su camisa de cuadros. Agarré su camiseta en el comienzo de su culo y tiré de ella hacia arriba, cogiendo aire al separarnos momentáneamente. Paseé mis manos por su torso desnudo perdiendo el control por completo de mi respiración. Le atraje hacia la cama sin separar nuestras bocas. Y me dejé caer sobre ella mientras Rob se ponía de rodillas encima mía y se agachaba para seguir devorándome.&lt;br /&gt;Me quitó el vestido sin reparar en sus delicadas costuras y bajó mis medias y mi tanga a la vez. Comenzó a recorrer mi cuerpo desnudo con sus ansiosos besos, haciendo que me retorciese con cada contacto. Me incorporé un poco y me deshice de sus pantalones, volvió a pegar sus labios a los míos y él mismo acabó de desnudarse. Se colocó sobre mí sin cautela, y mis piernas le abrazaron instintivamente.&lt;br /&gt;En el auge del momento se introdujo en mí y los dos aguantamos la respiración hasta que salió despacio para volverme a penetrarme con más fuerza. Gemimos en silencio, resoplando en nuestras bocas.&lt;br /&gt;La urgencia del tiempo escapándose entre nuestras manos nos impedía implorar por el final, pero inexcusablemente los movimientos fueron incrementando su ritmo, llagándonos cada vez más lejos entre el dolor y la lujuria.&lt;br /&gt;Sus brazos me retuvieron entre él durante todo el rato, nuestros labios apenas se separaron unos segundos, y mis piernas no dejaron que hubiese ni un milímetro entre nosotros. Nuestros cuerpos se fundieron imposiblemente más en cada embestida haciéndonos una sola persona.&lt;br /&gt;E irremediablemente nuestro instinto irracional nos avecinó a la llegada inminente del fin. Mis piernas empezaron a temblar sin control. Él estaba ya tremendamente duro, podía notarlo en todo su esplendor en mi interior, desbocando el ritmo de sus embestidas. Empecé a morder su hombro intentado amortiguar los gritos de placer, Rob hundió su cabeza en la almohada gruñendo mientras los dos explotamos. Sentí como me llenaba de calor, y como me quemaban las muñecas por donde Rob me estaba agarrando. Estaba segura que eso me dejo marca como mis dientes en su piel, pero no tuve ni tiempo ni ganas de comprobarlo.&lt;br /&gt;Lo hicimos teniendo en cuenta que esa sería nuestra última vez.&lt;br /&gt;Y después se abrazó a mí con todas sus fuerzas. Espirando violentamente. Acariciando mi espalda y mis brazos ansioso. Agitado y nervioso. Yo sólo podía dedicar mi tiempo a olerle. A disfrutar de su aroma lo máximo posible antes de perderlo. A memorizarlo a la perfección.&lt;br /&gt;-Me voy mañana. – Murmuró muy bajo con la voz quebrada.&lt;br /&gt;-Lo sé. – Contesté impasible. Aguardamos un rato en silencio hasta que él volvió a romperlo.&lt;br /&gt;-Así que esto. Lo nuestro… - Se interrumpió. No podía decírmelo, no se atrevía a partirme el corazón en mil pedazos aunque fuera a hacerlo de todas formas.&lt;br /&gt;-¿Se acabó?. – Inquirí sacando fuerzas de donde no las tenías. Sin voz, rajándome la piel con cada letra. Tragó con fuerza deliberando unos segundos.&lt;br /&gt;-Sí, supongo. – Claro. No podía ser de otra manera. Asentí, mientras mis ojos se humedecían. Coloqué mi cara en su cuello, respirándole, respirando su esencia, mi Robandrostadienona. Él siguió acariciándome, recorriendo con sus manos mi cuerpo desnudo, apretándome contra él, besando mi cabeza repetidamente. Las lágrimas comenzaron a desbordarse en mis ojos. Intenté que no contactaran con su piel borrándolas constantemente con mis dedos.&lt;br /&gt;No dormí en toda la noche. Y en ningún momento sentí como su respiración se acompasaba y se tranquilizaba como normalmente hacía. No paro de menear sus manos por mi espalda, ni relajó un segundo la fuerza de su abrazo. Solamente dejamos que el tiempo se nos agotara.&lt;br /&gt;Y se agotó. A las ocho en punto de la mañana sonó su despertador. Y con un profundo y doloroso suspiro nos separamos y nos incorporamos.&lt;br /&gt;Se destapó y se sentó en la esquina de la cama, recogiendo su ropa y vistiéndose, mientras yo descansaba en mi parte del colchón sin poder apartar la mirada del suelo de mi habitación.&lt;br /&gt;Ni se duchó, ni desayunó ese día. Tampoco me miró en el cuarto hora que tardó en llegar hasta la puerta de mi piso.&lt;br /&gt;Le seguí por el pasillo sin decir una palabra hasta que se paró en la entrada, frente a la puerta. Entonces se dio la vuelta y pude notar sus ojos clavándose en mí aunque yo no estuviese mirándole. Levanté la mirada para encontrarme con la suya. Mis ojos estaban empapados en lágrimas que en ningún momento llegaron a derramarse delante de él . Nos observamos durante unos minutos sin decir absolutamente nada, mientras en mis retinas se quedaba grabado el color exacto de sus iris.&lt;br /&gt;-Bueno…Cuídate, por favor. – Asentí mordiéndome un labio.&lt;br /&gt;-Y tú. Mucha suerte por las Américas.&lt;br /&gt;-Y tú con la película y…los exámenes. – Agregó haciendo también un gesto afirmativo con la cabeza. Volvimos a quedarnos en silencio, sólo mirándonos, hasta que su cabeza se acercó a la mía violentamente. Y cuando la tensión se hizo insoportable me agarró por la nuca, presionando mis mejillas con sus grandes manos. Juntando sus labios a los míos desesperadamente. Se exploraron con ansia por última vez mientras mis manos se perdían en su cabello. Alborotándolo y reteniendo la sensación de su contacto con mi piel. Respirando entre besos en su boca. Aferrándome a él vigorosamente. Pero sus labios dejaron los míos, y sus manos me soltaron cayendo vacías en el aire.&lt;br /&gt;Me quedé inmóvil, en mi sitio con los ojos cerrados y la mandíbula apretada hasta que oí la puerta cerrarse y rompí a llorar.&lt;br /&gt;Escondí la cara en mis manos entre sollozos, mientras mi piel se empapaba en llanto.&lt;br /&gt;Y cuando tuve la suficiente fuerza para moverme. Sorbí mis lágrimas y me dirigí a la nevera. Saqué un six pack de cerveza y automáticamente fui hacia mi habitación. Cerré la puerta de un portazo, cogí mi ordenador, me senté en la cama y abrí Remember Me.&lt;br /&gt;Lloré y bebí, bebí y llore desconsoladamente durante toda la película. Cuando acabó y los ojos me pesaban tanto que ya apenas podía mantenerlos abiertos, me tumbé en la cama inerte.&lt;br /&gt;Siempre había creído que los finales trágicos eran los más bonitos, y puede que también los más reales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-5123173155131143058?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/5123173155131143058/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2010/01/capitulo-17-pase-lo-que-pase-haz-que.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/5123173155131143058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/5123173155131143058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2010/01/capitulo-17-pase-lo-que-pase-haz-que.html' title='Capitulo 17: Pase lo que pase, haz que cuando lo recuerdes sea perfecto'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-5427423485341381313</id><published>2010-01-10T15:21:00.000-08:00</published><updated>2010-01-10T16:44:52.599-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 16: Puta lluvia y puto Amanecer</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Primero: ¡¡FELIIIIIIZ AÑO 2010!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Que este sea un gran año para todas y podamos seguir disfrutando de Roberto muuucho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ya se que he tardado mucho en actualizar con nuevo capitulo, pero las vacaciones y esas cosas. Espero que no os hayais olvidado de las historia ;)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Un besazo guapas!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día nada más escuchar el despertador y tomar consciencia del mundo, comencé a sentir esa sensación. Angustia. Un nudo en el pecho agarrotando cada uno de mis latidos. La desoladora espera de algo que irremediablemente iba a pasar.&lt;br /&gt;Mareada me incorporé y fije mi atención en la pantalla iluminada de mi móvil. 26 de abril. Era el día. El corazón me dio un vuelco y la visón se me nubló. Tragué saliva con dificultad, inspirando y expulsando aire despacio, intentado tranquilizarme.&lt;br /&gt;No había vuelta atrás. No podía retroceder en el tiempo, ni retrasar la llegada del fatídico día. Así que con la cabeza dándome vueltas, me levanté.&lt;br /&gt;Vi como el día despertaba tras mi ventana. Obviamente estaba lloviendo y la niebla empañaba los cristales.&lt;br /&gt;-Puta lluvia y puto Amanecer.&lt;br /&gt;Me deslicé hacia la ducha después de encender mi reproductor. Sonaba &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Best not to think about it.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Conforme caía el agua por mi cuerpo intentaba librarme de la pesadumbre que se había apoderado de él.&lt;br /&gt;Había quedado con Rachel a las 8 y media para ayudarle con los preparativos de la fiesta de despedida de Rob en el O. No era la actividad más adecuada para mantenerme alejada de mis pensamientos pero menos daba una piedra, e ir a clase para desconectar en cada una de las tan entretenidas asignaturas que cursaba, sin duda, ayudaba menos.&lt;br /&gt;Cuando salí de la ducha me preparé lo más rápido posible y me dirigí al local de Taylor en mi coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que aparcar en la calle paralela porque no había sitio e ir andando hasta el O. Aun así, cuando llegué no había nadie.&lt;br /&gt;Esperé apoyada en la puerta de la entrada, bajo la débil lluvia, pasmada de frío y expulsando vaho cada vez que respiraba.&lt;br /&gt;-¿Me ayudas?. – Rachel llegó cargada de cajas. Le quité una y una bolsa que colgaba de su brazo. – Aun no son ni y media, ¿Qué haces aquí tan pronto?.- Preguntó mientras sujetaba una de las cajas con su rodilla e introducía una de sus manos en el bolso en busca de las llaves.&lt;br /&gt;-No quería pasar más rato sola. – Me miró por encima de los bártulos entristeciendo la mirada.&lt;br /&gt;-¿Qué tal lo llevas?. – Su voz era condescendiente y vi venir por donde se encaminaba la conversación.&lt;br /&gt;-Genial, Rachel. – Dije tajante. Pronuncié las palabras sin ningún tipo de emoción, aunque por dentro estuviese muriendo. No pretendía hacer como que todo esto no era una mierda, por eso tampoco fingí una sonrisa ni puse voz alegre. Solo quería dejarlo pasar.– Genial. – Ella me observó durante unos segundos todavía con lastima. Y odiaba eso. Le puse mala cara y al parecer lo entendió. Apretó los labios asintiendo. Se dio la vuelta y todavía haciendo malabares con los bultos intentó abrir la puerta. - ¿Por qué coño no dejas las cosas en el suelo, abres y después las entras?. – Me miro ofendida. Pero se volvió y me hizo caso. Cuando sus manos estuvieron vacías consiguió abrir sin dificultad la puerta. Yo pase primero y la sostuve para que recogiera las cajas y entrara.&lt;br /&gt;Bajé los pocos peldaños de la entrada y me introduje hasta la barra, donde deje las cosas. Rachel me siguió colocándolo todo en una de las mesitas.&lt;br /&gt;-Tendremos que recogerlas todas y sacar la grande para la cena. A ver si viene algún macho y nos ayuda con el trabajo duro.&lt;br /&gt;En ese preciso momento Tom apareció bajando por las escaleras.&lt;br /&gt;-¿Requerís de mis servicios como hombre fibroso y musculado?. – Elevó los brazos marcando sus inexistentes bíceps. Rachel y yo estallamos en carcajadas.&lt;br /&gt;Juraría que aparté la mirada sólo un par de segundos pero cuando la volví hacia ellos Tom tenía sus manos alrededor del culo de Rachel, mientras sus labios se exploraban y sus lenguas…”Fingí” una arcada y me aclaré la garganta tratando de llamar su atención. Se separaron algo sonrojados, lo suficiente para tratarse de dos de las personas más sinvergüenzas que había conocido en toda mi vida.&lt;br /&gt;Sacudiendo la cabeza dirigí mi mirada hacia el contenido de la caja. Desorbité los ojos cuando me di cuenta de que eran platos, vasos, servilletas, manteles, posters y demás merchandising de Edward Cullen. Elevé la cabeza para mirarles atónita.&lt;br /&gt;-¿Por qué le odiáis tanto?. – Inquirí levantando las servilletas con mis manos. Se empezaron a descojonar.&lt;br /&gt;-¿A que es genial? Va a comer en su propia cara. – Ambos parecían encantados con la idea.&lt;br /&gt;-Sabéis que no le hace ninguna gracia. – Fruncí el ceño todavía flipando.&lt;br /&gt;-Eso es lo más divertido.- Contestó Tom entre risas, mientras Rachel asentía sonriendo.&lt;br /&gt;-Ten amigos para esto. – Murmuré para mí misma negando con la cabeza. Indagué en la bolsa que había traído conmigo y vi las pancartas que debíamos colocar por todo el local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras me entretenía colgando uno de los carteles de despedida escuché la voz de Tom a mis espaldas.&lt;br /&gt;-¡Hey, aspirante a actriz!. – Noté como mi cuerpo se balanceaba tras la patada de Tom a la escalera en la que me encontraba subida. Elevé mis ojos torciendo la cabeza por encima del hombro para mirarlo y recordé la primera vez que alguien se dirigía a mí como tal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Habían pasado a penas 12 horas de mi cumpleaños y las páginas web del mundo entero ya se hacían eco de las fotos de Robert Pattinson con la extraña desconocida. A las 12:23 del medio día el teléfono de Rob comenzó a sonar sin descanso. Después de varios intentos por silenciar el aparato rechazando cada llamada, Robert se incorporó y atendió una de ellas.&lt;br /&gt;-¿Qué coño pasa ahora?- Rob sostenía el móvil con su mano izquierda y frotaba insistentemente sus ojos con la derecha. - ¿Que qué mierda hice anoche?. Tenía una fiesta de cumpleaños Steph, ya te lo dije. – Se quedó callado un par de segundos, meneando los ojos de un lado a otro intentando encajar algo. - ¡Oh, mierda!, las fotos. ¿Ya?, Pero…pero si no han podido ni pasar…- Se volvió hacia mí con el gesto desencajado. - ¿Qué hora era?. – Me encogí de hombros escondiendo mi cara bajo mi antebrazo derecho. Robert apoyó su cabeza en una de sus manos. - ¿Y qué coño quieres que haga?, ¿qué me esconda en una habitación y no tenga contacto con ningún otro ser humano?. – Se incorporó todavía más, cabreado. - ¿No es lo que estás diciendo?. Pues lo parece. – Negó con la cabeza violentamente. – Mira Stephanie no me apetece hablar sobre esto ahora, ¿ok?. Ya lo discutiremos más tarde. Tengo cosas más importantes de las que ocuparme en este momento. – Probablemente su agente no estaba muy de acuerdo con eso pero Robert no le dio tiempo a rechistar ya que colgó justo al acabar su frase.&lt;br /&gt;Esperé unos segundos aguardando a que él rompiera el incomodo silencio. Al ver que no lo hacía abrí un poco mi brazo para poder verlo. Me miraba con sus manos revolviendo su pelo y la mandíbula apretada.&lt;br /&gt;-Lo siento tantísimo.&lt;br /&gt;-Rob, está bien. La que lo siente soy yo. No sé como va esto pero estoy segura que esas fotos te van a meter en más de un problema y odio que sea por mi culpa, si pudiera… - Se acercó a mí y me abrazó con fuerza interrumpiéndome.&lt;br /&gt;-Calla, ni lo pienses si quiera. Esto no es tu culpa. Pro...probablemente no sea ni mía…Ni siquiera puedo controlar ya mi vida. No has hecho nada malo. Ninguno hemos hecho nada. Si a la gente no le gusta, que les den. – Intenté callar mis pensamientos porque dolían demasiado pero eran del todo cierto.&lt;br /&gt;-Pero no deberías…A lo mejor no deberías verme. – Se apartó de mí confuso.&lt;br /&gt;-¿Qué quieres decir?&lt;br /&gt;-No sé, Rob. No quiero que tu vida se complique todavía más por mi culpa.&lt;br /&gt;-Mi vida ya está lo suficientemente complicada y, créeme, tú no tienes nada que ver. Steph lo va a flipar y la gente va a tener otra excusa más para criticarme. Pero me importa una mierda porque lo que digan de mí me es totalmente indiferente, babe. – Acarició mi cara dulcemente forzando una sonrisa. – Lo único que me preocupa eres tú. – Se mordió el labio y cerró los ojos afligido. – En serio, Carla. No van a parar de decir…cosas totalmente injustas sobre ti. Lo siento. – Susurró en mi pelo. Suspiré profundamente.&lt;br /&gt;- Y ¿te crees que a mi me importa lo que vayan a decir cuatro tías celosonas, que no me conocen absolutamente de nada, sobre mí?. – Negué con la cabeza sonriendo, o intentándolo. – Me levanté y fui hacia el escritorio. Cogí el portátil que descansaba en la mesa y lo metí debajo de la cama. – No pienso leer absolutamente nada. Lo prometo. – Torcí la boca y arrugué la nariz nerviosa. Él se levantó un poco y me atrajo hacia la cama en sus brazos, tumbándonos a los dos. – Además todavía América no ha despertado. Estoy medio a salvo. – Asintió frunciendo el ceño.&lt;br /&gt;-Todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente mi promesa duró exactamente 47 segundos después de que Robert se fuera de mi piso. Corrí hacia mi habitación y rescaté el ordenador de debajo de mi cama. Y entonces fue la primera vez que lo leí. Popsugar actualizó a primera hora de la mañana con la noticia: &lt;/em&gt;Robert Pattinson se divierte en Londres con su gente. Después de varios días sin noticias del actor británico, éste se dejo ver a altas horas de la madrugada con sus amigos después de una noche de fiesta. Pero esta vez una nueva joven se unió a la pandilla, con ella se le puede ver muy cariñoso en las fotos, para más tarde montarse en el mismo taxi juntos intentando así escapar del objetivo de las cámaras. Se trata de Carla Muro, una aspirante a actriz que trabaja con la amiga de la infancia de Robert, Rachel Jerins, en un nuevo proyecto. Parece que han encontrado la mejor forma de promocionar la película poniéndola en primera plana relacionada con la gran estrella de Crepúsculo. Puede que no haya nada entre ellos, pero se les ve muy cómodos juntos. Decirme ¿qué opináis al respecto?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Genial. Ahora era una “aspirante a actriz” que utilizaba a Robert Pattinson para promocionar una película de la que no quería que nadie oyese. Claaaaaro.&lt;br /&gt;Intenté con todas mis fuerzas resistirme a ver todas las fotos y muchísimo más a leer los comentarios, pero la curiosidad era demasiado fuerte.&lt;br /&gt;Para colmo salía con una cara de borracha desfasada en todas las fotos. Partiéndome el culo por la idiota de Rachel. Suspiré rendida y baje la página para leer los comentarios.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;“Pues la tía es bastante normalita.”&lt;br /&gt;“Espero que no estén juntos porque Rob se merece a alguien mucho más que esta tía desconocida.”&lt;br /&gt;“Es que el chaval no puede salir con sus amigos sin que se le relacione con nadie?”&lt;br /&gt;“Joder, es que esta gente no deja de estar pedo nunca o qué? ¡Mirar sus caras!”&lt;br /&gt;“A mi la chica me parece muy mona. Además él es libre y puede estar con quien quiera. Aunque no creo que las fotos muestren nada.”&lt;em&gt; Gracias.&lt;br /&gt;“&lt;/em&gt;No es fea pero necesita un bocadillo!!”&lt;br /&gt;“¡Venga!. ¿En serio Robert? Kristen es muchísimo más guapa, ¡deberías estar con ella!”&lt;em&gt;Oh, no, por dios. Comentarios Robsten no, por favor.&lt;br /&gt;Cerré el portátil automáticamente. Esto era demasiado. Me sentía hasta mareada.&lt;br /&gt;La cosa no fue demasiado lejos, más de lo mismo en casi toda la prensa rosa. Pero se despertó un creciente interés por Robert Pattinson en su ciudad natal. Los paparazzies le persiguieron más de lo normal e inevitablemente volvieron a pillarnos juntos, con todos sus amigos, pero juntos. 4 días diferentes y en diferentes situaciones. Habíamos dejado de mostrar cualquier tipo de gesto afectivo en los lugares abiertos. Hasta caminábamos a cierta distancia, él con los chicos, y yo con Rachel. Por lo que las fotos no confirmaban absolutamente nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desafortunadamente para mí la buena nueva también llego a España. Mi madre no tardó en llamar alterada por lo que sus ojos veían y leían. “¿Aspirante a actriz?.” Sí, todavía no les había contado nada y gracias a la prensa no tuve que esperar más. Les expliqué que había asistido a un casting sin ningún interés en ser aceptada, pero lo había sido. Que no era nada excesivamente grande y que era más que probable que la película ni siquiera llegase a España. Mentí, pero sólo un poco, acerca del estado en que se encontraba mi (inexistente) empleo. Le conté que había tenido que dejar Blluckster, pero que ya había echado currículos, lo cual no era cierto, y que estaba segura que pronto me ofrecerían algo, lo que era cierto si obviabas lo de "segura".&lt;br /&gt;Y por supuesto inquirió sobre Robert Pattinson, aquel actor que hacía de vampiro y que había empapelado las paredes de una de las habitaciones de su casa y que, ahora, se rumoreaba salía con su hija. Le expliqué que todo era mentira y que sólo le conocía por trabajar con Rachel. Al final conseguí tranquilizarla y despreocuparla, aunque siendo madre eso nunca fuese posible del todo.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí estaba 10 días después preparando su despedida. Dibujé una mueca de dolor que deshice rápidamente con una sonrisa dirigida a Tom.&lt;br /&gt;-¿Los farolillos son necesarios?&lt;br /&gt;-No, de hecho Rob va a pensar que son una mariconada, pero ya sabes lo que le molan estas mierdas a Rachel. – Se quedó observándome unos instantes y arrugando el ceño, preguntó. - ¿Qué tal lo llevas?.&lt;br /&gt;-¿El qué?. – Sabía exactamente a qué se refería, así que le mire suplicándole que dejara el tema.&lt;br /&gt;-Ya lo sabes.&lt;br /&gt;-No, no lo sé. – Enfaticé mis palabras con un tono de cabreo. – ¿Lo tuyo con Rachel?. – Él también odia hablar sobre ese tema por lo que deseé que pillara por donde iba. Sonrió apretando los labios afirmativamente.&lt;br /&gt;-Genial entonces. – Se dio la vuelta y se largo a seguir decorando el local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 11:30 de la mañana deje a Rachel y Tom con Sam siguiendo con lo poco que quedaba. Había quedado con Robert para comer en mi casa antes de que yo entrase a trabajar en el turno de tarde de mi nuevo empleo como relaciones laborales en una empresa de galletas.&lt;br /&gt;Cuando llegué al piso me senté en el sofá y encendí la tele abatida. Puse la MTV y vi el videoclip de &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Smile like you mean it &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;de The Killers. Y mientras dejaba el mando en el sillón vi como se deslizaba por mi brazo la pulsera de Pandora que en esa mismo salón Robert me había regalado 17 días antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Dibujé una enorme sonrisa e inmediatamente después deslicé mis dedos por el interior del sobre sacando dos preciosas hojas azules con las mismas florecitas. Las desdoblé mordiéndome el labio impaciente y le mire sonriendo.&lt;br /&gt;-¿Preparado?- Cerró los ojos mientras asentía.&lt;br /&gt;-Venga, léelas de una vez. No alargues más la tortura. – Solté una carcajada y dirigí la mirada hacia las hojas. Suspirando emocionada comencé a leer:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Bueno…¡Feliz cumpleaños!... otra vez.&lt;br /&gt;Espero de verdad que hayas disfrutado de mi compañía casi la mitad que, seguro, yo he disfrutado de la tuya en un día tan especial para ti. Y… que te guste el champagne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Me reí y le miré. Observaba las hojas colorado, jugueteando con un mechón de mi pelo y recostado en mi hombro derecho.&lt;br /&gt;-Me ha encantado el champagne. – Me devolvió una de sus tímidas sonrisas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;He de decir que me doy asco a mi mismo comprando entradas para el peor equipo de Londres – &lt;em&gt;Puse los ojos en blanco.&lt;/em&gt; – pero estoy seguro que te van a encantar. Probablemente más que el otro regalo.&lt;br /&gt;Pero Rachel dijo que era algo que te hacia mucha ilusión y a mí me la hace el poder regalarte algo que tiene significado para los dos.&lt;br /&gt;Cada cuenta representa un día que hemos pasado juntos y quiero que sepas que han sido los mejores 8 días de mi vida desde hace mucho, demasiado, tiempo.&lt;br /&gt;Puede sonarte ridículo, porque 8 días son poco más de una semana. Quizás ahora mismo quieras dejar de leer, cambiarte de apartamento o volverte a España para que el puto loco que escribe esto no pueda acosarte más. Pero era algo que necesitaba decirte.&lt;br /&gt;Para mí significas más que cualquier otra tía que he conocido en los últimos cuatro años.&lt;br /&gt;Significas unas &lt;strong&gt;manos entrelazas&lt;/strong&gt;, una sacudida de manos, el cosquilleo que recorrió todo mi cuerpo cuando te abracé al conocerte. Significas el aire que abandonó mis pulmones mientras te sentabas encima de mi regazo y nuestros labios se juntaban por primera vez en mi &lt;strong&gt;coche&lt;/strong&gt;. Significas la diversión que me invadió cuando accediste a jugar conmigo al Yo nunca, nunca, el hacerme sentirme como un crío junto a ti. (Sí es un &lt;strong&gt;dado&lt;/strong&gt;…No hay ninguna cuenta que represente juegos alcohólicos. Lo siento.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sonreí expulsando aire por la nariz.&lt;br /&gt;-¿Piensas decir algo en algún momento? – Le miré confusa.&lt;br /&gt;-¿Quieres que te radie mis pensamientos más profundos?&lt;br /&gt;-Bueno, yo los he plasmado en unas putas hojas de papel… con florecitas. Lo que es bastante humillante. – Solté una carcajada divertida.&lt;br /&gt;-No es humillante, es muuuy bonito. – Acerqué mi cara a la suya y contemplando sus labios por un momento, recorrí la distancia que los separaba de los míos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Significas la sensación de admiración que sentí cuando me dejaste un rato de intimidad en tu propia habitación en nuestra primera mañana juntos, y cuando salí y vi toda la ropa ordenada, y la &lt;strong&gt;camiseta&lt;/strong&gt; limpia de Chris. Aunque ésta sea una mariconada con un corazón y babero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Miré la bolita en cuestión riendo.&lt;br /&gt;-Es una monada, un poco gay pero… - Me encogí de hombros. – Creo que voy a pedirle la camiseta a Sandra y te la voy a regalar. Chris no la va a usar, seguro que ni se acuerda de ella, y ya que yo voy a tener una cuenta cursi para recordármelo tú podías tener la camiseta. – Asintió sonriendo mientras sus brazos acariciaban mi espalda hasta enredarse en mi cintura, agarrándome con fuerza.&lt;br /&gt;-Me encantaría tenerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Significas el deseo que una canción hizo que se apoderara de mi cuerpo. La necesidad de sentirte y de que fueras lo único que mi cuerpo requería. Significas una jodida &lt;strong&gt;nota musical&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Y una &lt;strong&gt;pelota de fútbol&lt;/strong&gt;. El poder experimentar tanta emoción y al segundo una enorme decepción. Todo lo que un tío desea es que a la chica le guste el fútbol… y ahí estabas tú impaciente por ver el derby…Pero tenías que ser del Chelsea.&lt;br /&gt;Significas el alivio que mi cuerpo encontró después de estar más de una hora tiritando de frío en tu portal. El calor que esperaba encontrar en una &lt;strong&gt;taza de té&lt;/strong&gt;. La satisfacción de encontrarlo en tus brazos.&lt;br /&gt;Significas cada rubor en mis mejillas cada vez que me miras, cada vez que me tocas. Significas también la determinación para actuar y olvidarme de la vergüenza. El &lt;strong&gt;regalo&lt;/strong&gt; como vía de escape a una de las situaciones más embarazosas de toda mi vida. Y soy Edward Cullen, créeme me han pasado cosas realmente avergonzantes en mi vida.&lt;br /&gt;Significas demasiado para mí, pequeña. Ya no hay vuelta atrás.&lt;br /&gt;Bueno…pues… realmente espero que tú sientas lo mismo.&lt;br /&gt;Un beso&lt;br /&gt;Robert&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Volví a doblar las hojas emocionada. Me giré para mirarle y sonreía avergonzado. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Claro que siento lo mismo. - Le besé despacio, saboreando sus suaves labios, respirando el aire que espiraban de ellos. Formando una esplendida sonrisa en su boca. Me di la vuelta en sus brazos dejando descansar mi cabeza en su pecho.&lt;br /&gt;-También he puesto el signo de Aries. Representa este día. – Sonreí con los ojos cerrados, y asentí. "&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Mantuve mis ojos cerrados sentada en el sofá cuando el timbre sonó. Al abrir la puerta Rob me esperaba con su perfecta sonrisa torcida. Sostuve la puerta abierta hasta que entró.&lt;br /&gt;-He traído hamburguesas del McDonlals. – Arrugó la nariz y la frente, esperando mi consentimiento.&lt;br /&gt;-Me alegro, porque no me apetece nada cocinar. – Ni comer, ya puestos ni siquiera respirar. No quería hacer nada que no fuese aprovechar el poco tiempo que me quedaba con la persona que más deseaba. Formé una sonrisa de cortesía y me di la vuelta cogiendo con mi mano izquierda las bolsitas de papel con nuestra comida.&lt;br /&gt;Instantáneamente después noté unas fuertes manos amoldarse a mi cintura, atrayéndome a su cuerpo. Sentí su calido aliento en mi nuca, y sus suaves labios recorrer mi tembloroso cuello. Subió sus manos por mis brazos. Agarró mi delicada muñeca, recorriendo mi mano derecha con sus dedos, dibujando delicados círculos alrededor de la pequeña gasa adhesiva que tapaba mi ya casi recuperada herida, y se la acercó a su boca, depositando un suave y cariñoso beso justo en el centro de mi mano.&lt;br /&gt;Sonreí feliz, cerrando los ojos y disfrutando de los mejores momentos de mi vida. Hasta que la cruda realidad me golpeó en el pecho.&lt;br /&gt;-Venga, vamos a comer. – La voz de Rob en mi oído marcó el comienzo de nuestra actuación para el resto del día&lt;em&gt;. Como si nada pasara.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0p0Dlr5cgI/AAAAAAAAAUk/ZvbO7YlBTW0/s1600-h/larenza-925-sterling-silver-amistad.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 160px; height: 120px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0p0Dlr5cgI/AAAAAAAAAUk/ZvbO7YlBTW0/s400/larenza-925-sterling-silver-amistad.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425276306125844994" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0p0DZAYMMI/AAAAAAAAAUc/EzS-7vxmATE/s1600-h/a8b8cc5f-d68e-436c-8d9c-58b5b780e91d_190x190.png"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 190px; height: 190px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0p0DZAYMMI/AAAAAAAAAUc/EzS-7vxmATE/s400/a8b8cc5f-d68e-436c-8d9c-58b5b780e91d_190x190.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425276302722085058" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0p0DCZgJxI/AAAAAAAAAUU/tK74sZyEO2E/s1600-h/f7593dd3-a703-4b07-8963-64b2950c132b_190x190.png"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 190px; height: 190px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0p0DCZgJxI/AAAAAAAAAUU/tK74sZyEO2E/s400/f7593dd3-a703-4b07-8963-64b2950c132b_190x190.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425276296653448978" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0p0DNsVmnI/AAAAAAAAAUM/28Hiw858Abg/s1600-h/b4ac36cc-2f01-4a6d-a2d8-7907c5531574_190x190.png"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 190px; height: 190px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0p0DNsVmnI/AAAAAAAAAUM/28Hiw858Abg/s400/b4ac36cc-2f01-4a6d-a2d8-7907c5531574_190x190.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425276299685239410" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0pzIJbRFzI/AAAAAAAAAUE/s9OL6bBhObI/s1600-h/ceec2b8a-3933-4292-8b58-953a0c1d0a72_190x190.png"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 190px; height: 190px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0pzIJbRFzI/AAAAAAAAAUE/s9OL6bBhObI/s400/ceec2b8a-3933-4292-8b58-953a0c1d0a72_190x190.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425275284927616818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0pzIGlfM2I/AAAAAAAAAT8/lWYyJY5lRA0/s1600-h/2aad1a79-ca2c-4490-9b3e-e83b9e95a25c_190x190.png"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 190px; height: 190px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0pzIGlfM2I/AAAAAAAAAT8/lWYyJY5lRA0/s400/2aad1a79-ca2c-4490-9b3e-e83b9e95a25c_190x190.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425275284165178210" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0pzH2HmUGI/AAAAAAAAAT0/RFaAgZ9U_Ac/s1600-h/90918267-148e-4ab6-932a-2adedeaf43b0_190x190.png"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 190px; height: 190px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0pzH2HmUGI/AAAAAAAAAT0/RFaAgZ9U_Ac/s400/90918267-148e-4ab6-932a-2adedeaf43b0_190x190.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425275279744847970" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0pzHh2T7TI/AAAAAAAAATs/SxbyH9HnuoM/s1600-h/544389ea56a90b309d87d0a37adc3b6f.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 190px; height: 190px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0pzHh2T7TI/AAAAAAAAATs/SxbyH9HnuoM/s400/544389ea56a90b309d87d0a37adc3b6f.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425275274303630642" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0pzHedAtyI/AAAAAAAAATk/OZE2zPk2YbA/s1600-h/untitleddsfas.bmp"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 190px; height: 190px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0pzHedAtyI/AAAAAAAAATk/OZE2zPk2YbA/s400/untitleddsfas.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425275273392207650" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-5427423485341381313?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/5427423485341381313/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2010/01/capitulo-16-puta-lluvia-y-puto-amanecer.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/5427423485341381313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/5427423485341381313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2010/01/capitulo-16-puta-lluvia-y-puto-amanecer.html' title='Capitulo 16: Puta lluvia y puto Amanecer'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/S0p0Dlr5cgI/AAAAAAAAAUk/ZvbO7YlBTW0/s72-c/larenza-925-sterling-silver-amistad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-2858289779953757495</id><published>2009-11-27T13:20:00.000-08:00</published><updated>2009-11-27T13:21:58.490-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 15: Blood</title><content type='html'>Rob me levantó instintivamente de la mesa y me apoyó en el suelo junto a la encimera.&lt;br /&gt;-¡Joder! ¿te encuentras bien?. – Dolía, y tenía la vista nublada de la impresión, pero sí, me encontraba más o menos bien. Asentí con una mueca de dolor.&lt;br /&gt;Una gota de sangre cayó al suelo. La hemorragia sangraba con celeridad. Robert giró mi muñeca con cuidado para observar la herida. Un pedazo de cristal de unos 7cm estaba clavado justamente en el centro de mi mano, empapada ya en sangre.&lt;br /&gt;-¡Dios!. Tenemos que ir a urgencias ya. – Recogió su ropa lo más rápido que pudo y se vistió. – Voy a por algo para ti. – Se fue directo hacia mi habitación.&lt;br /&gt;-Trae un lazo. En el segundo cajón de la cómoda a la izquierda. – Grité. Tenía que parar la hemorragia de alguna manera. Cogí un paño de cocina limpio y envolví mi mano con él. La cocina se estaba poniendo perdida.&lt;br /&gt;Robert vino agitado. Dejó la ropa en la encimera y cogió el lazo. Rápidamente lo anudó con fuerza alrededor de mi muñeca derecha. Le sonreí de verdad, estaba totalmente asustado y yo estaba bien.&lt;br /&gt;-Rob sólo es un poco de sangre. Un par de puntos y ya.&lt;br /&gt;-Coño un poco… ¡te vas a desangrar!. – Solté una carcajada mientras él se daba la vuelta y cogía un pantalón vaquero. – Levántala. – Se agachó con él en las manos y le dio un golpecito a una de mis piernas. La levanté y la introdujo en uno de los caños del pantalón deprisa pero con cuidado.&lt;br /&gt;-Sé vestirme sola, gracias.&lt;br /&gt;-Estás sangrando, mucho. – Puse los ojos en blanco, mientras él subía el otro caño por la otra pierna y me abrochaba el botón y me subía la cremallera del vaquero. Me di cuenta de que no llevaba ropa interior. – No hay tiempo para bragas y esas cosas. – Se dio la vuelta y cogió una camiseta ancha, la arrugó agarrándola por el cuello y la acercó a mi cabeza. La metí por el agujero correspondiente y luego introduje mi brazo por el de un lado. La mano dañada costó más porque Robert estaba empeñado en que eso me mataría. Cuando pude alejarlo de mí unos centímetros conseguí colocarme la camiseta por completo. Después él se volvió a pegar a mí y me puso los botines.&lt;br /&gt;Salió disparado hacía el salón, y volvió en un segundo con nuestras chaquetas en la mano.&lt;br /&gt;-Dame las llaves de tu coche y venga, vámonos.&lt;br /&gt;-Tú no vas a ninguna parte. Lo que nos faltaba, que te pillaran acompañando a una loca con una mano rajada a las siete y media de la mañana a urgencias. Ni de coña Robert, voy yo sola que ya soy mayorcita.&lt;br /&gt;-No, de eso ni hablar. Me importa una mierda lo que digan. Estás impedida y no puedes ir sola.&lt;br /&gt;-Es una mano, por el amor de Dios, Rob. – Pasé mi mano izquierda por mi frente.&lt;br /&gt;-No me jodas, Carla. No puedes ir sola. – Dijo con los ojos desorbitados señalando mi mano derecha.&lt;br /&gt;-Pues tú no vas a venir.&lt;br /&gt;-No puedes ir sola. – Repitió fuera de sí. Cabeceando incomodo. Sin apartar sus ojos de mi mano herida. Aterrado.&lt;br /&gt;-Robert…- Intenté hacerle entrar en razón.&lt;br /&gt;-He dicho que no. Estás sangrando demasiado. Si pierdes el conocimiento o algo… – Su voz se iba apagando. Se calló unos segundos, pensativo. Después sacudió la cabeza. – Necesitas a alguien contigo. O voy yo o llamamos a Rachel.&lt;br /&gt;Puse los ojos en blanco y suspiré profundamente. No podía creerme tanto dramatismo. Él no podía venir, de ningún modo se lo iba a permitir. Y aunque realmente odiaba el hecho de tener que molestar a alguien, y más a Rachel que estaría durmiendo la moña, no podíamos dejar que Robert fuera visto acompañando a una tía a urgencias.&lt;br /&gt;-La llamo y que venga a buscarme al hospital cuando pueda.&lt;br /&gt;-No – Ordenó tajante. – Le esperas tú aquí. Lo que no es muy buena idea dada toda la sangre que estás perdiendo.&lt;br /&gt;Elevé las cejas y desorbité los ojos incrédula.&lt;br /&gt;-¡Por dios, Robert!, nadie se desangra por un corte en la mano.&lt;br /&gt;Fui hacia la cocina a regañadientes mientras él llamaba a Rachel.&lt;br /&gt;Me parecía increíble que estuviera reaccionando de tal manera.&lt;br /&gt;Me quite el trapo empapado en sangre que envolvía mi mano derecha y lo arrojé a la fregadera. Cogí otro nuevo y lo coloqué en la mano lesionada. Apenas sangraba ya, el torniquete estaba cortando la hemorragia con éxito. Me senté en una silla de la cocina apoyando la cabeza en la mesa. Robert vino enseguida. Recogió el paño de la fregadera e hiperventilando se volvió hacia mí con la boca abierta.&lt;br /&gt;-A mí esto me parece demasiada sangre.&lt;br /&gt;-¡Jesús!. Robert, el cuerpo humano tiene mucha más, y el mío no es una excepción. Relájate, por el amor de Dios.&lt;br /&gt;Frunció el ceño y lo volvió a dejar en la fregadera. Todavía nervioso, se acercó a mí y me abrazó.&lt;br /&gt;-Lo siento mucho. – Murmuró afligido, besando la parte más alta de mi cabeza.&lt;br /&gt;-¿El qué? – Que yo fuera la persona más torpe del mundo obviamente no era su culpa.&lt;br /&gt;-El no poder acompañarte ni siquiera a urgencias cuando estás herida. – Su voz fue desapareciendo en mi pelo.&lt;br /&gt;Levanté la cabeza, poniendo los ojos en blanco molesta.&lt;br /&gt;- Rob, cielo, sé que no es tu culpa. Estás aquí. – Sonreí bajando mis manos por sus brazos con cariño. – Preocupado, más de lo estrictamente necesario. Y eso es suficiente.&lt;br /&gt;Tomó mi mano izquierda en sus grandes manos. Acariciándola con sus pulgares despacio. Y agarró la pulserita entre sus dedos corazón, girándola en mi muñeca. Sonreí al verla de nuevo. Era sencillamente perfecta.&lt;br /&gt;-Pero…¡Joder, Carla!. Creo que ésta es la vez que más identificado me he sentido con Edward en toda mi vida. El…no poder estar con… - Pensó en la palabra adecuada. – alguien… sujetando su mano mientras le ponen puntos…- Agitó la cabeza ofuscado. – Es… irreal.&lt;br /&gt;Su gesto estaba apagado. La mirada perdida en mi mano y sus ojos abatidos. Verdaderamente estaba triste y apenado. Quería hacer algo, cualquier cosa, por poder aliviar su angustia, pero no sabía cómo, ni siquiera sabía si yo podía hacerlo.&lt;br /&gt;Aparté sus manos de la mía y la llevé a su cara. Acaricié su cuello, subiendo por su mandíbula hasta su nuca, enmarañando su cabello. La paseé por detrás de su oreja llegando a su mejilla.&lt;br /&gt;Le sonreí.&lt;br /&gt;-Yo no necesito que nadie sujete mi mano mientras me ponen puntos. – Amplié mi sonrisa, indicando que me encontraba perfectamente. Él me la devolvió y asintió deshaciéndose de su decaído gesto. Sonriendo como él solo sabía.&lt;br /&gt;-Lo sé. – Acercó su cara a mi rostro y lo cogió entre sus manos, atrayéndome hacia él. Nuestros labios se besaron, despacio. Rozándose y entrelazándose momentánea y repetidamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rachel no tardó en llegar más de 20 minutos. Cuando oí el timbre me revolví entre sus brazos e intenté levantarme. Él me ayudó a incorporarme, sujetándome por los hombros. Sin soltarme me acompañó a la entrada, agarrándome por el pecho como si no pudiese andar.&lt;br /&gt;Me puso la chaqueta y me besó en la frente delicadamente.&lt;br /&gt;- Vete a casa, Rob. Es muy tarde y tardaremos un rato en volver. – Me miro sin decir nada. – En serio, por favor, vete a tu apartamento y descansa un poco. – Le sonreí tranquilizadoramente y él se me quedó mirando, callado unos segundos, con los ojos entrecerrados. Al final presionó los labios y asintió.&lt;br /&gt;Cuando me monté en el coche Rachel despalideció al comprobar mi mano. Después sin mediar palabra arrancó.&lt;br /&gt;No quise preguntar cuantas normas viales había roto a parte de la de “si bebes no conduzcas”, pero sin duda debían ser unas cuantas, más o menos las mismas que en el trayecto hacia urgencias.&lt;br /&gt;Mientras sonaba &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Blood &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;en el reproductor, Rachel preguntó:&lt;br /&gt;-Y, ¿se puede saber cómo te has hecho eso?.&lt;br /&gt;-Estábamos bebiendo Champagne, derramé una copa y por inercia perdí el equilibrio cayendo hacia la mesa, una de mis manos quiso amortiguar la caída y se clavó los cristales. – Asintió, sin apartar la mirada de la carretera. No dijo nada. Estaba especialmente callada. También estaba algo asustada por el corte, Robert se lo había explicado como si una bala me hubiese atravesado el cerebro, pero aun así era demasiado silencio para Rachel. Me sentí culpable por haberla molestado, aunque hubiese sido contra mi voluntad.&lt;br /&gt;-Siento mucho haberte despertado. – Se lamió los labios, acomodándose en su asiento, sin dirigir la mirada hacia a mí. Tragó saliva fuerte.&lt;br /&gt;-No me has despertado. – Fruncí el ceño extrañada. Rachel había dicho que se iba a su apartamento cuando nos separamos en los taxis. Confusa, guardé silencio. – He ido a casa de Tom. – Continuó. Elevé las cejas exageradamente. Asombrada, las mantuve en esa posición varios segundos, inquiriendo explicación del capitulo, o capítulos, que me había perdido. – Creo que vamos a intentarlo. Estar, quedar, salir. – Giré mis ojos alrededor de las cuencas y parpadeé un par de veces.&lt;br /&gt;-Ya estáis, quedáis…salís juntos. – Puso los ojos en blanco, todavía sin apartar los ojos del asfalto.&lt;br /&gt;-Ya me entiendes. Probar con… - Se calló, intentando buscar la palabra más apropiada.&lt;br /&gt;-¿Sexo?. – Intenté ayudarla, obviando la respuesta. Se volvió hacia mí por primera vez desde que me había montado en su coche esa noche.&lt;br /&gt;- No, probar con una relación más…íntima. Algo así como ser novios. – Arrugó la nariz, mostrándose reacia ante la palabra. Yo bufé sonriendo. Rachel y Tom eran de esas personas que no podían atarse a nadie más de dos segundos. La palabra “novios” era una de las pocas que no les definía. Utilizarla con ambos a la vez resultaba irónico. – Lo sé, es ridículo. Pero lo hemos pensado mucho. Nos atraemos y no queremos algo pasajero para joder lo que ya tenemos. Así que o pasamos de… lo que sea que estamos sintiendo o lo intentamos en serio. – Asentí asimilándolo. Tenía sentido. Hinché mis mejillas de aire contenido y lo expulsé suavemente. Entrecerré los ojos trastornada. Tom estaba muy bueno y realmente era un encanto pero sólo pensar en él desnudo me perturbaba. Aunque apenas hacía que lo conocía ya era como el amigo intocable. No podía ni imaginarme como Rachel podía simplemente planteárselo cuando era su mejor amigo de toda la vida.&lt;br /&gt;- Wow, te vas a follar a Tom..&lt;br /&gt;- ¡No me voy a follar a Tom! – Me miró furiosa. – Hemos decidido…dejar el sexo a un lado por ahora. La situación ya es suficientemente incomoda sin cuerpos desnudos y sudorosos retozando… - Le di la razón con una cabezada.&lt;br /&gt;-Así que vais a satisfacer vuestros instintos sexuales, claramente más desarrollados que el resto de la humanidad, ¿con?. – Suspiró.&lt;br /&gt;-Podemos pasar una temporada sin sexo. Tampoco será para toda la vida…Espero. Quiero decir que algún día podremos…superarlo. ¿No?. – Se volvió aterrada hacia mí. Yo me reí. Ella tomó aire con fuerza y se mordió el labio inferior desesperada. – No lo sé, ¿vale?. Sólo estamos dejando que las cosas vayan surgiendo. Sí, vamos a ciegas, Yankee. Y también sabemos que lo del sexo va a ser un fracaso absoluto, pero, ¿qué coño quieres que hagamos?. – torcí la boca hacia un lado.&lt;br /&gt;-Pues sinceramente creo que poneros pedo y echar un polvo épico cuanto antes es lo mejor. En ese momento no sentiréis ningún tipo de pudor y la parte incomoda habrá pasado. Ya habréis retozado desnudos y sudorosos y podréis seguir con la relación seminormal que planeáis. – Puso los ojos en blanco ofendida. Yo lo decía en serio.&lt;br /&gt;-Genial. – Contestó con sarcasmo. - ¿Qué clase de consejo estúpido es ese?. – Dejé escapar una carcajada ahogada alucinada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al entrar por la puerta de casa dejé las llaves en la cómoda de la entrada y me apoyé en la puerta rendida. Había sido un día más que largo. Suspiré mientras mis manos se dirigían a la cazadora y la retiraban de mi cuerpo.&lt;br /&gt;Arrastré mis piernas por el pasillo deseando pillar la cama, pero a la altura del salón me encontré con Robert con las piernas cruzadas por sus rodillas balanceándose en el sofá.&lt;br /&gt;Cuando me vio transformó su preocupado rostro en su mejor sonrisa. Suspiró relajado.&lt;br /&gt;-¿No creerías en serio que me iba a ir a casa mientras tu vida pendía de un hilo?. – Sonreí poniendo los ojos en blanco, negando con la cabeza al tiempo que él se acercaba a mí y sus brazos me rodeaban fuertemente. Por lo poco que le conocía debía haber sabido perfectamente que el muy cabezota no se iba a ir, pero aun así había tenido la esperanza de que sí. - ¿Cómo de malo ha sido?. – Bufé en su pecho.&lt;br /&gt;-Bueno, aunque no lo creas, no ha sido la mejor experiencia de mi vida, pero no ha estado mal. 10 puntos no son nada. Y ahora tengo la mano anestesiada. – Me reí emocionada mientras le tocaba la cara con la mano vendada. – Nada, no siento absolutamente nada. – Él la apartó con cuidado pero enfadado.&lt;br /&gt;-No hagas eso. Que no sientas el dolor no significa que puedas ir tocando cosas tan pronto. – Me deshice de sus brazos y me di la vuelta cabreada.&lt;br /&gt;-Vale, mama, nada de tocar. – Vi el sobre azul con florecitas descansando en la mesa, me dirigí hacia él y lo cogí con mi mano izquierda. El gesto de irritación se desvaneció en cuanto noté su tacto en mi piel. - ¿Puedo leer por lo menos?, ¿o eso me matara?. – Abrió la boca para decir algo pero la cerró al momento. Se puso colorado y negó con la cabeza.&lt;br /&gt;-A ti no, pero probablemente a mi sí. – Sonreí divertida. Era tan mono cuando algo le daba vergüenza. Con la mirada perdida en el suelo cogió su chaqueta y agregó: - Creo que debería irme y dejarte descansar, ha sido un día muy intenso. Será mejor que te acuestes y recuperes fuerzas. – Negué con la cabeza sonriéndole picaramente.&lt;br /&gt;-Aun tengo algo de lectura ligera pre-sueños. – Me acerqué a él con el sobre en la mano y le levanté la cara para que me mirara. – No te vayas, por favor. Si me vas a ver de todas formas después de que lo lea, al menos que planees fugarte para siempre hoy mismo. – Giró los ojos hacia arriba evitando mi mirada.&lt;br /&gt;-No, claro que no planeo fugarme. Pero no puedo estar junto a ti mientras lo lees. De verdad, voy a morir de vergüenza.&lt;br /&gt;-Por favor. – Puse cara de niña suplicando e intenté fingir una cara merecedora de toda su compasión.&lt;br /&gt;-No, no, no. – Agitó su cabeza hacia los lados.&lt;br /&gt;-Por favor. – Repetí con más intensidad acariciando su cara y su cuello.&lt;br /&gt;Suspiró profundamente soltando el aire con fuerza por la nariz, pasándose las manos por las sienes. Cerró los ojos como si lo que fuera a decir a continuación le costase la vida. Echó la cabeza para atrás y pasó sus brazos a mi alrededor.&lt;br /&gt;-De acuerdo. Pero no me tortures demasiado. – Sonreí ampliamente mostrando todos mis dientes y le besé.&lt;br /&gt;Después de un rato peleando por si debía o no abrir el sobre ya, nos fuimos a la cama. Ya eran las 10 menos cuarto de la mañana y debíamos dormir algo.&lt;br /&gt;Encendí la lamparita de la mesilla de noche y bajé las persianas, dejando la típica nublada mañana londinense tras ellas.&lt;br /&gt;Robert empezó a desvestirse. Deshaciéndose de sus zapatillas con sus propios pies, quitándose después los pantalones. No llevaba ropa interior, así que se dio la vuelta solamente con una camiseta blanca de manga corta, mostrándome su maravilloso culo, meneándolo con cada paso mientras andaba en dirección a la cocina.&lt;br /&gt;Aproveché para ponerme unas bragas y el pijama.&lt;br /&gt;Me metí en la cama dirigiendo mis manos hacia el sobre azul que esperaba sobre el edredón donde yo lo había dejado. Le di vueltas en mis manos muriéndome por abrirlo y leer su contenido. Mi di cuenta de que Rob deseaba justamente lo contrario y que por ese motivo estaba tardando tanto en volver.&lt;br /&gt;Al cabo de unos minutos noté su presencia. Me giré hacia la entrada de la habitación. Él estaba observándome en silencio con unos boxers de cuadros y la camiseta, apoyando su frente en el marco de la puerta. Le sonreí mordiéndome el labio inferior impaciente, haciéndole un gesto con la mano para que entrara y dando un par de palmadas al colchón a mi lado.&lt;br /&gt;Él balanceó la cabeza hacia atrás poniendo cara de dolor, pero con una torturada y torturadora sonrisa cerró la puerta tras de sí, introduciéndose bajo la ropa de cama junto a mí.&lt;br /&gt;Reposó su cuerpo en el cabecero dejando que la luz procedente de la mesilla de su lado le iluminara sus perfectos rasgos endurecidos y sus preciosos ojos azules.&lt;br /&gt;Elevé el sobre en mi mano a la altura de mi cara bajo su atenta mirada.&lt;br /&gt;-¿Puedo abrirlo ya?. – Él suspiró, con los ojos apretados con fuerza y marcando su mandíbula. Los abrió a la vez que el tono de sus mejillas iba en aumento. Pasó su lengua por sus labios y asintió.&lt;br /&gt;Dibujé una enorme sonrisa e inmediatamente después deslicé mis dedos por el interior del sobre sacando dos preciosas hojas azules con las mismas florecitas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-2858289779953757495?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/2858289779953757495/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/11/blood.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/2858289779953757495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/2858289779953757495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/11/blood.html' title='Capitulo 15: Blood'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-6072008001168720183</id><published>2009-11-08T09:56:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T10:03:39.385-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 14: Champagne</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;BS: la cancion &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Champagne&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de Pereza no aparece en la historia pero sin duda ha inspirado gran parte del capitulo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salíamos todos juntos a la calle cuando los dos taxis que habíamos pedido nos llamaron para comunicar que ya estaban esperando.&lt;br /&gt;Tuvimos que andar varios metros para salir a la calle principal donde habíamos quedado con ellos.&lt;br /&gt;Al cruzar la esquina dos fotógrafos nos esperaban. Más concretamente esperaban a la persona que un segundo antes me agarraba por el hombro, pero que, afortunadamente, había llevado esa misma mano a su pelo. Aun así me tensé por completo porque íbamos demasiado juntos. Sin poder todavía reaccionar, Rachel se puso a hacer el idiota, intentando atraer la atención de los cámaras, bailando en un bordillo. Tropezó y resbaló con el asfalto mojado, yendo a parar de frente en un coche aparcado. Todos, incluida ella, empezamos a partirnos el culo, en el preciso momento en el que me di cuenta de los flashes de las cámaras.&lt;br /&gt;Sin poder parar de reír, nos dirigimos a los coches. No sabía cuál tomar, pero la mano de Tom me introdujo en el más cercano, Robert nos siguió cerrando la puerta tras de sí.&lt;br /&gt;Todavía riendo le miré, él también seguía con la risa floja, pero cuando mis ojos lo encontraron, desdibujó su sonrisa, haciendo una mueca de dolor. Yo le imité nerviosa.&lt;br /&gt;Tom le dijo la dirección de su piso al taxista, quien rápidamente aceleró.&lt;br /&gt;-Lo siento mucho. – Robert se disculpó pasándose las manos por la frente agitadamente. Intenté sonreír pero seguía absolutamente paraliza.&lt;br /&gt;Tom nos abrazó a los dos.&lt;br /&gt;-Venga chicos. Es algo que tenía que pasar en algún momento. No es nada nuevo Rob. Bueno…sí, porque esta vez van a tener razón. Lo que no entiendo es porque no me lo puedo estar tirando yo. – Reflexionó unos segundos, arrugando la nariz, hasta que se volvió hacia mí. – Tranquila, estás guapísima. El pelo en su sitio. – Paseó sus manos por mi pelo, aplastándolo. – Y los rizos que tanto te has esforzado en hacer aun te duran. – Le di un puñetazo en el tríceps, ofendida. No me había esforzado tanto en los rizos. El sonrió, acariciándose el brazo. – Aunque así las fans te van a odiar más. – Se encogió de hombros. - Por lo menos no llevas la chaqueta del revés. Una vez, cuando toda esta locura empezó, salimos de un bar y Rachel llevaba su cazadora del revés. – Empezó a descojonarse. – Y luego…por todos lados estaban las fotos…- Soltó una carcajada sonora. – y la gente le criticaba por eso…- Tomó aire y suspiró profundamente. – Bueno por eso y por “tirarse”- Hizo el gesto de las comillas con la mano. – a Edward Cullen.&lt;br /&gt;Me reí abiertamente. La situación no tenía ninguna gracia. Pero Tom era tan gilipollas que todo lo hacía divertido, así que simplemente no pude evitarlo. Miré a Robert. Tenía la pierna apoyada en el asiento, y su cabeza descansaba en su rodilla, con las manos en las sienes. Tom también le estaba observando. Le dio un codazo y dijo:&lt;br /&gt;-¡Joder Rob!, no seas tan amargado, ¿quieres?. Aun es su cumpleaños. – Técnicamente sólo hasta dentro de un cuarto de hora. – No dejes que esta mierda se lo amargue. A los dos. – Robert levantó la cabeza con la vista todavía al frente. Pero pronto sus ojos me miraron y dibujó su sonrisa. Se la devolví aliviada.&lt;br /&gt;No tardamos en llegar al piso de Tom. Él se bajó.&lt;br /&gt;-Feliz cumpleaños, encanto. – Se inclinó y me dio un beso en la mejilla. – Rob, haz que lo sea. En serio olvidaos del tema por un rato y disfrutad. – Elevó las cejas varias veces riendo. Cerró la puerta y se largó, mientras el coche se ponía en marcha de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el resto del trayecto le hicimos caso. No sacamos el asunto en ningún momento, solamente seguimos con la noche como si nada hubiese pasado.&lt;br /&gt;Al entrar al piso, me atrajo a él y me dio un beso.&lt;br /&gt;-Es hora de tus regalos. – Le miré extrañada, frunciendo el ceño. No traía ninguna bolsa, no llevaba nada. Sonriendo se adentró en el pasillo, dirigiéndose al salón. Yo le seguí. Cuando llegué a la sala de estar, él estaba cogiendo una bolsa grande de papel.&lt;br /&gt;-¿De dónde a salido eso? – Inquirí confusa. Su sonrisa se amplió más.&lt;br /&gt;-La ha traído Sandra antes de irse. – Le miré con los ojos entrecerrados. Toda la noche la habían planeado sin que yo supiese nada. Retorcidos.&lt;br /&gt;-Muy amiguitos os habéis hecho tú y Sandra, ¿no?. – Desdibujó su sonrisa, ruborizándose.&lt;br /&gt;-Me mira raro. – Me reí. Como para no.&lt;br /&gt;-Bueno, nos os conocisteis en muy buen momento. – Él inclinó su cabeza hacía la derecha, mordiéndose el labio inferior y asintiendo.&lt;br /&gt;Le sonreí, admirándolo. Todavía seguía colorado.&lt;br /&gt;Dirigí mis ojos ansiosa a la bolsa de papel que tenía entre sus manos. Él se dio cuenta e introdujo sus manos en ella sonriendo.&lt;br /&gt;-De acuerdo. Primero éste. – Me tendió un sobre blanco. Se mordió el labio y se balanceó nervioso mientras yo lo observaba. Lo abrí con cuidado, bastante más nerviosa que él. Deslicé mis dedos temblorosos por la tapa e introduje mis manos dentro, palpando algo parecido a un papel, más suave. Lo saqué. Sonreí ampliamente al ver qué era. Entradas para el Chealsea-Mancherter United. Dos entradas. Antes de que mi cabeza divagara sobre su significado él lo aclaró. – La segunda no…bueno no es para mí. No es que no quiera ir contigo. – Dijo apresurado. – Créeme que es algo que me encantaría, pero ni siquiera es buena idea que vaya yo sólo a un estadio, así que imagínate contigo… Y no quería que fueras sola, puedes ir con quien quieras.- Sacudió la cabeza, sonriendo incómodamente.&lt;br /&gt;-Tranquilo lo entiendo perf… - No me dejó acabar.&lt;br /&gt;-De verdad que no es por ti ni nada de eso, simplemente sería como echarte a los leones…y después de las fotos de antes…- Asentí intentando parecer relajada, pero la verdad es que estaba acojonada. – Lo siento mucho…- Se pasó una mano por el pelo. – Van a hablar de ti seguro, y…puede que digan…cosas que te…te puedan afectar y…&lt;br /&gt;-Robert, para.&lt;br /&gt;-Pero es que…&lt;br /&gt;- ¡Joder!, déjame hablar. – Se calló. - Relájate. Sé como va todo esto, ¿ok?. Ya he estado en el otro lado de la valla, sé lo que puedo esperar. Y también sé a la perfección que no es tu culpa. Así que respira. – Le tranquilicé mientras mi pulso alterado me delataba. Había estado en el otro lado, y por eso mismo estaba completamente aterrada. Sonreí intentando cambiar de tema. – Vale, quiero el otro.&lt;br /&gt;Sonrió todavía algo apenado. Introdujo una mano en la bolsa, y sacó un pequeño envoltorio dorado con un lacito. Se dio la vuelta hacia mí, alargando su brazo. Lo cogí y lo miré con dulzura. El paquetito ya era una monada. Él me miraba impaciente, dibujando una sonrisa tensa. Me deshice del envoltorio y saqué una cajita púrpura brillante. Contuve la respiración y la abrí despacio.&lt;br /&gt;-Wow – Exhalé con fuerza. - ¡Oh dios!, es preciosa. – Le miré emocionada. Él sonreía ampliamente, relajado y radiante. Volví los ojos a mi regalo. Era una pulsera con cuentas de Pandora. Nueve, que se deslizaban con gracia por la cadena.&lt;br /&gt;-Rachel me dijo que querías una. – Elevé la mirada hacia él, frunciendo el ceño. No lo recordaba. Pero sí, mi mente fue unas semanas atrás. Rachel y yo sentadas con las piernas entrelazas en el camerino. Leyendo una revista de moda, la Elle, analizándolo todo, incluso los anuncios. Recordé uno de Pandora, y sí, había comentado que me encantaría tener una. Siempre había querido que me regalaran una, ir rellenándola de momentos importantes. Sonreí inmensamente mirándola de nuevo. – Sólo hay nueve. Son los días que hemos pasado juntos. Cada cuenta significa algo y…por si… tú no le ves el sentido he…he escrito esto. – Me enseñó otro sobre azul celeste con florecitas secas. Elevé las cejas, incrédula. – El sobre también lo ha elegido ella. – Confesó visiblemente avergonzado. Asentí sonriendo mientras procedía a destapar su contenido, pero mis manos se paralizaron ante su petición. - ¡No!, por favor. Preferiría que lo leyeras en otro momento, sin…Sola. – Sus mejillas se colorearon de un rojo intenso, con la vista en el sobre. Sonreí, adorando cada una de sus reacciones. Suspiré exaltada.&lt;br /&gt;-Claro. Muchísimas gracias. – Se la entregué para que me la pusiera en la muñeca izquierda. Él la abrió y con sumo cuidado la colocó alrededor de mi delgada muñeca. - Es preciosa, de verdad Rob…bert- Acabé entrecortada. El calor de mi cuerpo se elevó, y todo el riego sanguíneo se concentró en mi cara, notando cada palpitar intensamente en mis mejillas, imitando con exactitud a las de Rob-bert. Jamás le había llamado Rob, no sabía si el diminutivo era algo reservado para sus amistades, familia…gente muy próxima a él. Dirigió sus ojos hacia mí, encontrándose con los míos completamente arrepentidos y dibujó una gran sonrisa, divertido.&lt;br /&gt;- Hey, puedes llamarme Rob. – Aproximó su cuerpo hacia el mío y elevó una mano a la altura de mi cara, acercándola a mi ardiente mejilla, acariciándola con dulzura. – ¿Cómo no vas a poder?. – Se inclinó más cerca de mí, susurrando. – De hecho puedes llamarme como quieras, baby. – Y sus labios rozaron los míos con cuidado. Besándolos despacio y suavemente. Me miro intensamente. – En serio, como quieras. – Sonreí pensando en como quería yo llamarle.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No lo digas. No lo digas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-¿Como yo quiera? – Asintió enérgicamente. Me mordí el labio intentándolo con todas mis fuerzas pero…- ¿Roberto? – No pude evitarlo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Lo has dicho. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Noté como mi mente se abofeteaba a sí misma. Pero la sonrisa de Rob se amplió, soltando una risita.&lt;br /&gt;-¿Es en español? – Asentí avergonzada. – Pues entonces, &lt;em&gt;Roberto&lt;/em&gt; es todo tuyo. – Volvió a acercarse a mi boca todavía sonriendo.&lt;br /&gt;Ja, ¿decías?. ¡Oh dios!, este hombre iba a matarme.&lt;br /&gt;Me volvió a separar todavía sonriendo. Y se giró hacia la bolsa de nuevo.&lt;br /&gt;-Y…Champage francés. – Acercó la botella, poniéndola en mis manos.&lt;br /&gt;-Umm Moet &amp;amp; Chandon…Buen gusto Monsenoir. Aunque a mí con una cerveza me vale, ¿eh?.&lt;br /&gt;-Sí, y a mí. De hecho lo prefiero. Pero, no sé, quería brindar con algo…más especial. No todos los días se cumplen años. – Sonreí mientras seguía mirándome con su media sonrisa imperturbable, y me besaba fuerte los labios. Se separó con la misma sonrisa, pasándose la lengua por el labio inferior. Le miré fijamente, intentando coger aire. Sin duda, Dios me amaba.&lt;br /&gt;-Venga, brindemos. –Tiré de él hacia la cocina, abrazándome a su espalda. Allí cogí dos copas. – Son nuevas. Bueno, llevan aquí desde el primer año de Sandra, pero aun no se han estrenado. – Le pasé la botella a Rob para que la abriera. Y me senté en la mesa con las piernas colgando. La cabeza ya me daba vueltas sin necesidad de más alcohol.&lt;br /&gt;Observé a Robert maravillada, como siempre, como quitaba el precinto y desenrollaba el envoltorio metálico, cuando lo consiguió me miró y sonrió con las cejas elevadas, guiñándome un ojo. Se acercó a la mesa con la botella en las manos. La apoyó al lado de las copas y se colocó entre mis piernas, las cuales le abrazaron instantáneamente.&lt;br /&gt;- Y, ¿Por qué vamos a brindar?. – Preguntó en mi oído.&lt;br /&gt;- Ah, pues no sé. Tú eres el que ha traído el champagne.&lt;br /&gt;Recorrió mi cuello con sus besos, subiendo hasta mi mandíbula.&lt;br /&gt;-Umm, no sé. No encuentro ningún motivo. ¿A lo mejor porque la tía más guapa de toda &lt;em&gt;España &lt;/em&gt;- Me derretía cuando hablaba en español.- y si me apuras Europa entera cumple 23 años?.&lt;br /&gt;-¿Sólo Europa? – Fingí ofenderme, él sonrió abiertamente. – Umm pues me parece un buen motivo. – Le quité la chaqueta mientras introducía mis manos por debajo de su camiseta. Paseándolas por toda su espalda. Nuestros labios se exploraban cada vez más ansiosos.&lt;br /&gt;Colocó sus manos por debajo de mi vestido hasta alcanzar mi cintura, la cual acarició suavemente por encima de las medias. Las agarro y tiro de ellas hacia abajo. Me levanté un poco manteniendo el equilibrio, sujetándome fuerte a él con las piernas. Y pude sentir lo contento que eso le estaba poniendo.&lt;br /&gt;Me volví a sentar en la mesa, mientras él me miraba excitado bajando los panties por mis hidratadas piernas. Volvió a colocarse entre mí. Y su ánimo no había bajado ni un ápice. Le quité la camiseta rápidamente perdiendo el contacto con su boca, y besé su pecho desnudo con cuidado, mientras arañaba cariñosamente su espalda. Espiró fuertemente en mi cuello, introduciendo una mano entre mi tanga, quitándolo despacio. Al liberarlo de mis piernas lo miró y dijo, mordiéndose el labio:&lt;br /&gt;-Me gusta éste.- Sonreí atrayéndolo a mí por la bragueta. Empecé a desabrochar los botones uno a uno. Deshaciéndome de sus pantalones al acabar, y también de sus boxers. Él juntó nuestras caderas fuertemente. Yo paré y le aparté, cogiendo con las manos su cara que estaba perdida en mi cuello, devorándolo con lujuria.&lt;br /&gt;-No hemos brindado. – Puso los ojos en blanco desesperado.&lt;br /&gt;-¿En serio? – Me reí, cogiendo la botella y descorchándola con fuerza. Todo el champagne salió a borbotones, mojando mi vestido y mi cuerpo semidesnudo. Él negó con la cabeza riendo.&lt;br /&gt;-Eso da muy mala suerte.&lt;br /&gt;- ¿Ah sí?. – Pregunté mordiéndome el labio. – Creo que la maldición se anula si lo chupas. – Sonrió abiertamente. Recorrió mi cuello mojado con su dedo índice y lo introdujo en mi boca. Lo chupé, largo y erecto, dibujando un círculo con la lengua y mordiendo la punta. Sus penetrantes ojos verdes no se movieron ni un instante, siguiendo el movimiento de mi boca.&lt;br /&gt;Entonces, hizo todo lo posible para que el destino no se pusiera en mi contra. Lamiendo mi cuello a la vez que desabrochaba la cremallera del vestido e iba bajando sus labios por mi pecho hasta el estomago. Ambos nos íbamos encendiendo más y más a cada milímetro de mi cuerpo que él iba recorriendo. Llegó a mi entrepierna y le levanté la cabeza, no iba a dejar que se entretuviera. Por esa zona estaba todo cubierto. Íbamos a brindar como dios mandaba. Así que mientras mis manos se posicionaban en sus caderas a conciencia, pegándole a mí con todas mis fuerzas, se introdujo en mí. Ambos soltamos el aire que conteníamos con fuerza. Sonriendo ardientemente, mientras salía muy, muy despacio de mi. Sin previo aviso se volvió a introducir, rápidamente, hasta el fondo. Repitió el proceso varias veces, pero la postura no le permitía penetrarme completamente. Elevé mi pierna derecha hasta su hombro, acercando mis caderas mucho más a él, sintiéndole mucho más cerca, mucho más dentro. Cerré los ojos complacida por la nueva sensación, cuando mi estómago se sacudió. Doblé la rodilla en su omoplato, abrazando su cuello. Él sonrió gratificado. Aun con su sonrisa, sujetó mi pierna y mi cadera y volvió a salir lentamente. Al volver a entrar, sentí como estimulaba mi punto g con toda su longitud, absolutamente dura y fuerte. Este ángulo le permitía embestirme con violencia fácilmente, haciéndome perder el sentido en escasos minutos. Conforme el ritmo de sus movimientos aumentaba, mi cuerpo se iba entregando más y más a la lujuria. Mi estomago se agitaba con cada una de sus embestidas, cada vez que lo sentía rellenarme por completo, golpeando el cuello de mi útero. Mi cuerpo se sacudía, temblando de placer. Podía notarle endurecerse más por momentos, gimiendo en silencio, apretando sus manos vigorosamente en mi cuerpo, pegando su frente a la mía, con la respiración completamente desbocada. Mis manos se aferraban a su grandioso culo, atrayéndolo hacia mí, intentando con todas mis fuerzas que no quedara ni un milímetro de espacio entre los dos.&lt;br /&gt;El ritmo de sus movimientos volvió a acelerarse sin control, indicándome que se acercaba su orgasmo. Cada una de mis terminaciones nerviosas se volvió mucho más sensible, notándolo en todo su esplendor. Ahogué gritos en cada embestida, mordiendo con fuerza su cuello, donde mi cabeza descansaba.&lt;br /&gt;La espera se estaba haciendo insoportable. Divina espera. Hasta que sentí como mis músculos se contraían violentamente entorno a él, con bruscos espasmos de mis piernas, haciendo chocar nuestras caderas con ímpetu. Él explotó en el mismo instante en el que deje de sacudirme, agitando todo su cuerpo, exhalando fuertemente en mi boca.&lt;br /&gt;-Joderrrrrr…&lt;br /&gt;Relajó sus manos y bajó lentamente mi pierna, acariciándola. Mis manos envolvieron su cuello, paseándose gustosamente por su pelo y mis labios besaron los suyos dulcemente.&lt;br /&gt;Se me quedó mirando fijamente con sus preciosos e intensos ojos verdes, con la respiración todavía entrecortada, acariciando con su pulgar mi mejilla, besándome pausadamente.&lt;br /&gt;Me separé un poco de él, quitando una mano de su cuello y apoyándola en la mesa, echando mi espalda hacia atrás, dejándola descansar. Dirigí la otra en la misma dirección, pero conforme bajaba, mi codo derecho golpeó algo, que cayó y se rompió en mil pedazos justo en el preciso momento en el que mi mano se apoyaba en la mesa, sobre los cristales de copa que se acababa de hacer añicos.&lt;br /&gt;-¡¡AH!! – Grité de dolor, al notar los punzantes cristales penetrar mi piel.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-6072008001168720183?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/6072008001168720183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/11/capitulo-14-champagne.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/6072008001168720183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/6072008001168720183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/11/capitulo-14-champagne.html' title='Capitulo 14: Champagne'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-517061519455691196</id><published>2009-11-03T11:51:00.000-08:00</published><updated>2009-11-07T20:06:47.631-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 13: Happy b-day!</title><content type='html'>El sonido del vibrador me despertó. Era media noche y por tanto mi cumpleaños. Oficialmente no cumplía 23 hasta las 6 de la mañana pero…El primer mensaje era de mi hermano. Seguido llegó el de mi madre. Me alegré de que se hubieran acordado de la hora de diferencia y de no haber sido felicitada a las 11 de la noche. Sabían que “madrugaba” y me llamarían al día siguiente.&lt;br /&gt;Un par de amigas, un amigo y… mi ex. No sabía nada de él desde mi llegada a Londres pero sonreí enormemente al recibir su mensaje. Le echaba de menos pero no me arrepentía ni un poco de haberlo acabado de esa manera.&lt;br /&gt;Mientras le recordaba y extrañaba nuestra antigua relación el móvil volvió a vibrar. Otro mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;      Happy b-day! &lt;br /&gt;Espero que estés teniendo un placentero descanso &lt;br /&gt;y unos dulces sueños.&lt;br /&gt;No madrugues mucho que mañana te quiero &lt;br /&gt;muy despierta, tengo muchas sorpresas.&lt;br /&gt;              Un beso&lt;br /&gt;              Robert&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PVRobert&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Le di a enviar con los dedos temblorosos. Aunque sabía que estaba durmiendo quería que se despertará por la mañana y viera mi felicitación.&lt;br /&gt;Me recosté en la cama. Dejé el móvil en la mesilla y en cambio, cogí la bolsita de papel que contenía mi regalo. Saqué la cajita con el envoltorio destrozado. El cello ya no pegaba, por lo que se abría por todo lados. Ya había perdido la cuenta de las veces que lo había abierto. Pero estaba tan nervioso que no podía evitarlo. Detrás de ese envoltorio, detrás de esa diminuta caja, se encontraba algo muy especial para mí. Significaba mucho y esperaba de verdad que también lo hiciera para ella.&lt;br /&gt;Vi la botella sobresaliendo de la bolsa colocada en la mesa de enfrente de la cama. Era un día especial para ella, y también para mí. Me estaba abriendo a ella, mostrándole todo lo que me estaba haciendo sentir. Quería demostrarle que para mí era algo más que  un rollo pasajero. Me gustaba, mucho, y necesitaba que ella lo supiera.&lt;br /&gt;Así que esa noche brindaríamos por su cumpleaños pero también por nosotros. Y ambas cosas merecían celebrarse con algo especial, digno del acontecimiento.&lt;br /&gt;Estaba excitado, como si fuera mi cumpleaños pero hace 10 años. Y hecho un flan… Respiraba entrecortadamente y no podía dejar de pensar en ella y en lo que iba a hacer en  unas horas.&lt;br /&gt;Volví a intentar envolver la cajita con el papel brillante, haciendo fuerza con mi dedo índice sobre el cello para que se pegara, pero la labor fue completamente infructuosa. Cabreado, lo arranqué con violencia terminándomelo de cargar. Suspiré profundamente y dejé la caja en la mesilla.&lt;br /&gt;Escribí un mensaje a Rachel:&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;He jodido el puto papel de envolver.&lt;br /&gt; Sí, no he dejado de abrirlo en todo el día, ¿algún problema?.&lt;br /&gt;Mañana tendrás que acompañarme a comprar otro o hacer algo.&lt;br /&gt;Llámame cuando te despiertes, capulla.&lt;br /&gt;Te quiero.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PVCarla&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;De nuevo el sonido del móvil me despertó. Lo cogí sobresaltada. Eran mis padres. ¡Joder!, me había quedado dormida sin poner el despertador y ya eran más de las doce…&lt;br /&gt;-Hola.&lt;br /&gt;-¡Felicidades, cariño!. – La voz de mi madre sonó dulcemente al otro lado de la línea.&lt;br /&gt;-Gracias ma.&lt;br /&gt;-¿Estabas dormida? – Preguntó recelosa.&lt;br /&gt;-No, claro que no. – Mentí. No quería escuchar una charla… Yo quería ir a clase pero tenía que estar descansada. Sandra me lo había ordenado y…bueno también Robert Pattinson…Y esto último no era algo fácil de explicar.&lt;br /&gt;-¿Y esa voz? – Obviamente mi madre no era tonta.&lt;br /&gt;-Tengo la garganta algo cogida. Ya sabes el frío londinense. – Se quedó callada un momento engañándose a si misma y creyéndome como buena madre que era.&lt;br /&gt;-Abrígate, cielo. Que por allá hace mucho frío y vais siempre medio desnudas. – Puse los ojos en blanco, sin contestarle. - ¿Y que tal todo?, ¿el trabajo? – Genial, la tía sabia ir al grano.&lt;br /&gt;-Pues muy bien, muy contenta con todo. El trabajo estupendo como siempre, y las clases también. Todo bien.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mentirosa.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No podía decirle la verdad…Cuanto menos tiempo se preocuparan por lo que estaba haciendo o dejando de hacer, mejor. Además iba a echar currículos enseguida, algo me saldría pronto. Y lo de la película…ya se lo diría. Quedaban meses hasta su estreno, había tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El temporal de mis padres ya había pasado. Mi señor padre también había querido saber sobre mis olvidados estudios y mi abandonado trabajo.&lt;br /&gt;Pero lo había superado sin problemas y con mentiras.&lt;br /&gt;Ahora me esperaba uno nuevo y mucho más difícil de capear. Sandra.&lt;br /&gt;Salí de la habitación con cuidado intentando no hacer ruido, rezando para que estuviera fuera de casa. Pero no. A la altura de la cocina me interceptó.&lt;br /&gt;-Tienes.Que.Contarmelo.T-O-D-O. – Era directa. Abrí la boca intentando decirle algo pero su mirada me daba miedo. Relajó la cara ante mi gesto de frustración y sonrió. &lt;br /&gt;-¡Felicidades cariño! – Se abalanzó sobre mí, abrazándome con fuerza y besándome por toda la cara. Intenté deshacerme de ella, pero ni mis movimientos de cabeza, ni el intento de mis piernas por escapar de allí corriendo, ni mis brazos empujando su cuerpo en todas las direcciones consiguieron nada. Cuando acabó su tortura me soltó, volviendo a su cara de loca asesina.- No, en serio. Tienes.Que.Contarmelo.T-O-D-O. – Se volvió a relajar sonriendo. - ¡Joder, Carla!, que es Robert Pattinson. ¡¡Robert Pattinson!!. Que no estamos hablando del vecino del cuarto. No. Es Robert Pattinson. Tú te estas tirando a Robert Pattinson. – Afirmó sacudiendo la cabeza con los ojos desorbitados. Algo se le paso por la cabeza y volvió a tensarse. - ¿Te lo estas tirando?.- Asentí algo avergonzada. Puso los ojos en blanco, tapándose la cara con las manos. - ¡Oh dios mío! – Mordiéndose el labio inferior con fuerza preguntó. – ¿Y cómo es? – Colocó sus nudillos en la boca intentando contener un gemido. Las dos habíamos estado al borde del colapso solamente imaginándonos cosas de este tipo. Que una de las dos lo supiera a ciencia cierta tenía que ser como poco desesperante.&lt;br /&gt;Le intenté informar más o menos de todo. Obvié detalles demasiado íntimos y también “olvidé” comentar mi enamoramiento absurdo pero claramente existente. Aunque eso era algo obvio. El enamoramiento absurdo había estado ahí desde la primera vez que lo vi. Y ella lo sabía. Sabía que yo lo tenía y sabía qué se sentía porque también lo había vivido.&lt;br /&gt;Cuando nos fue posible dejar de hablar de EL HOMBRE, me contó que Rachel le había llamado esa mañana, informándola de todo el itinerario y el protocolo de acción sobre mí. No tenía que enterarme de nada hasta el momento exacto de la llegada a donde fuera que fuese. Rachel era así. Una zorra manipuladora encantadora. Estaba segura de que lo había planeado todo a la perfección y yo no sabría nada hasta la hora de la cena, las 8.&lt;br /&gt;-¿Tan tarde?&lt;br /&gt;-Sí, quieren que no haya mucha gente, que la zona esté un poco despejada. Al parecer la tía del cumple se folla a Robert Pattinson… - Me reí. ¡Oh, sí! La tía del cumple se follaba a Robert Pattinson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó el momento, comencé a prepararme. &lt;br /&gt;Estaba emocionada y expectante. Nerviosa como hacía años no me ponía por un jodido cumpleaños. Se las habían arreglado para mantener la sorpresa en secreto y el saber que había algo pero no saber nada sobre ello era exactamente tan matador como Rachel esperaba.&lt;br /&gt;Me puse un vestido beige con encaje tostado por encima. Unos leotardos negros y los botines de tacón negros.&lt;br /&gt;Ojos ahumados, eye-liner, máscara de pestañas, colorete y vaselina.&lt;br /&gt;Y me ondulé el pelo con las planchas, nada demasiado exagerado, pero algo…especial.&lt;br /&gt;Sandra también se arreglo más de lo que ella acostumbraba. Cuando la vi, enarqué las cejas sorprendida.&lt;br /&gt;-¿Qué pasa?. Nos vamos a codear con vips, ¿no?. Pues que se note. – Solté una carcajada. &lt;br /&gt;-No te creas tú que van vestidos de vips precisamente. Seguro que tú eres la más divina. – Me sonrió entusiasmada, levantándose y pasando su brazo por mi hombro, llevándome hacia la entrada. &lt;br /&gt;-Bueno, déjame que te dirija a tu súper party.&lt;br /&gt;Cogí mi cazadora de charol y mi bolso de cadenita y me deje guiar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos montamos en un taxi al bajar a la calle, Sandra se sentó delante, enseñándole un papel con la dirección en vez de decirla en alto. Esto ya era pasarse un poco.&lt;br /&gt;Pero en cuanto en &lt;em&gt;Finforough&lt;/em&gt; el coche torció hacia &lt;em&gt;Old Brompton &lt;/em&gt;en vez de seguir por &lt;em&gt;Fulham St&lt;/em&gt; para ir al centro como yo suponía, supe exactamente a donde nos dirigíamos.&lt;br /&gt;No conocía más que un local en &lt;em&gt;Old Brompton&lt;/em&gt;, pero encajaba a la perfección con una cena de cumpleaños de una española. Sonreí al ver que los ojos de Sandra me miraban por el retrovisor, elevando las cejas.&lt;br /&gt;Íbamos a cenar en &lt;em&gt;Cambio de Tercio&lt;/em&gt;, el mejor restaurante español de todo Londres.&lt;br /&gt;Aluciné literalmente cuando entré, había estado una vez no hacía mucho y era un restaurante serio y elegante, pero lo habían transformado por completo.&lt;br /&gt;Rachel, y no sé por qué me daba que alguien con más influencia, se las habían arreglado para que el restaurante sirviera la cena a las 8 de la noche, que cerrara para todo el mundo y que luego permitieran una fiesta hasta altas horas de la madrugada. &lt;br /&gt;Las paredes pintadas de colores cálidos, rojos, fucsias y naranjas estaban iluminadas por luces de colores. &lt;br /&gt;Todas las mesas habían desaparecido y sólo había una larga y pequeña donde los platos ya estaban colocados.&lt;br /&gt;La mayor parte del comedor era una improvisada pista de baile con un pequeño escenario y un karaoke. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayoría de los invitados ya habían llegado. Todos hablaban por grupos animadamente, pero se volvieron a mi anunciada llegada en cuanto Rachel empezó a gritar y a saltar sobre mí intentando felicitarme lo más efusivamente que sabía.&lt;br /&gt;La siguiente en abrazarme fue Susan que había venido con el resto del reparto. Vanessa y Luke. También David y Mark dos cámaras con los que habíamos congeniado mucho. Y por supuesto Jack que se acercó avergonzado, sonriendo tímidamente. Me abrazó con fuerza.&lt;br /&gt;-¿Por qué sólo han pasado dos días y me parece una eternidad?- Preguntó torturado.&lt;br /&gt;-No sé, a mí me pasa igual. – Le sonreí  ampliamente, me alegraba tanto de verle.&lt;br /&gt;-Felicidades.&lt;br /&gt;-Gracias. Has venido muy guapo. – Tonteé con él. – Pero la ducha con Guerlain ha sido excesiva. – Se olió la camiseta sonrojándose.&lt;br /&gt;-Sí, ¿no?. – Asentí riéndome. &lt;br /&gt;Sandra seguía a mi lado. La presenté a los que estaban cerca y mientras entablaban conversación eché un vistazo a la sala buscando a mi principal invitado. Lo vi mirándome cerca del escenario con Tom, Sam, Marion, Taylor, Ruby y Cisco. Sonrió cuando nuestros ojos se encontraron. Entonces Marion me saludó con la mano emocionada haciendo un gesto para que me acercara a ellos.&lt;br /&gt;Interrumpí a Sandra y le indiqué que me acompañara excusándola de Luke que ya le estaba echando fichas.&lt;br /&gt;Robert me abrazó cuando estuve lo suficientemente cerca. Juntó su cara para darme un beso. Había mucha gente delante, así que torcí la cabeza para que sus labios se posaran en mi mejilla. Pero él también lo hizo y el efecto se contrarrestó. Torpemente nuestros labios se rozaron sin querer. Volvió a girar su cara, ahora sí posando un dulce y casto beso en mi mejilla izquierda.  Después susurró en mi oído un aterciopelado “Felicidades” y me regaló su sonrisa, sonrojado al separarnos&lt;br /&gt;Después de los pertinentes saludos y felicitaciones, les presenté a Sandra. Cuando llegó el momento de Robert, ambos se tensaron avergonzados. Rob se puso colorado como un tomate y sin levantar los ojos del suelo le dio dos besos rápidos.&lt;br /&gt;Ella y yo nos ausentamos un momento para dejar los bolsos y las chaquetas en la entrada. &lt;br /&gt;Robert nos interceptó en el camino de vuelta con una bolsa en la mano.&lt;br /&gt;Sonreí tímidamente y alterada, muy alterada. Creí que era mi regalo pero se la tendió a Sandra. Mi corazón decepcionado se relajó, volviendo a su ritmo normalmente acelerado en presencia de Robert Pattinson.&lt;br /&gt;-Son un par de camisetas que Carla me prestó cuando…- Tragó saliva evitando el contacto con los anonadados ojos de Sandra. – Creo que son de tu novio. Las ha lavado mi madre así que no te preocupes porque estén…no soy un cerdo o algo…- Se cayó un segundo lamiéndose el labio inferior y pasándose las manos por el pelo. – Gracias. – Me miro a mí suplicando algo de ayuda. Paseé mis manos por su espalda cariñosamente.&lt;br /&gt;-Está bien Robert. ¿Verdad, Sandra.? – Ella, todavía sin voz, asintió mirándole fijamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de la cena, muchos de los asistentes se fueron, ya que era tarde y muchos trabajaban. Al final nos quedamos los de siempre: todos los amigos de Rachel, a los que el trabajar al día siguiente no les suponía demasiado, ella, Jack, Sandra y yo.&lt;br /&gt;Por supuesto seguimos con la fiesta. Cantando en el karaoke, como no, canciones españolas. La Macarena, Que viva España, Mi Carro, Paquito el Chocolatero…y el resto del cancionero popular.&lt;br /&gt;Era descojonante escucharlos cantándolas en su improvisado español. Rachel, Tom, Sam y Tay a penas se bajaron del escenario. Rachel cantó prácticamente todas. Rob fue el más aclamado pero se negó a subir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rachel y Tom cantaban a dúo el Aserejé cuando vi a Jack. De pie, bailando no muy animadamente y apartado del grupo, pero sonriendo.&lt;br /&gt;De pronto me miro y su sonrisa se ensanchó. Me acerqué a él.&lt;br /&gt;-Lo estás dando todo, ¿eh?.&lt;br /&gt;-Estoy algo cansado. Pero muy buena fiesta, digna de la anfitriona.&lt;br /&gt;-No estoy yo muy segura de que yo sea la anfitriona. – Soltó una carcajada. Él conocía tan bien a Rachel como yo. – Creo que me voy a ir ya.&lt;br /&gt;-No, Jack, quédate. – A penas había estado con él y de verdad me apetecía aprovechar algo de tiempo.&lt;br /&gt;-No, en serio C. Estoy agotado. – Bostezó, asintiendo. Arrugó la nariz y las cejas. Cerrando los ojos al final. Cuando acabó. Siguió con la nariz arrugada y la boca medio abierta, pensando en algo un par de segundos. – Pero me lo he pasado muy bien. Además estás en buena compañía. – Echó una mirada furtiva, con los ojos entrecerrados a Robert. Después me volvió a mirar sonriendo. – Me alegro mucho de verte. – Elevó más las comisuras de su sonrisa. Le abracé. Tenía ese efecto sobre mí. Me despertaba tanta ternura que necesitaba achucharle todo el rato, esa sonrisa me mataba.&lt;br /&gt;-Esta semana quedamos. Una cena o algo, ¿sí?. – Amplió su sonrisa.&lt;br /&gt;-Claro. Genial. Te llamo, ¿vale?. – Asentí. Le di un beso fuerte en la mejilla. – Acariciando su cara.&lt;br /&gt;-Vamos que te acompaño.&lt;br /&gt;Fui con él hasta el final de la sala-comedor y nos despedimos.&lt;br /&gt;Cuando iba a darme la vuelta sentí como unos fuertes brazos me rodeaban la cintura. Un cálido cuerpo pegarse al mío, y unos suaves labios recorrer mi cuello despacio hasta mi oído.&lt;br /&gt;-No hemos tenido ni un instante a solas. – Sonreí, agradecida a todas la deidades habidas y por haber.&lt;br /&gt;-Tampoco nos escondemos de nadie, ¿no?. – Acaricié sus tensos brazos a mi alrededor.&lt;br /&gt;-Que va...Sólo de millones de personas alrededor del mundo...pero nada preocupante. – Me giró hacia él. Juntando nuestras caderas. Nuestros labios se encontraron por primera vez en todo el día. Ansiosos por la espera y aliviados por fin.&lt;br /&gt;Se abrieron sinergicamente, dejando a nuestras lenguas entrelazarse, explorándose despacio.&lt;br /&gt;Nos separamos sonriendo y él dibujó el contorno de mi mandíbula con sus dedos.&lt;br /&gt;-Hoy creo que tienes compañía en tu piso. – Enarcó las cejas, sin dejar de acompañar el movimiento de su mano con la mirada.&lt;br /&gt;-Pues sí. – Afirmé haciendo un gesto de resignación con la boca.&lt;br /&gt;-Mi apartamento está libre pero...no creo que sea...&lt;br /&gt;-Lo sé. – Me miro apenado. ¿Por qué coño no podía ir a su apartamiento cuando quisiera y con quien quisiera?. – Pero puedo obligar a Sandra a que duerma con el ipod. &lt;br /&gt;-Me parece muy buena idea. – Me regaló su sonrisa pre-sexo antes de volverme a besar. Uno rápido e intenso. Bajó su mano por mi brazo hasta entrecruzarla con la mía. Acariciándola y tirando de mí hacia adentro de la sala.&lt;br /&gt;Rachel y Tom seguían arriba, pero ahora se les haban unido Ruby y Sam. Estaban cantando, y bailando, de nuevo la Macarena. Se lo estaban pasando todos en grande. Y me alegraba, pero era muy penoso que tuvieran ese esperpento de impresión de los españoles.&lt;br /&gt;Sandra no tardó en acercarse para decirme que se iba. Eran las tres y la pobre entraba a trabajar a las ocho de la mañana.&lt;br /&gt;-Voy a dormir en el piso de Chris. – Sonreí apretando y mostrando todos los dientes. No tuve ni que habérselo pedido. Pero antes de que pudiera contestarle aclaró. – Sólo por esta noche. Aunque tenga sus llaves sabes que no me gusta pasearme por ahí cuando él está en Alemania. – Asentí. – Yyyy si algún día Ed Westwick se cruza en mi camino te quiero fuera de casa tres semanas. Porque pienso retenerlo contra su voluntad hasta morir de un orgasmo.&lt;br /&gt;-Si algún día Ed Westwick se cruza en tu camino deberás plantearte seriamente un trío con tu compañera de piso.&lt;br /&gt;-Ja. No he oído yo ninguna charla sobre tríos y Robert Pattinson por aquí...&lt;br /&gt;-No, no, no...Además tú tienes novio. – Puso los ojos en blanco apenada.&lt;br /&gt;Marion, Tay y Cisco se fueron con ella.&lt;br /&gt;Mientras que los demás seguimos con la descarada deshonra a la patria, y a la música en general...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El restaurante tenía permiso hasta las cinco de la mañana y conforme se acercó la hora tuvimos que recogerlo todo.&lt;br /&gt;Robert empezó a ponerse nervioso. Aún estando ambos más que ebrios, lo podía notar. Se paso las manos por el pelo un millón de veces más que de normal. No paraba de rascarse las cejas. Y no dejaba de retorcerse las manos, presionando los nudillos. Hablando por los codos, diciendo tonterías y negando con la cabeza extrañado de sus propios comentarios. Estaba alterado por algo y eso me asustaba y me inquietaba a partes iguales. Me asustaba y me inquietaba a partes iguales mucho.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-517061519455691196?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/517061519455691196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/11/capitulo-13-happy-b-day.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/517061519455691196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/517061519455691196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/11/capitulo-13-happy-b-day.html' title='Capitulo 13: Happy b-day!'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-5554155293603921107</id><published>2009-10-24T05:33:00.000-07:00</published><updated>2009-11-07T20:24:46.626-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 12: Iba a doler mucho</title><content type='html'>No sé si había perdido la conciencia durante unos minutos intentando recuperar el ritmo cardiaco en sus brazos o simplemente había sucumbido al sueño por unas horas, pero me desperté apoyada en su cuello, mientras me abrazaba con su acompasada respiración. Le respiré, inhalando intensamente toda su esencia, sonreí con los ojos pesados, y me intenté incorporar, sólo un poco para poder admirarlo. Tenía los labios apretados parte contra la almohada y parte contra el colchón, lo que hacía que se le abrieran minimamente. Una de sus manos descansaba sobre su cabeza en el almohadón y la otra en mi cintura, tranquila pero segura a mi alrededor. Su mandíbula estaba tan relajada que le daba una actitud mucho más infantil.&lt;br /&gt;Me senté en la cama deslizando su brazo por mi cuerpo con cuidado, descansándolo en mis caderas, e intentando mantener mi cuerpo bajo las sabanas. El movimiento que pretendía ser sutil e imperceptible, fracasó e hizo que Robert se despertara algo sobresaltado. Abrió los ojos apretando su brazo a mi alrededor, pero descansando su cuerpo en cuanto me vio. Cerró los ojos con fuerza y los volvió a abrir para dedicarme una de sus sonrisas medio adormilado. Yo le respondí abiertamente.&lt;br /&gt;-¿Qué hora es? – Preguntó estirándose y sentándose a mi lado en la cama. Paso un brazo por detrás de mi espalda acariciando mi brazo.&lt;br /&gt;-Ni idea. – El se giró para echar un vistazo al reloj de mi mesilla.&lt;br /&gt;-Las cuatro menos veinte. – Estiró su cuello mientras atraía mi cuerpo hacia el suyo y colocaba con cuidado mi cabeza en su pecho, volviéndome hacia él.&lt;br /&gt;Suspiré satisfechamente mientras él acariciaba mi cuello, deslizando sus dos manos por detrás de mi oreja y volvía a la nuca, despacio y suavemente.&lt;br /&gt;Así permanecimos unos minutos, en silencio, desnudos, abrigados únicamente por la ropa de cama y el propio calor de nuestros cuerpos, disfrutando del momento.&lt;br /&gt;-Ya has hablado con Rachel, ¿no?.- Asentí en su pecho, con los ojos cerrados, todavía recibiendo sus caricias. – Yo también, y con Tom.&lt;br /&gt;-¿El qué dice?- Pregunté, expulsando el aire sobre su piel, haciendo que se estremeciera. Acaricié su torso con cuidado.&lt;br /&gt;-Lo mismo que ella. Están los dos atontados, en serio, parecen gilipollas. No sé como coño no lo he visto antes. Y están tan acojonados…Joder, es que a él nunca le había visto tan encoñado con una tía. Vale, lo entiendo, por que es Rachel, y como le haga daño yo mismo le arrancaré uno a uno los pelos de las pelotas, si llego antes que Rach, claro. Pero no va a ser capaz de hacerlo. La quiere demasiado, no como la mierda esta que están sintiendo y eso, – Aunque su cara estaba completamente fuera de mi campo visual, pude ver con claridad la cara de escepticismo que acababa de poner. – si no también como amiga, joder si es como una hermana…- Agitó la cabeza en señal de disconformidad. – Lo peor es que me van a rayar a mí con todo esto. ¡Joder!, que se decidan y luego me lo cuenten.&lt;br /&gt;Sonreí. Era genial como esta situación nos volvía locos a todos. Yo misma esperaba que todo esto acabara, ya no bien, simplemente que acabara. Bueno no, y también que fuera un final feliz, ya no sólo por Rachel, a la que adoraba, si no además por Tom, porque sabía que era un tío cojonudo. Robert y yo suspiramos profundamente a la vez.&lt;br /&gt;Me quedé recostada en su pecho, en silencio, por un rato. Hasta que él volvió a romperlo.&lt;br /&gt;-¿Por qué tú sabes todo de mis amigos y yo nada de los tuyos? – Preguntó algo cabreado al darse cuenta de la “gran injusticia” que se estaba cometiendo. Giré mis ojos hacia arriba mientras fruncía las cejas.&lt;br /&gt;-Porque…¿tú no los conoces?.&lt;br /&gt;-Bueno…pero no sé, podrías contarme algo. –Hizo una pausa. – Como…si tienes novio.- Lo dijo en voz muy baja, pero pude oírlo perfectamente. Vale, a si que todo esto era para preguntar esa gilipollez. El apartó la mirada de mi cara mientras las palabras salían de su boca, visiblemente avergonzado. Yo simplemente abrí la boca, alucinada. Luego me reí.&lt;br /&gt;-Venga. No puedo creer que me estés preguntando eso. ¿Tú qué crees?.-Sacudí la cabeza.&lt;br /&gt;-No sé…espero que no.- Se atrevió a mirarme de nuevo, arrugando la nariz, arrepentido.&lt;br /&gt;-Pues no, claro que no. – Dije tajante y ofendida.&lt;br /&gt;-Vale, lo siento. Me alegro, la verdad. – Dibujo su media sonrisa, la tímida, intentando dejarlo pasar. Y yo obviamente se la devolví sin quererlo, era imposible evitarlo.&lt;br /&gt;-Y tú, ¿tienes novia?. – Era mi turno de hacer la pregunta estupida del día. Ahora el ofendido era él, después se volvió ridículamente divertido.&lt;br /&gt;-¿Crees que si tuviera novia el mundo entero no sabría ya hasta el número de pecas que la pobre desgraciada tendría en su pierna derecha? – Me reí encogiendo los hombros. Pobre desgraciada, sí. – Aun no me creo que no haya salido ni una foto de ti. –Negó con la cabeza mientras jugueteaba con mi pelo, todavía manteniendo la sonrisa en su cara. La mía se borró instantáneamente. La posibilidad si quiera de que pudiera haber una foto mía relacionada con Robert Pattinson era más que aterradora. Ya me imaginaba a mis pecas del brazo izquierdo siendo contadas. Todo el mundo, literalmente, iba hablar sobre ella, y sobre mí. Forcé una sonrisa cuando me di cuenta de que él me miraba y yo seguramente tenía cara de estreñida. Siguió sonriendo, ahora algo incomodo.&lt;br /&gt;-Lo que quería decir antes es que…habrás tenido novios, ¿no?. En tu país. Quiero decir que… no sé, toda mi vida está documentada en Internet, y no sé porque pero tengo la extraña sensación de que has echado una ojeda. – Puse los ojos en blanco paseándolos por las cuencas en círculos, haciendo como que la cosa no iba conmigo. El soltó una carcajada. – Y creo que sería justo que yo supiera algo más de ti. – Le miré de nuevo y sonreía expectante. Odiaba la justicia…Pero sí, era justo. De hecho cortarme un brazo y entregárselo como sacrificio era más justo todavía. Ser su sierva por el resto de mis días incluso más. Complacer a esa cara con absolutamente todo lo que necesitara debería ser una obligación, una ley, un mandamiento. Suspirando profundamente le conté todo lo que quiso.&lt;br /&gt;- Rompí con mi último novio al venir a Londres.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-Bueno, las relaciones a distancia no son lo mío. No es lo mejor, ya sabes. La confianza, la falta de ella. El no estar seguro al cien por cien. Yo no podría aguantar el no saber si él sigue fiel o no.&lt;br /&gt;-Para eso está la confianza incondicional que se supone tiene que tener una pareja, ¿no?.&lt;br /&gt;-Sí, supongo. Pero una cosa es confiar y otra que la persona en la que confías sea confiable. No sirve de nada si crees ciegamente en alguien que pierde el culo por liarse con la primera tía que se le pone a tiro. – Me miro entornando los ojos, pensativo. Después asintió despacio. Seguimos en silencio, él acariciando mi pelo y yo su torso desnudo.&lt;br /&gt;Descansé de nuevo mi cabeza en su pecho y él paso sus brazos alrededor de mi cintura, yo coloqué los míos en sus hombros y cerré los ojos.&lt;br /&gt;Seguimos callados, con la banda sonora de nuestras respiraciones acompasándose de fondo. Relajándonos entre nuestros brazos hasta quedarnos dormidos abrazados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PVRobert&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Me desperté echando de menos algo entre mis brazos, mejor dicho, a alguien. Me incorporé buscándola, y la pude ver en una esquina, acurrucada sobre el colchón, en posición fetal.&lt;br /&gt;Acerqué mi cuerpo hacia ella para poder contemplarla mejor.&lt;br /&gt;Tenía el pelo revuelto por la cara, pero aun así podía observarla perfectamente. Y era preciosa. Ya no me cabía ninguna duda: me estaba gustando demasiado. Pasaba el día pensando en ella, en los momentos a su lado y en el tiempo que quedaba para verla. Y Rachel lo sabía. Me miraba con esa cara suya de “ayy que mono que se nos está enamorando”.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Enamorando?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;¿Enamorado? Venga hombre. Sólo la conocía de una semana. Pero hacia tres años que no sentía nada ni la mitad de especial, y no porque no hubiera tenido la oportunidad de conocer a tías precisamente.&lt;br /&gt;Se revolvió entre las sabanas, mutilando mis absurdos pensamientos, poniéndose boca arriba.&lt;br /&gt;Estaba despierta, pude notarlo por el cambio en el ritmo de su respiración. Soltó un leve y suave gemido y abrió los ojos.&lt;br /&gt;Mientras se estiraba y se giraba hacía mí, encontró mi mirada y sonrió.&lt;br /&gt;-Buenos días, baby. – Susurré devolviéndole la sonrisa. Acercándome más a ella y dándole un sencillo beso en los labios. Su sonrisa se amplió.&lt;br /&gt;-Buenas.- Se incorporó buscando algo por la habitación. Hasta que sus ojos se posaron sobre mi camisa esparcida por la mesilla de noche de su lado. Me miro mordiéndose el labio inferior sonriendo. Se dio la vuelta y la cogió. Introduciendo sus brazos por las mangas, y abrochándose los botones. – ¿Te importa? – Se giro hacia mí, todavía con sus dientes en su labio. Negué con la cabeza atontado. Se levantó de la cama, andando hasta la puerta del baño. La recorrí con la mirada. No llevaba nada más debajo de la camisa. Nada. No, no me importaba en absoluto. De hecho probablemente esa camisa no volvería a lavarse, y no es que la pobre fuera a echar de menos la lavadora.&lt;br /&gt;-Voy a darme una ducha, ¿ok?.- Asentí todavía sin palabras. Se dibujaban sus pechos en la holgada tela. Mi camisa le llegaba justo por encima de su entrepierna, no podía verle nada, pero ¡oh dios mío!, podía intuirlo. Por detrás dejaba ver parte de su trasero, y por supuesto también podía intuir el resto. Pase mi mano por el pelo acalorado, cerré los ojos visualizándola en la ducha. Notando como mis pulmones cogían y expulsaban aire con dificultad. Y de repente ella salio del baño riendo. Escuché la música que había puesto en la ducha, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Push it&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Abrí los ojos sobresaltado todavía con la imagen de ella desnuda en mi cerebro.&lt;br /&gt;-Voy a coger…- Se acerco a mi lado de la cama, para coger algo de ropa interior. No sé el qué. Porque en cuanto se agachó para abrir el cajón, mi camisa se subió por su espalda quedando por encima de su culo, dejándome verlo entero, sin necesidad de intuir nada. Mis ojos se desorbitaron por completo, y se clavaron en él, sin poder moverse. El calor de todo mi cuerpo que se había elevado varios cientos de grados se concentro por completo en mi entrepierna. No pude evitarlo. Cuando se incorporo y me sonrió de la manera en que ella lo hacia. Entre fingida y emocionada. Agarré su brazo y la atraje hacia la cama. Se sentó en la esquina mientras me acercaba a ella y mis desatados labios encontraban los suyos con violencia. Apretándolos contra ellos como si me fuera la vida en ello. Pero estaban ansiosos de más. Así que se abrieron paso sin permiso, pero sin oposición. Capturando su labio superior entre los míos, pasando mi lengua por el. Y dejándola ir más allá de los límites de su boca, adentrándose en ella. Cálida y húmeda. Sacudí la cabeza. Ella parecía algo confusa, parada, dejándome seguir, pero algo tensa. Pase mis manos por sus brazos, por su espalda cariñosamente. Sentí como se relajaba y llevaba una de sus manos a mi cuello, acariciándolo desde atrás hacia mi mandíbula, paseando sus dedos por la zona.&lt;br /&gt;El contacto con ella me puso todavía más frenético, y cuando se empezó animar, ya no pude parar. Agarró mi pelo con la otra mano con fuerza, atrayendo mi cara más hacia ella. Mientras sus piernas subían a la cama y se posicionaban entre mis piernas. Ella se sentó delicadamente en mis muslos, acomodándome en el cabecero de la cama. Nuestros labios se separaron y nos miramos, con nuestras respiraciones aceleradas. Sonrió dejando su cuerpo apoyarse por completo sobre el mío. Sé que notó mi ánimo, y sonreí en respuesta, pasando una mano por su mejilla, recorriendo su mandíbula. Nos volvimos a besar ansiosamente. Llenando nuestras bocas con nuestras lenguas. Volvió a agarrar mi pelo, alborotándolo con su pequeña mano. Mis brazos la agarraron fuerte por la cintura, bajando por toda su espalda, recreándose con su trasero sentado en MÍ. Empezó a balancearse mientras nos devorábamos, moviendo sus caderas en círculos en mi regazo. Iba notando como crecía y se hacía mucho más dura, y sabía que ella también lo notaba, ya que aumento el ritmo de sus balanceos conforme me animaba más.&lt;br /&gt;Cuando mi erección desafiaba sin pudor la ley de la gravedad, ella fue bajando sus labios desde los míos hasta mi hombro. Mordiendo mi labio inferior, besando mi barbilla, lamiendo mi mandíbula, deslizando sus labios por mi cuello, dándole un pequeño mordisco a mi nuez, colocando suaves besos por mi clavícula, devorando mi hombro, paseando sus labios y su lengua por él. Cogió la sabana que nos separaba y levantó una pierna por encima de ella, todavía sentada., levantó un poco el trasero y se volvió a colocar en mí sin sabanas que nos separaran. Sin nada que nos separara, ambos estábamos desnudos de cintura para abajo. El sentirla, su piel calida en la mía ardiendo me volvió definitivamente loco. Necesitaba estar dentro de ella y lo necesitaba ya. Cerré los ojos disfrutando sus tortuosos besos, mientras ella seguía recreándose, poniéndose a punto. En realidad no tardó mucho, pero a mi me pareció un siglo. Se levanto un poco sobre sus espinillas colocándose en la posición adecuada, un poco más lejos de mis inglés. Separó su cabeza de mi cuello y la mía del suyo. Y mirándome fijamente a los ojos fue bajando despacio. Apoyé mis manos en sus caderas y sin apartar la mirada la ayudé a introducirme en ella. Cuando la note en la punta, mi cuerpo entero se sacudió, estaba tardando demasiado, pero no la presioné, quería ir a su ritmo. Bajo un centímetro y me introduje en su boca, noté como se tensaban sus músculos y la necesidad de sentirme completamente en su interior la precipitó a dejarse caer por completo sobre mi regazo de nuevo. Penetrándola hasta el fondo. Cerré los ojos agitado, sin aire. Y oí como ella ahogaba un grito, sin sonido, expulsando una buena cantidad de aire. Abrí los ojos mordiéndome el labio inferior con fuerza, y encontré los suyos de nuevo. Pero habían cambiado, ahora reflejaban la misma urgencia que los míos. Acercamos más nuestros cuerpos, y conforme elevaba unos centímetros mis manos de sus caderas, ella las elevaba, con nuestras caras pegadas. No me dio tiempo a volver a acompañar sus movimientos con los de mis manos porque cuando empecé a bajarlas ella ya me había introducido de nuevo por completo. Sus labios buscaron los míos ansiosos, mientras subía, y volvía a bajar, mientras cabalgaba encima de mí. Rápidamente aumentó el ritmo de los movimientos, subiendo y bajando una y otra vez. Yo estaba perdiendo la cabeza, ella llevando el control, encima de mí, tan apasionada, sudada… y sexy. Apretó más nuestros cuerpos como si nos pudiéramos fundir. Sentí sus pechos chocar contra mi piel en cada cabalgada, y no pude evitarlo, necesitaba verlos, sentirlos piel con piel, cálidos y suaves. Pase una de mis manos a su torso y fui desabrochándole los botones de mi camisa. Introduje mis manos dentro, acariciando sus hombros, dejando caer la camisa por sus brazos. Aparté su cara de la mía, para contemplarla. Ella echó su cuello hacia atrás y siguió subiendo y bajando sus caderas. Observé sus pechos imitar los movimientos de su cuerpo. Y llevé mis manos hacia ellos, masajeándolos. Exaltado, acerqué mi cabeza hacia su torso, y coloqué suaves besos por él, dibujando el contorno de uno de sus pechos con mis labios, subiendo y bajando por él. Rocé despacio su pezón. Un fuerte escalofrió recorrió su cuerpo, el que no paró de menearse sobre mí. Pero ahora sus ojos me miraban, gimiendo en silencio con la boca entreabierta. Abrí la boca y deslicé mi lengua por su pezón, sujetándolo entre mis labios, dibuje círculos con mi lengua por todo su pecho, entreteniéndome en su parte más sensible, mientras agarraba con fuerza su otro pecho.&lt;br /&gt;De repente su ritmo aminoró, tensó sus músculos a mi alrededor, y más despacio siguió subiendo. Bajó rápidamente y volvió a subir muy despacio, y bajó de golpe de nuevo. Creando fricción con sus músculos sobre mí, y aunque el ritmo era menor, tanto ella como yo seguíamos encendiéndonos progresivamente. La miré y pude comprobar como respiraba aceleradamente, sacudiéndose. Sus ojos estaban sobre los míos, desnudándose con lujuria. Y cuando ya estaba tan preparada como yo para tocar el cielo con las yemas de los dedos, volvió a acelerar las cabalgadas. Los movimientos iban en aumento y también la presión de sus músculos en mi polla. Conforme se acercaba su orgasmo más fuerza hacía a mi alrededor y más me acercaba a mí al mío. Seguí sus movimientos, embistiéndola con mis caderas, intentando penetrarla todo lo posible. Y entonces con su barbilla apoyada en mi cabeza, la cual se ahogaba en sus pechos, noté como se corría y sus músculos me torturaban con toda su presión para después relajarse y dejar paso a mi explosión. Rugí sin control sobre su torso, mordiendo su clavícula, mientras ella gemía hundiendo sus uñas en mi espalda.&lt;br /&gt;Levantó su cabeza y yo la mía, nos miramos jadeando. Dibujé una sonrisa de oreja a oreja, inmensa, exactamente igual a como me sentía. Y ella también lo hizo, soltando una carcajada, y suspirando. La besé una vez más, sonriendo en su boca, e intentado relajar mi ritmo cardiaco. Echó la cabeza hacia atrás todavía sonriendo y recorriendo mi espalda con sus suaves caricias, se incorporó y paso una pierna por encima de mis muslos. Se sentó en la cama y cogiendo las bragas que se le habían caído ante mi ataque, se levanto.&lt;br /&gt;-Voy a…ducharme. – Y mordiéndose el labio se dio la vuelta y andó hasta el baño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Joder!, enamorado no sé, pero algo había. A lo mejor era una obsesión o que me estaba volviendo loco, y esto no era normal. E iba a doler. Iba a doler mucho. Iba a sangrar, como si me abrieran el pecho en canal.&lt;br /&gt;Y aun si yo quería intentar algo con ella, y quería, la cruda realidad es que me iba en 18 a EEUU, y ella había dejado bastante claro, sólo unas horas antes, que no iba a mantener una relación a distancia, no era lo suyo, y menos conmigo. No se me había escapado la cara de pánico que había puesto cuando yo había hecho el comentario de los paparazzies y la ausencia de fotos de ella. Era alucinante que hubiera estado con una tía tanto tiempo y nadie había abierto la boca al respecto todavía.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Tanto tiempo?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Sí, tanto tiempo. En lo referido a fotos y acoso de la “prensa”, ocho días era ya una eternidad, y más si en esos días había tenido contacto, y del bueno, con una mujer. Si me habían relacionado con tías que simplemente pasaban a mi lado por la calle… Claro que afortunadamente Londres para esto era diferente.&lt;br /&gt;Pero ella no quería formar parte de esta mierda, lo cual era completamente comprensible. Y yo era gran parte de la mierda así que…iba a doler.&lt;br /&gt;Salió del baño con una toalla, me miro sonriendo y fue hacia su armario. Lo abrió y se paró en frente de él unos segundos, después dejó caer su toalla al suelo. Mi respiración se paró para luego retomarse acelerada. Mis ojos la recorrieron entera. El pelo mojado cayendo por sus hombros, su espalda, su cuello, dejando parte de éste último a la vista, mi vista. Seguí bajando la mirada por su columna hasta el final de su espalda. Llevaba unas bragas amoldadas a su culo. Redondo, pequeño y firme, unido a sus caderas. Lo suficientemente anchas para ser más que atractivas para cualquier hombre del mundo, sin excepciones. Sus piernas no eran largas, ni cortas, eran perfectas para ese cuerpecillo. Delgadas pero con maravillosas formas, anchándose exactamente donde debían hacerlo. Pensé en como algo con aspecto tan débil tenía en realidad tanta potencia como acababan de demostrar encima de mí.&lt;br /&gt;Eligió una camiseta de algodón ajustada blanca, y una camisa de rayas azules, que se colocó sin abotonar. Cogió unos vaqueros y se dio la vuelta hacia mí. Yo seguía con la mandíbula desencajada, no de asombro porque ya la había visto desnuda, si no por el calor que se había vuelto a acumular en cierta parte de mi cuerpo. Simplemente no podía cerrar la boca o destensar mi mandíbula. Ella se acercó sonriendo y volvió a abrir el cajón de la mesilla de noche junto a mí. Sacó unos calcetines grises, se sentó en su cama rozándome, lo que definitivamente no ayudaba nada, y se los puso, subiéndolos despacio, demasiado despacio, hasta por debajo de sus redondas rodillas. Se volvió a levantar y se introdujo en esos, ahora muy ajustados vaqueros. Dejando su hermoso y sexy trasero a 50cm de mi cara. ¡Dios!, esos vaqueros me iban a matar.&lt;br /&gt;Se dio la vuelta sonriendo y se agacho, poniendo su cara muy cerca de la mía.&lt;br /&gt;-Voy a preparar el… - se dio la vuelta para comprobar la hora que era. Las 12 menos diez. – la comida. Hay toallas limpias, tarda lo que quieras. – Se acerco más y me dio un rápido beso en los labios. Se levantó y salió de la habitación cerrando la puerta despacio.&lt;br /&gt;No sé si intentaba seducirme con todo eso, pero sin duda lo había hecho. De hecho necesitaba desahogarme con bastante urgencia, pero ni de coña iba a hacerlo en su baño, así me quede “descansando” en su cama, disfrutando una vez más de la intimidad que ella me había proporcionado en su propia habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salí del baño, todo estaba recogido como la última vez, y había una camiseta gris que no era mía sobre la cama, supuse que era del novio de su compañera de piso y que era lo único limpio que ella podía proporcionarme. Y no es que me importara demasiado. Me la puse, junto con mi ropa del día anterior. Al coger la camisa la olí, y ¡joder! cómo olía a ella. A su olor corporal, a su perfume, suavizante…a ella. La recordé encima mía con ella puesta y mi cuerpo volvió a reaccionar igual que antes…Suspiré profundamente cerrando los ojos, relajándome.&lt;br /&gt;Salí de la habitación y fui hacia la cocina, siguiendo un apetitoso olor, de pronto mis tripas rugieron acordándose de que tenían hambre. Llegué a la cocina y allí estaba ella, apoyada en la encimera esperándome. Con su sonrisa semifingida, preciosa.&lt;br /&gt;-La otra camiseta se la llevé a mi madre para que la lavara, esta tarde iré a verla así que mañana te la daré, ¿ok?. Y gracias por… - Señalé la camiseta que me había vuelto a prestar.&lt;br /&gt;-Tranquilo no creo que Chris la eche mucho de menos. – Mis ojos recorrieron la mesa y pude ver un par de hamburguesas, gigantes. Con queso, hamburguesa, bacon, y otra hamburguesa. Y un poco de lechuga y tomate en unos platos aparte. Una de ellas ya los llevaba incorporados.&lt;br /&gt;-No estaba segura de si la querías con…-Señaló los platos. – No eres muy fan del verde.- Hizo una mueca.&lt;br /&gt;-Pero sí en las hamburguesas. – Era mi comida preferida, podría vivir solamente de hamburguesas y están tenían una pinta estupenda. Mi estomago volvió a rugir, suplicando catarla.&lt;br /&gt;Ella puso el resto de los ingredientes en la mía, preguntándome por la cantidad con la mirada, y me las acercó por la mesa diciendo “Al salón”. Así que las cogí y me dirigí a la sala de estar con los platos. Ella me siguió con un par de cervezas y unos mantelitos, que me obligo a colocarme en los muslos y a modo de babero, riéndose sin vergüenza de mí.&lt;br /&gt;Y definitivamente era la mejor hamburguesa que había probado nunca y, dado que había probado unas cuantas, eso era mucho decir. La carne estaba a su punto, tierna y tostada, el bacon con el crujir perfecto, el queso jodidamente bien derretido, el tomate con la justa cantidad de sal y la lechuga ¡compuesta!. Y el tamaño era gigante, casi dos veces mi mano. Lo dicho, la mejor hamburguesa de la historia.&lt;br /&gt;Cuando acabamos dejé el plato en la mesa, y me quite el puñetero babero haciendo una bola con el y dejándolo encima del plato. Ella hizo lo mismo, pero dejo el suyo sobre el mío, y cogió los dos, se levantó y los llevo a la cocina junto con las dos botellas de cerveza vacías. Volvió con otro par.&lt;br /&gt;-¿Te quedas?. –Preguntó sentándose a mi lado y pasándome una. Asentí. Claro que me quedaba y a vivir si ella me lo hubiese pedido.&lt;br /&gt;-Claro. – Mire el reloj de la pared eran poco mas de las dos y media, así que aun tenía tiempo de pasarlo junto a ella. – Aunque me tengo que ir de compras. Tengo un regalo que comprar. – La mire sonriendo. Ella evitó mi mirada sonrojándose, lo que hizo mi sonrisa se ampliara. - ¿Qué?, ¿no estoy invitado?. Rachel me dijo que sí. – Levantó la vista elevando las cejas ofendida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;PVCarla&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¡Oh joder!, pues claro que estaba invitado. Era el único invitado que mi fiesta de cumpleaños necesitaba. No se lo sugerí porque, además de que se hubiese negado, no quería parecer una psicópata obsesiva, con tendencia al secuestro.&lt;br /&gt;-Claro que sí. Pero, no sabia si podías – o si querías – venir. A lo mejor tenias otra cosa que hacer. – Bajé la mirada todavía avergonzada.&lt;br /&gt;-No me lo perdería por nada en el mundo. – Sonrió sinceramente.&lt;br /&gt;-Bueno pues eso es suficiente, no tienes que comprarme nada, en serio. – De hecho he recibido el mejor regalo de cumpleaños de toda mi vida hace menos de una hora en mi habitación.&lt;br /&gt;-Por supuesto que tengo que comprarte algo, es lo que se hace en los cumpleaños. Además quiero hacerlo. – Se puso serio. Paso una mano por mi mejilla, apartando mi flequillo de la cara. Luego me atrajo hacia su hombro, donde reposé mi cabeza. Siguió acariciando mi pelo mientras yo cogí el mando y encendí la tele dejando lo primero que salió. Una peli mala ya empezada.&lt;br /&gt;El colocó sus pies encima de la mesa inconscientemente, cuando se dio cuenta de que llevaba las zapatillas puestas, me miro disculpándose, y se las quito para volverlos a subir. No es que a mi importara un mierda, de hecho yo siempre ponía los pies con zapatos sobre las mesas. Sonreí porque fuera tan educado, pensé que su madre le obligaba a quitárselos, y aunque cuando estaba solo como costumbre le importaba bien poco, ahora estaba en Londres bajo las normas de mama.&lt;br /&gt;Yo subí las piernas al sofá, con los zapatos, y me estiré, recostándome más sobre su pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La película resulto no ser mala, si no peor. Ninguno apartó los ojos de ella pero nuestras cabezas estaban en otra cosa.&lt;br /&gt;El empezó a acariciar mi cuerpo, daba igual que parte. En ese momento, paseaba sus dedos por mi muslo izquierdo, despacio, sólo delicados roces. Siguió subiendo por el costado hacia las caderas, volvió a bajar ampliando la superficie de contacto, abriendo toda su mano y recorrió mi culo despacio. Su mano descendió aun más paseándose de nuevo por mi muslo, esta vez por su cara interna hasta la rodilla, y subiendo, se dirigió a mi entrepierna. Antes de llegar al punto p, cambio de dirección subiéndola por mi ingle.&lt;br /&gt;Todo esto sin mirarnos, sin ningún otro contacto, ambos “sumidos” en la peli. No sé que era lo que pretendía exactamente con ese tipo de caricias pero me estaba poniendo muy loca. Espere por si sólo era mi mente calenturienta, e intentando mantener la respiración a un ritmo normal seguí en silencio. Él repitió el mismo recorrido, pero ya no era simples caricias, su mano se agarraba a mi piel con fuerza. Cuando con esa presión llegó a mi ingle, mi respiración definitivamente perdió el control, elevé mi cabeza, girándola hacia él. Me encontré con sus ojos entornados, encendidos. Y dibujando una sonrisa inmensa. Porque acababa de conseguir exactamente lo que pretendía: encenderme a mí también.&lt;br /&gt;Pasó su otra mano a mi cabeza, bajándola por mi cara con la misma presión que su otra mano sobre mi muslo. Con nuestros ojos fundiéndose los unos en los otros, dibujó el contorno de mi sien, de mi mandíbula, con un sólo dedo, después abrió su mano y acarició mi cuello, mi clavícula. Deslizó su mano por mi esternon, rozando mis pechos, bajando hasta mi estomago donde dibujo un círculo y volvió a subirla por un costado, apretándome hacia él por la cintura. Alcanzó mi pecho derecho y lo acarició suavemente, para luego agarrarlo con violencia. Mi cuerpo se sacudió y mi boca se abrió dejando salir el aire con fuerza. El sonrió aun más, perdiendo el control como yo. Así que me atrajo hacia su boca, y me besó con furia. Desesperadas, nuestras lenguas se fundieron, contorsionándose en nuestras bocas. Me incorporé y me quité la camisa, me senté como esa mañana en sus muslos, y volviéndole a sentir como…esa mañana, sonreí en su boca. Él pasó sus manos a mi cintura, bajándolas para introducirlas por debajo de la camiseta, la agarró y la subió, quitándomela por encima de mi cabeza. La tiro en el sillón, y llevó su mirada a mi pechos. No llevaba sujetador, como él ya sabía, y sonrió. Acercó su cara a ellos y los besó. Alternando sus besos de uno a otro, mientras sus manos sujetaban mi espalda. Comenzó a devorar uno de mis pezones, succionándolo, lamiéndolo con entusiasmo. Dejé caer mi cabeza hacia atrás para que el pudiera acceder a ellos mejor. Con los ojos fuertemente cerrados mientras me retorcía de pasión. Los abrí para verlo. Necesitaba verlo perdido en mis tetas. Pero cuando los abrí me encontré con Sandra en la puerta del salón. ¡Mirándonos!, con la mandíbula completamente desencajada y los ojos totalmente desorbitados. En ese momento no pude reaccionar. Robert seguía absolutamente absortó mordiendo mi pezón y Sandra lo estaba viendo todo. Le aparté la cabeza y me tapé, él extrañado y asombrado me miro. Siguió la dirección que mis ojos tenían y pude notar cuando se encontró con lo que los míos veían porque su ánimo bajó al subsuelo al instante.&lt;br /&gt;Los ojos de Sandra se abrieron imposiblemente más cuando se dio cuenta de quien era el que me estaba satisfaciendo sexualmente. Se puso colorada y bajo la mirada al suelo totalmente en shock. Me puse la camiseta rápidamente y me senté al lado de Rob. Sandra estaba temblando encima de su maleta en la puerta con la mirada perdida. Volvió a mirarnos, cambiando la mirada de mi a Robert, de Robert a…Robert y luego a mi, con los ojos igual de abiertos que al principio.&lt;br /&gt;Empezó a gesticular, tratando de articular alguna palabra. Yo me quede mirándola expectante, con los ojos entrecerrados esperando alguna burrada, algo, cualquier cosa.&lt;br /&gt;-¡OH JODER! ¿Es Robert Pattinson?- Cualquier cosa menos eso. Sandra por dios… Él con la boca igual de abierta que ella, pasó una mano por su cabeza, incomodo. Levantó una mano y sacudiéndola, susurró.&lt;br /&gt;-Hola.&lt;br /&gt;El pobre iba a explotar de vergüenza. Me levanté y saqué a Sandra de la habitación. Se dejo llevar, pero todavía atónita, con la cabeza girada hacia Rob.&lt;br /&gt;-¿Te estaba comiendo un pezón Robert Pattinson?. – Ya en el pasillo se volvió a mí.&lt;br /&gt;-Bueno, al perecer…sí. Más o menos. Lo mordía más exactamente, pero la idea general la tienes, sí. Si hubieses venido un par de hora más tarde no podría andar en una semana, así que gracias. – Comenté con ironía.&lt;br /&gt;-Oh-dios-mío. Tienes que contármelo todo. –Negué con la cabeza despacio, apretando los labios.&lt;br /&gt;-No, no voy a contarte nada. Pero si he muerto o estoy dormida POR FAVOR no me despiertes.&lt;br /&gt;Cerró los ojos, pero no la boca.&lt;br /&gt;-Joo-der. Está más bueno en persona.&lt;br /&gt;-Sí, lo sé. Y huele… - Sonreí más relajada. Ella sacudió la cabeza.&lt;br /&gt;-Tú y tus olores…&lt;br /&gt;-EL olor S, EL olor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sandra me dio unos momentos de intimidad, aunque me la había quitado para siempre con su interrupción, yéndose a la habitación.&lt;br /&gt;Robert seguía inmóvil, rojo como un tomate en el salón. Sentado en el sofá con las piernas juntas y los brazos estirados, con las manos en su regazo apretadas en un puño, con la cabeza gacha. Sonrió cuando me vio, dibujando su sonrisa de medio lado, la tímida.&lt;br /&gt;-Debería…ir ya a por tu regalo, se me va a hacer tarde. – Asentí. Se levantó y le acompañé a la puerta. – Nos vemos mañana. – Se acercó y colocando su cabeza en mi oído susurró. – Y retomamos… - Puso su cara enfrente de la mía, mirándome sonriendo. Yo tenía la boca semiabierta, y deslicé mis labios por el interior de mis dientes superiores, intentando mantener el control. Asentí despacio. Me dio un beso rápido en la boca y sin dejar de mirarme con ansiedad, la de todo el día, salio por la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Como que mañana?, yo no tenia trabajo, aunque sí clase pero eso no contaba, y quería marcha. Así que después de cenar cogí el móvil y llamé a Rachel.&lt;br /&gt;-¡Hola!. ¿A que hora salimos hoy? – Pregunté alegre.&lt;br /&gt;-Hoooola. ¿Hoy?. Hoy no salimos. Yankee, mañana es tu cumple, y te he preparado una fiesta sorpresa que necesita ser recibida con muchas ganas. Así que hoy no salimos. Mañana desfasaremos para…probablemente toda la semana. – Intenté protestar pero, obviamente, no me dejo. – Duerme bien que tienes que estar fresca como una lechuga, y ¡hasta mañana!- Canturreó emocionada. Acto seguido me colgó.&lt;br /&gt;Genial…eran las seis de la tarde y ya estaba cenada. Mi compañera de piso estaba cansada de dos semanas de sexolimpiadas con su chico y un viaje en avión desde Alemania, dormida en su cama…y mis amigos estaban descansando, cogiendo fuerzas para una fiesta…¿Cuándo coño había empezado esta gente a descansar?.&lt;br /&gt;Fui a mi habitación y cogí mi ipod, me puse los cascos y escuchando &lt;strong&gt;&lt;em&gt;my dirty little secret&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; me monté la fiesta en mi cama…descansado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-5554155293603921107?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/5554155293603921107/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/10/capitulo-12-iba-doler-mucho.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/5554155293603921107'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/5554155293603921107'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/10/capitulo-12-iba-doler-mucho.html' title='Capitulo 12: Iba a doler mucho'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-8389915933804273201</id><published>2009-10-09T06:51:00.000-07:00</published><updated>2009-11-07T20:25:31.748-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 11: ¿Mejor?</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Siento haber tardado tanto nenas. Ya sabeis que no he podido. Y que os echo un montonazo de menos...Un besiiiiito que sois las mejores!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El se había ido después de “cenar”, dos veces.&lt;br /&gt;A la mañana siguiente me levanté para ir a clase después de unos días de descanso. Y volví a intentar a hablar con Rachel un par de veces más. Ahora tenía el móvil apagado…o fuera de cobertura.&lt;br /&gt;Sobre las doce del medio día llegué a casa y comí.&lt;br /&gt;Este se suponía que era el ÚLTIMO día de rodaje. Había que volver a grabar dos escenas nocturnas, por lo que tenía toda la tarde libre hasta las siete y media.&lt;br /&gt;Hoy no vería a Robert, ya que él tenía ocupada la tarde y yo la noche. Eso me entristecía de alguna manera, no es que tuviéramos que quedar todos los días, pero desde que lo conocía siempre había tenido la esperanza, esa sensación de esperar que pasee algo, esperar verlo en cualquier lado a donde yo fuera con Rachel. Pero ese día estaba completamente segura de que eso no ocurriría. Aunque con sólo verlo me bastaba, no iba a hacerlo.&lt;br /&gt;Dejé mis pensamientos robertiles al darme cuenta de la cara de idiota que estaba poniendo, como cuando pasaba los días buscando cosas de él, hablando en el foro, y cayéndoseme la baba con cada foto que observaba horas y horas. Me di cuenta de que llevaba mucho tiempo sin googlearle. No me era necesario. Sabía donde estaba y donde había pasado los últimos días, y no necesitaba fotos de paparazzi para enloquecer, lo tenía junto a mí, en mi cama, en mis bragas, en mi….&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Vale.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Cogí mi portátil y fui directa a pattinsonworld. No había muchas fotos de Londres. Aunque, desde luego, no pasaba inadvertido aquí, realmente la prensa no le acosaba de la misma manera que en América. Estaban las de la noche en la que nos conocimos saliendo de un bar. Otras en otros garitos del soho, y unas saliendo de una tienda de ultramarinos.&lt;br /&gt;Muchísimas fotos que iban saliendo de &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Unbound Cautives&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; y algunas nuevas viejas de las premieres de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Remember Me&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Vi datos nuevos sobre el rodaje de &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Amanecer&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;. Empezaba el 28 de abril. Fecha oficial. Me quedé blanca. Quedaban poco más de dos semanas para ese dia. Se iba a ir en breve a Estados Unidos y no volvería a verlo, nunca. Sabía que ese día llegaría más temprano que tarde, sólo que no le había puesto fecha y hora todavía. Claro, que también esperaba que un día simplemente pasara de mí, o desapareciera sin más. Probablemente en los 20 días que quedaban para su regreso a Estados Unidos, puede que incluso menos, esto último ocurriera antes. Por ese mismo motivo debía disfrutar de los momentos que él me dejara compartir a su lado. El día en el que se cansara seria mi muerte y no tendría tiempo de sufrir demasiado. Fin del asunto.&lt;br /&gt;Sacudí la cabeza intentado deshacerme de pensamientos tan patéticos. Cerré el portátil de golpe y lo alejé de mí.&lt;br /&gt;Creí que sumergirme en algo de provecho como estudiar para mis inminentes exámenes era una muy buena idea. Así que cogí mis apuntes y traté de empollar.&lt;br /&gt;Al cabo de tres semanas, o probablemente dos horas y media, el timbre sonó.&lt;br /&gt;Mire por la mirilla al llegar a la puerta. Era Rachel. Abrí la puerta sorprendida.&lt;br /&gt;-Hombre…dichosos los ojos que te ven.- Sonreí calidamente, intentando darle ánimos, ya que no pensaba putearla con este tema.&lt;br /&gt;-Me doy tanta vergüenza ajena que no puedo ni mirarme al espejo.&lt;br /&gt;-Se nota, ¿tampoco te permites peinarte?. – Me fulminó con la mirada.- Sólo…bromeaba. –Sollozó ocultando su rostro con las manos. – Rach, todos hemos pasado por una situación parecida. Lo importante es que estés bien. Nadie va joderte con esto…-Reflexioné unos segundos.- Bueno, por lo menos no de momento.- Abrió sus dedos, que todavía ocultaban su cara, para mirarme furiosa y soltó una carcajada.&lt;br /&gt;-Zorra.&lt;br /&gt;-Lo sé, cielo, yo también te quiero.- Me mantuve en silencio unos instantes.- Entonces, ¿qué?. ¿Cómo estás?, ¿lo habéis hablado?.&lt;br /&gt;-Sí, de hecho no quería hablar contigo ni con Rob hasta que no tuviese claro qué pasaba. Aun no lo sé, pero bueno, ya lo hemos hablado. Algo es algo.&lt;br /&gt;-¿Y?- Pregunté expectante. Parecía que mi vida dependiera de lo que Rachel iba a contar a continuación. Ella se adentró en el piso, dirigiéndose al salón. Una vez allí se dejó caer en el sofá y suspiró.&lt;br /&gt;-No lo sé. Me gusta, y mucho. Pero es Tom, Carla. Mi mejor amigo. Lo sabe todo de mí, y yo de él. Es Tom.- Repitió, haciendo una pausa. – El dice que también siente lo mismo, que no sabe cómo pero que de un momento a otro quiere metérmela enterica.- Desorbité los ojos, y parpadee un par de veces despacio.&lt;br /&gt;-Wow, Rachel no seas tan delicada por favor. – Ella me ignoró.&lt;br /&gt;-Que le gusto más que nadie le ha gustado nunca como persona. No es que haya sido muy romántico en su vida, la verdad. Pero eso es obvio. Somos amigos, soy como su Rob en tía.&lt;br /&gt;-Muy gráfico.- La interrumpí, pero ella siguió como si nada.&lt;br /&gt;-Pero que ahora es también físico, y el problema viene cuando se mezclan las dos cosas, que se ha asustado, como yo. Porque no sabe qué significa. Porque soy su amiga pero quiere que seamos algo más. Como yo, claro. Pero tiene miedo de que sólo quiera probar, que me la endose hasta el hígado y después se quede con la mera satisfacción de un grandísimo polvo. Que sólo sea el morbo de la conquista. Y eso es exactamente lo que me asusta a mi, C. Lo mismo. ¿Qué pasa si después del tonteo no nos queda nada?. ¿Qué va a pasar con nuestra amistad después, eh?. ¿Carla?. ¿Podremos seguir siendo amigos?. Sí, supongo. ¿Pero igual que antes?. No, lo dudo. Y lo peor ¿y si uno de los dos sí que quiere algo más y el otro después ya no?- Inspiró agotada. Yo me quedé en silencio intentado asimilar tanta información condensada.- ¿Eh?- volvió a inquirir nerviosa.&lt;br /&gt;-¿Qué?- Yo estaba prácticamente en shock.&lt;br /&gt;-¿Que qué opinas?- Elevó la voz exasperada.&lt;br /&gt;-Pues… - Pensé en todo lo que había dicho. Tenía sentido, aunque las formas de expresarse dejaban que desear. – No sé, Rach. Tenéis razón, todo va a cambiar. Pero, ¿acaso va a ser lo mismo después de liaros y de lo que los dos hayáis experimentado estos sentimientos mutuos y recíprocos?- Deliberó la pregunta unos instantes, y al cabo de un rato negó con la cabeza.&lt;br /&gt;-No, yo tampoco lo creo. Eso ya ha pasado. Por eso si no os arriesgáis y vivís lo que queréis sólo será una oportunidad perdida. Si sale mal, lo superareis. Sois grandes amigos desde hace demasiado tiempo como para que algo lo cambie. Por un tiempo os mirareis y os moriréis de vergüenza, pensando en lo que ambos habéis visto hacer al otro.- Sonrió.- Pero con el tiempo lo olvidareis y os reiréis de ello. Os conozco. Y si sale bien, será genial, no hay nada como encontrar a alguien que te quiera de esa manera antes siquiera de vivir experiencias como pareja, que te conozca tan bien.&lt;br /&gt;Se quedó pensativa, con la sonrisa todavía dibujada en su cara. Me miro y la amplio más. Se la devolví. Respiró profundamente y dijo:&lt;br /&gt;-Bueno, gracias. Pero dejemos ya el temita. – Asentí.- ¡Que pasado mañana es tu cumple?. – Puse los ojos en blanco y deje caer mi cabeza hacia atrás. -No te quejes que tu fiesta sorpresa ya casi está organizada.&lt;br /&gt;-No me estoy quejando. Espera…¿sorpresa?. A lo mejor esta palabra no tiene el mismo significado en español que en inglés. ¿No se supone que si es sorpresa yo no debo saberlo?.&lt;br /&gt;-En realidad no sabes nada. Sólo sabes que hay una fiesta, lo que es bastante predecible, por cierto. No sabes ni el lugar, ni la hora, ni los invitados…&lt;br /&gt;-¡Genial! Una fiesta de MI cumpleaños con desconocidos. –Fingí emocionarme. Ella puso los ojos en blanco.&lt;br /&gt;-No son desconocidos.- Dijo quitándole importancia.- Y por cierto, si quieres invitar a alguien, dímelo. ¿Tu compañera de piso?.&lt;br /&gt;-Sí, Sandra. Viene mañana. – Rachel cogió una libreta de la mesita del salón y me la paso con un boli.&lt;br /&gt;-Apúntame su numero y el de todos a los que quieras invitar.- Pensé en alguien a quien quisiera en mi fiesta en Londres. Y la verdad es que no conocía a demasiada gente, a nadie especialmente que no tuviera que ver con Rachel, a excepción de Sandra. Así que después de escribir su teléfono le pasé a Rach la liberta, torciendo la boca. Ella la miro sin sorprenderse.&lt;br /&gt;- Genial.- Sonrió.- Será muy intimo todo.- Se rió y yo me uní a ella. Era bastante patética, sí, pero contaba con grandes amigas y con…&lt;br /&gt;-Jack, lo invitaras ¿no?. – Cerró los ojos ofendida.&lt;br /&gt;-Claro, C, Jack ya está invitado.&lt;br /&gt;También pensé en Robert. Mi cumpleaños ideal consistiría en contemplar a Robert Pattinson durante horas. Nada más. No sabía si asistiría. Si quería ir, o si podía. Seguro que tenía cosas mejores que hacer. Y me abstuve de preguntárselo a Rachel, la situación ya era bastante penosa sin necesidad de parecer una loca chiflada por su mejor amigo.&lt;br /&gt;Cambie de tema, y Rachel se aburrió de mí. Así que se fue a preparar “no te quieras enterar de todo”.&lt;br /&gt;Yo seguí con mis apuntes, memorizando datos, manteniendo mis pensamientos alejados de cierta persona que conseguía anular mi actividad cerebral por completo, hasta las siete y media.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sí, fue el ÚLTIMO día de rodaje. La cosa se complicó un poco y acabamos bastante tarde. Susan estaba empezando a mostrarse muy nerviosa y susceptible. Aun le quedaba un duro trabajo por recorre, pero ya notaba la presión del final.&lt;br /&gt;6 horas de rodaje, las últimas. Agotaba repetir una y mil veces las misma escenas, las mismas palabras, los mismos gestos. Tan tristes y deprimentes, pero con Jack haciendo el gilipollas entre toma y toma se hacia todo más ameno. Esto cabreaba a Susan pero a mi me encantaba.&lt;br /&gt;Mientras conducía dirección a casa deliberaba sobre la experiencia de ser “actriz”. Mi trabajo ya estaba concluido, y según las palabras de Susan de una manera “soberbia. Alucinante, cielo. Increíble.” Sonreí, sí, alucinantemente increíble era todo, e inverosímil. Yo no podía hacer un trabajo soberbio como actriz, puesto que no lo era.&lt;br /&gt;En realidad todo esto me asustaba, aparte de todo el rollo de que alguien me viera en una pantalla, los reproches de mis padres…era la confianza que todos habían depositado en mí. Las expectativas tan altas que todos tenían. Jack había bordado el papel. Eso era una actuación perfecta. Y el argumento, la dirección, el guión, el resto del reparto. Todo. Era genial. Pero ¿yo?, yo no lo era. Todos decían que era lo poco que creía en mí misma. Pero yo creía en mí, creía en mí mucho, pero no cuando se trataba de actuar, porque yo tenía muy claro que no sabia hacerlo. Jamás lo había hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué al barrio y aparqué en la calle de al lado. Me abrigue con la bufanda y el chaquetón, y me dirigí hacia mi piso.&lt;br /&gt;Conforme me fui acercando fui diferenciando un bulto, que se fue convirtiendo en una persona sentada en el portal. Era un tío, tiritando. Me quede de piedra cuando la proximidad de mis pasos le hizo levantar la cabeza en mi dirección y comprobé que era Robert. Sonrió al verme, desencajando su congelada mandíbula.&lt;br /&gt;-¿Qué haces aquí a estas horas?&lt;br /&gt;- Rach me llamó cuando ella se fue del rodaje, me dijo que tu no tardarías en acabar y…bueno, vine enseguida, pero obviamente no estabas, y tampoco has tardado poco en acabar.&lt;br /&gt;-¡Oh!, ¡joder, Robert!, pero si Rachel se fue sobre las once. ¡Son la una y media!.&lt;br /&gt;-Lo sé…lo…sé. Llevo un rato esperando…sí.- Me mordí el labio inferior sintiéndome culpable. El pobre estaba pasmado. Llevaba dos horas sentado en un portal, expuesto a la fría noche londinense.&lt;br /&gt;-¿Qué coño pensarían si te viesen aquí sentado? ¿Es que tu no piensas?- Pregunté mientras le tendía una mano y le ayudaba a ponerse en pie. Introduje la llave en la cerradura.&lt;br /&gt;-Pues que… me he… puesto demasiado pedo y no he sabido llegar… a casa… así que me he tumbado en el primer…portal que he visto cual mendiguillo que soy.- Sonreí sacudiendo la cabeza.&lt;br /&gt;Al entrar caminamos hasta el ascensor que ya estaba abajo. Nos montamos en él y nos miramos, él dibujo una sonrisa, o lo intento porque le tiritaban los dientes. Estaba literalmente temblando. Me acerqué a él instintivamente, y pase mis manos rápidamente de arriba a abajo por sus brazos, intentando calentarlo con la fricción.&lt;br /&gt;-¡Joder!. Tiemblas, Robert.&lt;br /&gt;-Lo…lo…lo sé. A-si…así no vas…no vas a…con-se-guir…nada. La chaqueta. – Tenía razón, lo único que estaba logrando era calentar el cuero de su chaqueta. Se la quite sin pensarlo. La coloqué entre mi brazo y su cuerpo y le abracé sin dejar de pasear con fuerza mis manos por sus brazos. Coloque mi cabeza en su cuello. Lo que me permitió aspirar mi dosis de Robandrostadienona, que hacía que, literalmente, me volviera loca, anulaba por completo mi parte racional. Le respiré profundamente y pregunté:&lt;br /&gt;-¿Mejor?.&lt;br /&gt;Buscó mi cabeza con sus manos, atrayéndome hacia su cara. Nuestros labios se rozaron despacio, para luego encontrase con ansia, demasiada para la situación. Dejo que su cuerpo apoyara su peso sobre el mío, haciendo que ambos nos moviésemos hasta chocar con fuerza con una de las paredes del ascensor, sin dejar de besarnos.&lt;br /&gt;Mis manos mecánicamente fueron a reencontrase con su cara, su cuello, su mandíbula, su pelo, aferrándose a él. Moví mi cuerpo un poco para ajustarme perfectamente a él, y esto hizo que su chaqueta se resbalara y cayera al suelo. Ninguno le presto la menor atención.&lt;br /&gt;El introdujo sus manos por debajo de…mi abrigo, chaqueta, blusa y camiseta…demasiada ropa. El también lo pensó y me quito el abrigo en un segundo, sin dejar de devorar mis labios como sólo él sabía, después se deshizo de mi chaqueta de punto. Y volvió a recorrer mi espalada con sus manos, introduciéndolas por debajo de la camiseta. Me estremecí con el contacto de su piel en la mía, frió, pero perfecto, hacia demasiada calor para poder siquiera percibirlo intensamente. Mis manos seguían deleitándose con la maravillosa textura de su suave y muy alborotado cabello. El nos separó, volviendo una mano a mi cara y acariciando mi mejilla, mientras sus ojos examinaban deliberadamente los míos y su otra mano dibujaba círculos por mi espalda. Sonrió ampliamente.&lt;br /&gt;-Mucho mejor ahora, nena.- Le devolví la sonrisa. Era lo que buscaba, realmente me había asustado cuando lo había visto tiritar de esa manera. Ahora hablaba y respiraba con un poco más de normalidad, aunque demasiado rápido…Atraje su cara a la mía, empujando su cuerpo hasta el extremo opuesto del ascensor. Colocando su cuerpo contra la pared con violencia. El buscó de nuevo mis labios con su sonrisa todavía en su boca.&lt;br /&gt;Un pequeño bote hizo que ambos nos separásemos sobresaltados. Pero todavía mirándonos con ánimo, íbamos a seguir con lo que habíamos empezado en esas pequeñas cuatro paredes. Pero cuando las puertas se abrieron percibimos la presencia de Martin Parson, el vecino de al lado, en el rellano. Nos miro primero asombrado y después con…asco y recelo.&lt;br /&gt;-¿No tienes casa, bonita?.- Robert estaba paralizado. Mirándolo aterrado. Cuando volvió a la tierra, se agachó avergonzado a recoger las chaquetas esparcidas por todo el suelo.&lt;br /&gt;-Perdón, Mr Parson. – Le sonreí, saliendo con la cabeza gacha. Robert me siguió.&lt;br /&gt;-Sí, lo siento, Mr Person…digo Parson.-Murmuró sin mirarlo.&lt;br /&gt;Yo contuve la risa que estaba a punto de explotar en mi interior, mientras él se acercaba completamente rojo hacia mi puerta. La abrí y entre estallando en risas. Su cara era un poema, parecía un niño pequeño al que acababan de pillar haciendo algo que no debía, no podía si quiera levantar la vista del suelo, pero sonreía tímidamente, como siempre hacia cuando algo le daba tanta vergüenza. Era una imagen que no tenía precio, tan mono y adorable, más incluso que de normal. No pude evitarlo, cerré la puerta, y me abalancé sobre él, besándole con pasión. El separó mi cara un segundo, seguía rojo, pero ahora por otro motivo, sus ojos eran lujuriosos, y perfectos. Me mordí el labio inferior, mientras el torcía su media sonrisa y me levantaba del suelo para colocarme en su cadera, devorándome de nuevo mientras caminaba hacia mi habitación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-8389915933804273201?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/8389915933804273201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/10/capitulo-11-mejor-el-se-habia-ido.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/8389915933804273201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/8389915933804273201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/10/capitulo-11-mejor-el-se-habia-ido.html' title='Capitulo 11: ¿Mejor?'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-997099771601199039</id><published>2009-09-22T20:47:00.000-07:00</published><updated>2009-11-07T20:26:31.173-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 10: ¿Cómo es en español?</title><content type='html'>Salí de la ducha todavía medio dormida. Sequé el vaho del espejo y me mire en él después de sacudir mi pelo. Tenía la raya y el rimel corridos, sólo lo que no me había desmaquillado al llegar a casa, estaba tan pálida como siempre, puede que incluso más, y tenía los labios agrietados. Me observé unos segundos. Al final sonreí. Sí, no sabía cómo, pero con esa cara me había tirado a Robert Pattinson, y dos veces. Negué con la cabeza exaltada.&lt;br /&gt;Me puse una camiseta ancha y larga, un cullote, y unos calcetines gordos por encima de las rodillas para estar por casa.&lt;br /&gt;Me senté en la cama e intenté hablar con Rachel, otra vez. Era la tercera vez que la llamaba y, exactamente igual que en las anteriores, no contestó. Eran las once y cuarto por lo que no estaba segura si era porque no quería cogerlo o simplemente estaba dormida.&lt;br /&gt;Fui al reproductor y puse la carpeta de The Smiths, subí el volumen para que se escuchara en toda la casa.&lt;br /&gt;Me tumbé en el sofá del salón, todavía tenía sueño, y con &lt;strong&gt;&lt;em&gt;How soon is now?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de fondo, me sumí en un profundo sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba en el centro de una pista de baloncesto y todo el mundo me vitoreaba, yo no sabía qué hacer, pero un chico alto me paso la pelota en ese momento. De repente empezaron a sonar las bocinas de la cancha. Una y otra vez.&lt;br /&gt;Abrí los ojos sobresaltada.&lt;br /&gt;-¿Qué coño?- Me incorporé confusa. En ese instante el timbre volvió a sonar. No eran bocinas, alguien estaba llamando a casa. Fui corriendo hasta la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PVRobert&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Abrió la puerta algo desorientada.&lt;br /&gt;-Hola.- Sonreí al verla.&lt;br /&gt;-Hola. ¿Llevas mucho rato llamando?- Contestó con los ojos entrecerrados, pero dibujando también una sonrisa. Me encantaba su sonrisa. Era como fingida, pero en realidad no parecía serlo. Realmente no podías estar seguro de si se alegraba o no de verte.&lt;br /&gt;-Un par de minutos.&lt;br /&gt;Llevaba los ojos corridos, no como para hacerle parecer una loca, sólo un poco, lo justo para darle una mirada más intensa. Me gustaban.&lt;br /&gt;Y sólo llevaba puesta una camiseta que le tapaba lo justo. Podía ver sus piernas abrigadas por unos calcetines largos.&lt;br /&gt;Se dio la vuelta adentrándose en el piso. Y pude comprobar que por detrás la camiseta no tapaba más, le llegaba exactamente un poco por debajo de su culo. Me ponía malo, ¿tenía que ir vestida así?.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Es su casa, puede ir como quiera.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Sacudí la cabeza. Ella me hizo un gesto con la mano para que pasara. La seguí hasta el salón. Sonaban The Smiths, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Bigmouth strikes again&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Cuando salió esta canción puede que ella ni siquiera hubiese nacido.&lt;br /&gt;Tú tampoco.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Eso es cierto.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-Siéntate, vengo en un minuto.- Me senté mientras la observaba desaparecer por el pasillo. Siguiendo el movimiento de sus caderas, que levantaban minimamente la camiseta, dejándome ver parte de su trasero. Sonreí ampliamente. ¡Joder!, era un cerdo.&lt;br /&gt;Respiré profundamente, mientras pasaba una mano por mi pelo, e intentaba tranquilizarme. Todavía me ponía nervioso estar cerca de ella. Hacía demasiado tiempo que no me sentía así, y lo peor de todo, hacía demasiado tiempo que no quería sentirme de ese modo.&lt;br /&gt;Volvió con los ojos completamente maquillados, y el pelo más arreglado. No se notaba demasiado, pero parecía más…despierta.&lt;br /&gt;Se sentó haciendo una mueca.&lt;br /&gt;-¿Qué tal?.- Levantó los ojos para mirarme.&lt;br /&gt;-Bien.-Me quedé mirándola, los dos en silencio. Ella asintió.-¿Has hablado con Rachel?.&lt;br /&gt;Cerró los ojos, suspirando.&lt;br /&gt;-No, la he llamado tres veces y nada, no me ha cogido.&lt;br /&gt;-A mí tampoco, y la he llamado cinco.&lt;br /&gt;-¿Y Tom?&lt;br /&gt;-Nada, tampoco. Pero sólo le he llamado dos.- Sonrió. No quería insistir demasiado, nunca me había importado mucho con quien se enrollaban o se dejaban de enrollar mis amigos, pero esto era completamente diferente.- ¡Joder!, ¿cómo no he podido verlo venir?. Es que ni siquiera me lo imaginaba un poco. Nada. Y tú, que los conoces de hace nada, lo sabias.- Se encogió de hombros.&lt;br /&gt;-Bueno, porque tú no lo veías posible, tu mente no lo hubiese querido creer ni aunque se hubiesen puesto a fornicar delante de tus ojos. Para ti son dos amigos más, sin ningún tipo de atracción sexual, simplemente te es inconcebible. En cambio para mí, son dos personas a las que apenas conozco que se ponen mutuamente. O eso espero, porque va a ser jodido si Tom no siente lo mismo.- Se paso una mano por la frente.&lt;br /&gt;-No sé. Tom no joderia la amistad con Rachel por un polvo. – Pensé en Tom y Rachel enrollándose, y un escalofrió recorrió todo mi cuerpo.&lt;br /&gt;-Vamos, como si un hermano y una hermana se liasen, ¿no?. – Ella arrugó la nariz en señal de asco.&lt;br /&gt;- Más o menos, sí, supongo.&lt;br /&gt;-¿Cuánto hace que lo sabías?- Negó con la cabeza.&lt;br /&gt;-Sólo unos días, menos de una semana. – Ambos nos mantuvimos pensativos unos segundos en silencio. De prono recordé la discusión entre Rachel y Carla el día anterior.&lt;br /&gt;-¿Tom era el tío del que hablabais ayer?- Asintió despacio.&lt;br /&gt;-Sí, el mismo.- Yo todavía estaba alucinado. Tom y Rachel…&lt;br /&gt;Las tripas de Carla hicieron que saliese de mi ensimismamiento. Se encogió un poco avergonzada. Yo le sonreí.&lt;br /&gt;-Creo que deberías comer algo. – Se volvió hacia el reloj de la pared. Desorbitó los ojos al comprobar la hora.&lt;br /&gt;-¿La una y veinte?, ¿desde cuando?.- Me reí.&lt;br /&gt;-Pues no desde hace mucho, segundos nada más. Yo he venido sobre la una.&lt;br /&gt;-¡Joder!, me he quedado dormida antes de que vinieras. No sabía que era tan tarde. ¿No tienes hambre?.&lt;br /&gt;-He comido antes de venir. Pero tú deberías comer.- Sus tripas volvieron a gruñir. Se paso la mano por el estomago sonrojándose. Suspiró y se levantó, yendo hacia la cocina. Yo le seguí.&lt;br /&gt;-¿En serio no quieres nada?- Preguntó mientras abría la nevera y sacaba una lechuga.&lt;br /&gt;-¿Verde?. No, gracias.- Elevó las cejas, frunciendo los labios.&lt;br /&gt;-Tengo otras cosas.- Negué con la cabeza despacio.- ¿Una cerveza?. – Inquirió tentándome. Sonreí. Abrí la boca con los dientes apretados, intentando contener una afirmación, pero me fue imposible.&lt;br /&gt;-Sí, por favor. – Soltó una carcajada sacando una cerveza. La abrió y la puso en la mesa, donde yo ya me había sentado para observarla.&lt;br /&gt;Sacó la plancha y colocó un par de filetes de pavo. Contemplé como condimentaba la ensalada con toda clase de cosas.&lt;br /&gt;Siempre había encontrado muy interesante ver a la gente cocinar, ya que yo no tenía ni idea, en este caso, además, era muy sexy.&lt;br /&gt;Se volvió, pillándome observándola embobado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PVCarla:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me volví y lo vi perdido en algo más fascinante que verme cocinar.&lt;br /&gt;-¿Se puede saber en qué piensas con tanto interés? – Me miro a los ojos, esbozando una tímida sonrisa.&lt;br /&gt;- En ti. Me encanta ver a la gente cocinar.- Mentiroso. Me giré para quitar las pechugas de pavo de la plancha. Las puse en un plato y las troceé para incorporarlas a la ensalada ya terminada. Cogí el bol, y me senté en la mesa, en frente de él. Quien seguía con los ojos clavados en mí. Dio un sorbo a la cerveza y sonrió.&lt;br /&gt;Me daba vergüenza comer delante de él mientras él sólo observaba, pero estaba hambrienta, así que elevé el tenedor y me lo llevé a la boca.&lt;br /&gt;-Ummm.- El se rió. – Delicioso. – Dije relamiéndome los labios. El dibujó su sonrisa, impidiéndome tragar.&lt;br /&gt;-No soy muy fan de esas cosas, pero no tiene tan mala pinta. – Negué con la cabeza sonriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un rato de sobremesa con un par de cervezas, fuimos al salón y nos sentamos en el sillón. El cogió el mando para encender la tele, pero al instante se volvió hacia mí avergonzado.&lt;br /&gt;-¿Puedo?.- Me reí.&lt;br /&gt;-Claro, pon lo que quieras.- En el mismo momento en el que acabe la frase recordé que era el derby en menos de media hora. - ¡Hoy es el Arsenal-Chelsea!- Dijimos los dos a la vez, emocionados. Se me quedó mirando paralizado. Yo sabía que él era del Arsenal, pero él ni siquiera sabía que a mí me gustaba el fútbol.&lt;br /&gt;-Dime que eres del Arsenal.- Pidió mordiéndose el labio inferior.&lt;br /&gt;-¿Quieres que te mienta?. – Sonreí ampliamente.&lt;br /&gt;-¿United?- Preguntó inclinando la cabeza. Yo negué.- ¿Liverpool?- Negué.- ¿Everton?.- Negué.- Claro, eres de un equipo español. ¿No?.&lt;br /&gt;-Sí, por supuesto soy del Real Madrid hasta la médula, pero también tengo un equipo inglés, de Londres más concretamente.- Pude notar como se encogía su corazón.- Y no sólo para pasar el rato, siento los colores.&lt;br /&gt;-¿Totemhan?- Casi suplicaba.&lt;br /&gt;-Nop.- Dije divirtiéndome. Cerró los ojos despacio mientras tragaba saliva. Hizo una pausa.&lt;br /&gt;-Del Chelsea, ¿no?.&lt;br /&gt;-Let’s go blues!- Canturreé. Abrió los ojos, mirándome aterrorizado. Agitó la cabeza rápido.&lt;br /&gt;-No pienso ver el derby con alguien del Chelsea.&lt;br /&gt;-Pues ya sabes.- Hice un gesto con la cabeza indicando la puerta, mientras me reía. Suspiró con fuerza, acomodándose en el sofá, dándose por vencido. Puso el previo del partido.&lt;br /&gt;Me levanté y preparé un bol con palomitas y cogí dos cervezas. En el salón le entregué una mientras me sentaba a su lado. Me miro de mucho mejor ánimo, con su sonrisa, cogiendo la botella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba medio tumbada con las piernas encima de sus muslos, dobladas.&lt;br /&gt;Le mire con rencor, él me devolvió la mirada con una amplia sonrisa. 1-0 fue el resultado final. Y él, por supuesto, estaba inmenso.&lt;br /&gt;- Se ha lesionado Lampard, podrías por lo menos guardar unos minutos de luto.- Borró su sonrisa, y fingió ponerse serio.&lt;br /&gt;- Claro.- Dijo acariciando mi rodilla, la que estaba descubierta por el calcetín bajado. Observó los movimientos de sus dedos hasta que una cicatriz le llamo la atención.&lt;br /&gt;-¿Y esto?&lt;br /&gt;-Me rompí la…-No sabía decir rótula en inglés.- ¿Cómo se llama este hueso?.- Le pregunté señalándola.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Kneecap&lt;/em&gt;, ¿cómo es en español?&lt;br /&gt;-Rótula.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Rótula&lt;/em&gt;.- Repitió él con su perfecto y encantador acento británico.&lt;br /&gt;-Muy bien. –Sonreímos los dos a la vez, mientras él dibujaba un círculo con sus caricias alrededor de mi rodilla.&lt;br /&gt;-¿Y esto?&lt;br /&gt;-Rodilla.- Subió sus manos alrededor de uno de mis muslos.&lt;br /&gt;-¿Y esto?.&lt;br /&gt;-Muslo.-Siguió subiendo muy despacio hasta el límite de mis bragas en la pierna. Acaricio cada una de mis ingles.&lt;br /&gt;-¿Esto?&lt;br /&gt;-Ingles.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Ingles&lt;/em&gt;, ummm, me gusta.-Susurro rozando delicadamente primero una ingle, y después la otra, sin dejar de acariciarlas con sus largos dedos.&lt;br /&gt;Levantó mi camiseta, y subió sus manos deteniéndose en las caderas. Agachó su cabeza despacio hasta mi piel.&lt;br /&gt;-¿Esto?- Murmuro soltando el aire contra mis caderas.&lt;br /&gt;-Cadera.- Contesté estremeciéndome. El siguió ascendiendo por mi cuerpo, parándose en el estomago.&lt;br /&gt;-¿Y esto?- Lo besó despacio.&lt;br /&gt;-Estomago.- Levantó más mi camiseta, dejándola a la altura de mi cuello. Yo la agarré y me la quite por completo, no llevaba sujetador. El sonrió con ganas.&lt;br /&gt;Se incorporó en horizontal, apoyándose en sus brazos, deslizándose hacia mí, colocándose exactamente entre mis piernas. Agachó la cabeza para recorrer con sus labios mi esternón, subiendo hasta dibujar el contorno de uno mis pechos, ascendiendo por él muy lentamente, capturando mi pezón entre sus labios, deslizándolos con cuidado, acariciándolo. Encogí mi estomago mientras mi respiración se desbocaba. Bajo por mi pecho y siguió rumbo hacia el otro. Rodeándolo y subiendo por él con la misma delicadeza.&lt;br /&gt;Fue subiendo, repartiendo pequeños besos por mi clavícula, mi cuello, mi mandíbula, recorriéndola entera varias veces, hasta acabar besando mis labios ansiosamente. Devorándolos, apoyó su cuerpo sobre el mío. Deslizó una mano por mi tronco en dirección a mis bragas. Allí, por encima de ellas presionó mi sexo con violencia. Gemí sin contención. El dibujó una amplia sonrisa todavía en mi boca, y preguntó seductoramente:&lt;br /&gt;-¿Y esto?.- Noté como se endurecía rápidamente en la cara interior de uno de mis muslos. Lo que terminó por encenderme. Giré sobre nuestros cuerpos, colocándome sobre él. Me deslicé por él , bajando hasta su bragueta. La desabroche rápidamente, e introduje las manos en sus boxers, encontrándole. Cuando le tuve entre mis manos le mire pasándome la lengua por los dientes.&lt;br /&gt;-¿Esto?.&lt;br /&gt;Me acerqué a él y lo introduje con cuidado en mi boca, sólo un poco. Lo saque y le miré, pasando mis labios por su prepucio, susurré:&lt;br /&gt;-P-o-l-l-a.- Pude ver como se mordía el labio inferior con fuerza, y bufaba entre dientes. Lo volví a introducir en mí. Mientras le acariciaba despacio, le abarqué entero. Lo deslicé en mi boca, lamiéndole de arriba abajo, conforme se ponía duro como una piedra. Sus caderas se agitaban aumentando el ritmo. Sus manos acariciaron mi pelo ansiosamente, aferrándose a mi cabeza, intentado levantarla.&lt;br /&gt;-Para, para…para… - Le saque con un último lengüetazo.&lt;br /&gt;Entonces fue él el que giró sobre nosotros y se puso encima de mí. Se deshizo de mis bragas al momento y se bajó los pantalones lo más rápido que pudo.&lt;br /&gt;Apoyándose en mi cuerpo, se introdujo en mí violentamente. Me penetró con una furia nueva, jadeando desde el principio. Se movió sobre mí con velocidad creciente, y aun así mis caderas siguieron el ritmo de las suyas sin dificultad, coordinándose a la perfección. Doblé una de las rodillas para que pudiera entrar todo lo posible en mí, poniendo más a su alcancé mi punto G. Conforme el ritmo de las embestidas se hacia inalcanzable, me contraje ansiosa, rodeándolo con fuerza, él gruñó al sentir que yo ya estaba a punto. Gemí cuando él atrajo mi cadera hacía su cuerpo, presionando su frente contra la mía, exhalando en mi boca, penetrándome profundamente antes de alcanzar mi orgasmo con su ultimo empujón, mientras se corría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos mantuvimos un rato abrazados, recobrando el ritmo cardiaco, normalizando la respiración. Acariciando nuestra piel con delicadeza, pausadamente.&lt;br /&gt;Al cabo de los minutos él preguntó, susurrando en mi oído:&lt;br /&gt;-¿No tienes hambre?&lt;br /&gt;-Me estoy muriendo.&lt;br /&gt;-¿Pedimos unas pizzas?.&lt;br /&gt;-Sí, por favor.- Nada me apetecía más que comer después de un polvo de ese calibre, y más pizza. El sonrió emocionado, mientras ambos nos incorporábamos y nos besábamos entre risas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-997099771601199039?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/997099771601199039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/09/capitulo-10-como-e-en-espanol-sali-de.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/997099771601199039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/997099771601199039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/09/capitulo-10-como-e-en-espanol-sali-de.html' title='Capitulo 10: ¿Cómo es en español?'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-4715180817567556889</id><published>2009-09-11T10:17:00.000-07:00</published><updated>2009-11-07T20:27:06.450-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 9: Joder, ahora si que estoy satisfecho</title><content type='html'>Después de cenar con Jack, fuimos andando hacia un garito donde íbamos a encontrarnos con sus amigos.&lt;br /&gt;-¡Oh!, venga. No voy a contárselo a nadie.- Le puse cara de cordero degollado. El evitó mi mirada.&lt;br /&gt;-Que no. Creeme, no quieres saberlo.&lt;br /&gt;-¿Cómo acaba la segunda generación de Skins?, ¿estas de broma?. Si pudiera me vería los 5 capítulos que quedan del tirón, ahora mismo. Sólo dime si Cook o Freddie.–Me miró con detenimiento unos instantes.&lt;br /&gt;-¿En serio quieres saberlo?, ¿quieres joderte el final?.- Hice una mueca de dolor, y me entristecí. Quería saberlo como nada en el mundo, pero era una mierda joderme la quinta temporada.&lt;br /&gt;-Vale, tienes razón. Mejor me espero hasta el mismísimo ultimo capitulo para saberlo. Te odio.- Aceleré el paso y me alejé de él unos metros. Vino corriendo y me abrazo por el cuello, juntando nuestras cabezas mientras seguíamos andando.&lt;br /&gt;-No me odias.- Asentí. –Sabes que te lo diría, pero en cuanto lo supieses te ibas a arrepentir de haberlo pedido.&lt;br /&gt;-No te odio por no decírmelo, es porque tienes razón, y me jode que tú lo sepas.- Soltó una carcajada, y me reí con él.&lt;br /&gt;Llegamos al bar. Parecía algo nervioso. Con la mano en el pomo de la puerta me miro, yo le sonreí. Y asintiendo la abrió. Un estampido de bacalao llegó a mis oídos. Me había dicho que era de progresivo, pero esto se acercaba más al bumping que a otra cosa. Se volvió hacia mí sonriendo y meneándose al compás. Le devolví una sonrisa fingida, mientras mi cerebro era torturado.&lt;br /&gt;Seguimos andando por entre la gente hasta que Jack levantó las manos emocionado y fue hacia un grupo de chicos. Cuando llegó hasta ellos se abrazó chocando el pecho con uno, mientras yo esperaba detrás. Chocó unas cuantas manos y luego se dio la vuelta señalándome con su brazo. Me presentó a los cuatro. Unos chicos adorables y guapísimos, de su edad, locos y emocionados con la mierda de música que sonaba. Empezaron a piropearme con lo guapa que era, lo buena que estaba, el polvazo que tenia y demás improperios propios de chicos sobrehormonados y salidos con un par de copas de más.&lt;br /&gt;-¿Qué tal?- Preguntó con una enorme sonrisa, bailando emocionado.&lt;br /&gt;-Genial.- Me reí, e imite sus movimientos. Soltó una carcajada y se acercó a mi oído.&lt;br /&gt;-¿Qué quieres beber?&lt;br /&gt;-Un Sidecar.- Asintió con ganas y fue a la barra a pedir. Yo me quedé con sus amigos, intentando seguirles el ritmo aunque odiara cada una de las notas "musicales" mezcladas con el único propósito de explotar tímpanos.&lt;br /&gt;Eran los típicos críos de pasta, que se creen guays por hacer el gilipoyas, decir guarradas y ponerse pedo, pero me estaba divirtiendo mucho con ellos.&lt;br /&gt;Jack era completamente diferente a como se había comportado hasta el momento delante mía. Era más como sus amigos. Pero en cuanto me miraba o se dirigía a mi volvía a aparecer ese rubor en sus mejillas, con su tímida y arrebatadora sonrisa.&lt;br /&gt;Tres horas después, llevaba ya dos o tres cubatas de más, me había reído como una de ellos y había bailado hasta agotarme por completo. No podía soportar ni un minuto más esa aberración musical.&lt;br /&gt;Noté mi bolso vibrar. Saqué el móvil y vi un mensaje de Rachel:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Yankee, ¿Qué tal andas?. Dándolo todo, ¿no?. Bueno, nosotros ya estamos por el O, así que si te apetece, cuando acabes te vienes.&lt;br /&gt;Siento mucho lo de ayer…Sabes que te quiero, ¿no?. Pues si no lo sabes te lo digo: TE QUIERO.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Empecé a reírme, Rach iba incluso más pedo que yo. Me la veía con algo alcohólico en la mano, “tonteando” con Tom. Joder, quería estar allí. Respiré hondo y llamé a Jack.&lt;br /&gt;-Jack, me voy, ¿ok?. Me lo estoy pasando en grande, pero Rachel me ha escrito y me gustaría estar un rato con ella.&lt;br /&gt;-Rachel, ¿eh?- Dijo un poco mosqueado. Le enseñé el mensaje. Asintió poniendo los ojos en blanco.- Ya va a tope, ¿no?.-Se rió.- De acuerdo. Gracias por venir, me encanta salir contigo, ya lo sabes.-Sonreí halagada.-¿Quieres que te acompañe?&lt;br /&gt;-No, cielo, muchas gracias. Por todo. Me he divertido mucho.- Le pasé una mano por el pelo, sacudiéndolo, torciendo una sonrisa. El rió y me abrazó con fuerza.&lt;br /&gt;-Pásalo bien con ellos. Nos vemos.&lt;br /&gt;-Claro y tú.- Le di un beso en la mejilla y me largué de allí despidiéndome de sus amigos. Dejando aquel ruido infernal tras de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a la puerta del O, llamé a Rachel. Poco después abrieron la puerta. Al entrar, vi a Rob sonriendo tras ella, en el descansillo. Cerró la puerta y me abrazó. Dejándome recibir mi ración de Robandrostadienona. Mi cuerpo se recuperó del cansancio al instante, alegrándose incluso más que yo de la bienvenida.&lt;br /&gt;-¡Joder!, llevo toda la noche deseando verte. Me alegro de que hayas venido.- La sonrisa que se dibujaba en mi cara no podía ser más grande. Nos separamos.&lt;br /&gt;- Bueno, la verdad es que me lo estaba pasando genial con Jack, pero me sentía totalmente fuera de lugar, y Rach me mandó un mensaje y…&lt;br /&gt;-¿Rachel te ha escrito?- preguntó extrañado.&lt;br /&gt;-Sí, claro que le he escrito.- Rachel subía con un cubata en la mano, y se apoyó sonriendo en la barandilla.- Aunque no has dicho nada, estabas más apagado, más ido de lo normal, te faltaba algo hoy…&lt;br /&gt;-Claro Rach.- Asintió Robert avergonzado. Rachel vino hacia mí y me abrazó fuerte.&lt;br /&gt;-No estás enfadada, ¿no?- Dijo poniéndose triste.- ¿Aun me quieres?&lt;br /&gt;-¿Cómo no voy a querer a una borracha tan mona como tú?. Capulla, no te pongas tonta anda.&lt;br /&gt;-Es verdad. –Se dio la vuelta y bajó las 8 escaleras que llevaban al bar. Negué con la cabeza divertida.&lt;br /&gt;-No es que estuviera apagado. – se volvió Rob hacia mí con los ojos entrecerrados.- sólo que últimamente me… animo más contigo- Sus ojos brillaban bajo la poca luz de la entrada. Me acerqué a él. Paso sus brazos por mi cintura, atrayéndome a él, juntando nuestras caderas.&lt;br /&gt;-Pues ya estoy aquí.- dije mientras él cogía mi barbilla y me besaba los labios, despacio pero apasionadamente, lo justo para dejarme sin respiración. Nos separamos y sonreímos. Era la persona más feliz del mundo, de eso no tenía ninguna duda. Bajé los ojos avergonzada.- Bueno vamos a seguir con la fiesta, ¿no?.- Asistió riendo. Me dio otro beso rápido. Y nos giramos hacia las escaleras. Entonces volvimos a la tierra y vimos que no estábamos solos. Rachel y Tom estaban haciendo gestos obscenos al tiempo que nos miraban. Rob puso los ojos en blanco y se empezó a bajar, yo le seguí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abajo, Tom, descojonándose, vino hacia mí y me abrazó muy efusivamente. Otro que iba bueno.&lt;br /&gt;-Veo que las cosas van bien.-Sonreí.-Me alegro, en serio, Yankee, eres una tía cojonuda.-Abrí la boca, mientras negaba y me reía.&lt;br /&gt;-Gracias, es bueno saberlo.&lt;br /&gt;-Pero deberías…ya sabes…tener sexo mola.- Soltó con tranquilizad.&lt;br /&gt;-¿En serio?- Pregunté haciéndome la interesada.&lt;br /&gt;-Sí, deberías probarlo.&lt;br /&gt;-Mmm, vale, gracias.- Estaba flipando.-¿Tú tienes mucho sexo últimamente?- Reflexionó unos segundos, abrió la boca pero luego la cerró. Me miro con los ojos entrecerrados. Yo le sonreí asintiendo. Creo que había pillado por donde iban los tiros. Me giré.&lt;br /&gt;-¡Eh!- Me llamó.-Te vigilo.- Me reí.&lt;br /&gt;-Y yo a ti.&lt;br /&gt;Vi a Cisco en la barra inquiriendo con un gesto si quería algo de beber. Me acerqué a él.&lt;br /&gt;-Hola.-Le saludé.&lt;br /&gt;-Hola. Hace mucho que no nos veíamos.&lt;br /&gt;-Sí, no has salido mucho.- Bufó.&lt;br /&gt;-He andado un poco liadillo. ¿Qué quieres?&lt;br /&gt;-Una cerveza.&lt;br /&gt;-¿Cerveza?- Se agachó para coger una de la nevera.-Un poco light, ¿no?.-Me pase una mano por la cara, se me estaba bajando el pedo.&lt;br /&gt;-No estoy yo para mucho más hoy.-Sonrió mientras abría la botella.&lt;br /&gt;Empezó a sonar &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Jimmy&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;-¡OH! ¡Me encanta esta canción! C, venga meneate un poco.- Rachel vino y me cogió de los brazos, subiéndose a la barra y forzándome a unirme a ella.&lt;br /&gt;-No, Rach, por favor. No me hagas esto.-Eché el cuello para atrás, pero ella seguía tirando de mis brazos desde arriba. Así que me di por vencida y subí.&lt;br /&gt;Cisco, Taylor, Tom y Rob nos aplaudieron y silbaron emocionados, descojonandose. Tom le dijo algo a Rob al oído y este sonrió abiertamente mirándome, yo le devolví la sonrisa. Me volví hacia Rachel que ya había empezado sus movimientos sexys al compás de la música y se acercaba sensualmente hacia mí. Comenzó a bajar sus brazos por mi cuerpo meneando la cabeza. Y noté como los tíos se animaban más. Oí un aullido y me dejé llevar. Meneándome lo mejor posible e intentando imitar a Rachel. Subiendo y bajando con nuestras piernas juntas y chocando nuestros traseros, mientras nos partíamos el culo. Cuando la canción acabó estábamos en pleno apogeo y Rachel me dio un pico en la boca, lo que provocó la locura del personal, desencadenando aplausos, vítores y gritos varios. Ella y yo nos reímos mientras hacíamos unas reverencias.&lt;br /&gt;Empezó a sonar &lt;em&gt;&lt;strong&gt;The Promise&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; y yo me bajé de la barra. Dirigiéndome hacia los sofás. Me dejé caer en uno. Estaba muerta.&lt;br /&gt;Vi como Rachel seguía con el espectáculo y como Tom se junto a ella. Me reí al verlos "tonteando".&lt;br /&gt;Rob se unió a mi y se sentó a mi lado. Sonreía abiertamente, yo intente evitar el tema.&lt;br /&gt;-¿Girls Aloud?- Pregunté sorprendida. El soltó aire e hizo una mueca.&lt;br /&gt;-Sip…y luego vamos de músicos guays por la vida…-Negó con la cabeza avergonzado.&lt;br /&gt;-Tranquilo, no se lo diré a nadie. –El sonrió relajándose.-¿Marion no ha salido?.&lt;br /&gt;-Sí, se ha ido un rato antes de que vinieras, tiene que trabajar mañana.-Asentí.&lt;br /&gt;–Rachel está loca. – Dirigí los ojos a la barra. – Creo que no deberíamos dejarle subirse en ese estado.- El se rió.&lt;br /&gt;-Sí, esa barra es peligrosa. No seria la primera vez que alguien se cae de ella.- Solté una carcajada, imaginándolos a todos metiéndosela contra el suelo, y me le imaginé a él en concreto. El supuso lo que estaba pensando y asintió despacio, admitiéndolo. Empecé a descojonarme. Cuando pude, paré, y tomé aire profundamente. –Menudo espectáculo.&lt;br /&gt;- El vuestro ha estado muy bien también. Un baile muy bonito. –Se rió. Yo puse los ojos en blanco, mirando hacia otro lado y suspiré.- En serio.- Le miré sonriendo.&lt;br /&gt;-Sí, ¿no?- El asintió con los morros hacia fuera. Sacudí la cabeza y me tapé la cara con las manos. Oí como soltaba una carcajada. Aparté las manos y le miré, él también me miraba, ambos sonreímos. Y nos quedamos callados, apartados de los demás, absortos en nuestro mundo. Su mirada era calida y dulce. Y su sonrisa perfecta, como siempre. No podía apartar mis ojos de los suyos ni un segundo, y él no sé, pero si podía no lo hizo.&lt;br /&gt;Girls Aloud acabaron y sonó &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Kitty Litter&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;. Conforme íbamos escuchando la letra, su sonrisa se fue desdibujando, cambiando su gesto, volviéndose más ansioso, tensando su mandíbula. Abrió la boca un poco, mordiéndose la lengua. Yo sin dejar de mirarle, me mordí el labio inferior ávida. Nos fuimos aproximando poco a poco, hasta que nuestras rodillas se rozaron y nuestras cabezas quedaron casi pegadas. Acercó su boca a mi oído y dijo:&lt;br /&gt;-Creo que…voy a ir…al baño.- Miro a los demás y apretando los labios se levantó.&lt;br /&gt;-Yo…creo que iré…en seguida.- Contesté casi sin aire. Vi como se marchaba deprisa. Eché una ojeada al grupo, que seguía con la fiesta, bailando, cantando y riendo. Me levanté un par de segundos después y fui directa al baño.&lt;br /&gt;Cuando entré, él me interceptó, apoyándome con fuerza contra la pared. Besándome furioso, meneando sus manos rápidamente por toda mi cabeza, alborotando mi pelo. Yo me abracé con ganas a su cintura, mientras me levantaba y me llevaba hacia uno de los baños. Me dejó en el suelo y cerró la puerta. Nos observamos un segundo el uno frete al otro jadeando. Y volvimos a fundir nuestras bocas con el mismo ímpetu. Recorrí su espalda con mis uñas violentamente y le quite la camisa, después, la camiseta. El dobló una de sus rodillas y me sentó en su muslo, mientras seguía de pie. Deslizó sus manos por debajo de mi vestido y las introdujo por los leotardos, quitándomelos deprisa. Me volvió a apoyar en el suelo, mientras se arrodillaba y me besaba desesperadamente el interior de los muslos, apoyando sus manos en mis caderas, presionándome con fuerza contra la pared. Las fue bajando hasta la goma de mi tanga y mirándome ansioso, se deshizo de él. Y abrió una de mis piernas despacio. Y sin apartar la mirada introdujo uno de sus dedos en mí. Yo cerré los ojos al sentir su contacto, espirando exageradamente. El sonrió y siguió paseando sus fuertes y largos dedos por mí. Mientras mi respiración se iba acelerando a su ritmo. De repente salio de mí y volvió a colocar sus manos en mi cadera. Acercando su cabeza y abriéndose paso con su lengua, acariciando mi clítoris coléricamente. Me contraje una y otra vez, sacudiendo mis caderas inevitablemente, mientras me corría en su boca. Levanté su cabeza y le atraje hacia mí, besándole completamente excitada. Le aparté y pasé mis manos a sus pantalones, desabrochando los botones de sus pantalones y bajándolos junto a los boxers. Le agarré con cuidado, y noté que ya estaba a punto, no necesitaba mi ayuda. El cogió mis manos y las puso detrás de mi cabeza. Me levantó gimiendo. Y conforme me colocaba alrededor de su cuerpo, me penetró. Y empezó a embestirme violentamente, haciendo que mi espalda chocara fuertemente contra la fría pared. Deslizándome con velocidad por ella a cada empujón. Me miraba con los ojos medio cerrados. Apoyé la cabeza en la pared mientras espiraba el poco aire que llegaba a mi cabeza, ahogando gritos, y mordiéndome los labios. Hundió su cabeza en mis pechos, lamiéndolos desesperado, siguiendo el ritmo de sus embestidas. Acelerándose cada vez más, gruñendo en alto conforme nos acercábamos al orgasmo. Le agarré la cara y la acerque a la mía, besándole con fuerza, llegando. No podía contenerme.&lt;br /&gt;-¡Jodeeer!. – Grité en su boca, mientras él exhalaba.&lt;br /&gt;-Dios, dios…..diooos…-Noté como estallaba en mi interior, y acto seguido se relajaba, descansando su cuerpo sobre el mío, apretando su frente contra la mía. Me besó repetidamente tranquilizando su respiración. – Joder ha sido increíble, nena. –Sonreí exaltada. Sí, había sido increíble, fantástico, maravilloso, alucinante, perfecto. El también sonrió, al tiempo que yo le besaba. Apoyé mi cabeza sobre su cuello, suspirando.- ¿Crees que hemos gritado mucho?. – Me reí.&lt;br /&gt;-Espero que no.- Contesté sonrojándome. El sonrió con ganas y me dejo en el suelo con delicadeza. Ambos nos vestimos.&lt;br /&gt;Me beso despacio contra la pared de nuevo. Abriendo sus labios dulcemente por los míos, presionándolos con cuidado. Se separó de mí con una inmensa sonrisa, de las torcidas, de las que me mataban, por si todo lo anterior no lo hubiese hecho ya. Intenté devolvérsela, pero no creo que lo consiguiera en ese estado. Bajé la mirada mientras salíamos. Me agarró de la mano.&lt;br /&gt;-Joder, ahora si que estoy satisfecho.- Solté una carcajada, mientras le abrazaba. Nos separamos al llegar a la sala, pero seguimos sonriendo. Apartamos la mirada el uno del otro y nos giramos.&lt;br /&gt;Mi sonrisa se desdibujó, desencajando mi mandíbula y desorbitando mis ojos. La suya se convirtió en un gesto de confusión y conmoción, ante lo que estábamos viendo. Se volvió hacia a mi flipando. Rachel estaba encima de Tom, mientras ambos se besaban frenéticamente, y él desabrochaba su camisa y la tiraba a un lado del sillón.&lt;br /&gt;Rob se dio la vuelta para seguir contemplando el panorama y sonrió abiertamente.&lt;br /&gt;-¿QUE COÑO…? – Gritó estupefacto. Rachel se apartó de Tom al instante, tapándose el pecho con los brazos, y sentándose a un lado. Y él nos miro sobresaltado.- ¿Se puede saber qué coño significa est…?- Le interrumpí con un codazo. Era obvio que se lo estaba tomando a broma. Como si dos amigos se hubieran puesto demasiado pedo y se les hubiese ido la olla, con el resultado final de un rollo de una noche tonto y que nadie recordara. Pero yo sabia que había más que eso, por lo menos por una de las partes. Le agarré de un brazo e intente llevármelo hasta la salida.&lt;br /&gt;-Robert vamonos.&lt;br /&gt;-Pero, ¿has visto eso?- Dijo entre risas.&lt;br /&gt;-Robert, vamonos.- Ordené seria. Dejo de reírse, y me siguió aturdido.&lt;br /&gt;Cogimos las chaquetas y salimos sin mirarles ni decirles nada. Obviamente ellos tenían mucho de que hablar y aclarar y nosotros en ese preciso instante sobrábamos.&lt;br /&gt;-¿Pero qué coño era eso?- Preguntó el todavía flipando ya en la calle, girándose hacia el bar.- ¿Por qué te has puesto tan seria?-Suspiré profundamente.&lt;br /&gt;-No sé qué era eso, sólo sé que…buff…que Rachel está coladísima por Tom.&lt;br /&gt;-¿QUE?&lt;br /&gt;-Lo que oyes, no tiene ni idea de cómo ha pasado, pero ha pasado.- Me miro asombrado sin acabar de creérselo.&lt;br /&gt;-¿Te lo ha dicho ella?- Asentí.- Joder…¿y Tom?&lt;br /&gt;-No sé es tu mejor amigo, si tú no sabes nada…- Negó confuso con la cabeza, encogiéndose de hombros.&lt;br /&gt;-No sé. Me comentó algo de que le molaba una tía, pero no me dijo nada en concreto…&lt;br /&gt;-Espero que se refiera a Rach. ¡Joder!, hemos salido del baño en muy mal momento. Creo que la hemos jodido pero bien…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;NOTA: lo de satisfecho es porque en la cancion de placebo dicen:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I shiver off my jeans and I'm so unsatisfied&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-4715180817567556889?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/4715180817567556889/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/09/capitulo-9-joder-ahora-si-que-estoy.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/4715180817567556889'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/4715180817567556889'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/09/capitulo-9-joder-ahora-si-que-estoy.html' title='Capitulo 9: Joder, ahora si que estoy satisfecho'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-5799792316277915145</id><published>2009-08-29T11:25:00.000-07:00</published><updated>2009-11-07T20:27:38.867-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 8: No me acuerdo de nada</title><content type='html'>Abrí los ojos. Y noté el grandísimo dolor de cabeza que me estaba martillando el cerebro. Pasé mi mano por la frente, intentando aliviar el dolor. Cerré los ojos de nuevo, y di una vuelta sobre mí, estirando los brazos.&lt;br /&gt;-¡Ooch!- Golpeé algo. Abrí los ojos y vi a Robert Pattinson, frotándose la frente con una de sus manos.&lt;br /&gt;-Lo siento mucho.- Dije apurada, poniéndome una mano en la boca. Robert Pattinson agredido en mi cama. A mi lado. Sin camiseta. El torso, ¡y que torso!, destapado. Y una sabana tapando sus partes más intimas. Yo también desnuda, y ¡sin nada que escondiera mis vergüenzas!. Me tapé de inmediato, subiendo la sabana por mi cuerpo.&lt;br /&gt;El me miró sonriendo. O estaba teniendo un ataque al corazón, o había pequeñas detonaciones explotando en mi interior.&lt;br /&gt;-Perdona, perdona. Lo siento muchísimo.-Me mordí el labio inferior.&lt;br /&gt;-Estoy bien, de verdad.- Seguía con su sonrisa, pero fue desdibujándola poco a poco. -¿Y tú?&lt;br /&gt;-Genial.- Contesté agitada. El puso cara de dolor.&lt;br /&gt;-Has pasado toda la noche en la esquina, apartada de mí…-Hizo una mueca.&lt;br /&gt;-Oh.- Negué con la cabeza.- Siempre lo hago, duerma acompañada o no. Me gusta dormir apretujada en una esquina.- Forcé una sonrisa, confusa.- En serio.- Si fuera por mi me engancharía de tu cuello como una lapa, pero creeme no seria muy divertido…para ti, claro.&lt;br /&gt;Me observó detenidamente unos instantes. Después sacudió la cabeza y me dedicó su sonrisa de medio lado, un poco avergonzado.&lt;br /&gt;-Vale. Pues, es un alivio. Creía que apestaba.- Se pasó una mano por el pelo.-¿Algo que decir de mi olor?, por cierto.- ¿Aparte de que me pone peor que una perra en celo?&lt;br /&gt;-No, la verdad es que parece que te has duchado…por lo menos durante la última semana.-Ambos nos reímos.&lt;br /&gt;Nos quedamos mirándonos el uno al otro unos minutos. De pronto frunció los labios.&lt;br /&gt;-No me acuerdo de nada.&lt;br /&gt;-Yo tampoco.- El se mordió el labio, y yo cerré los ojos dejándome caer en la almohada. Se colocó de lado mirándome. Después de un rato en silencio dijo:&lt;br /&gt;-Sí que me acuerdo de algo.&lt;br /&gt;-Y yo.&lt;br /&gt;-Vamos, que me acuerdo de que…bueno…eso.&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-Y no me arrepiento.- Dijo alterado.&lt;br /&gt;-No, ni yo.-Negué violentamente con la cabeza, mientras él asentía aliviado.&lt;br /&gt;-Me alegro.- Descansó su cabeza, junto a la mía, en la almohada. Pasó un brazo por mi cintura, por encima de la sabana, y me atrajo hacia él, besándome en la frente.&lt;br /&gt;-Y yo.- Sonreí, clavando mis ojos en los suyos. Deslizó su dedo índice por mi cara, hasta llegar a mi labio. Yo lo mordí delicadamente en la punta. Cuando lo solté se llevó la mano al pelo. Y bajó su cabeza, poniéndola a la altura de la mía. Nuestros labios estaban a unos milímetros, sin dejar de mirarnos, se encontraron en un beso suave y dulce. El se separó y apoyó su cabeza en mi pelo, dejando la mía debajo de su barbilla. Me abrazó más fuerte, mientras yo ponía mi mano en su brazo. Volvimos a quedarnos dormidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desperté, al sentir las suaves caricias de sus dedos en mi mano. Abrí los ojos, y lo primero que vi fueron sus preciosos ojos verdes que me observaban en silencio.&lt;br /&gt;-Hola- dijo muy bajito, sin dejar de acariciarme. Mientras dibujaba una tímida y perfecta sonrisa. Le sonreí también, como una tonta enamorada, sintiéndome la persona más afortunada del planeta. Miré el reloj de la mesilla por encima de su hombro. Eran las 11:30 de la mañana. Volví a mirarle, él seguía clavando sus ojos en mí. Me deshice de sus brazos y me incorporé, apoyando mi espalda en el cabezal de la cama. Estiré mis brazos por encima de mí, y mi cuello. Seguía con un dolor de cabeza horrible.&lt;br /&gt;-¿Por qué parece que tú no tienes resaca?.- Sonrió ampliamente. Sentándose a mi lado, con nuestras piernas rozándose.&lt;br /&gt;-Años y años de experiencia.&lt;br /&gt;-Uff. Sólo tengo un año menos que tú, y creo que probablemente empezaría antes en esto. Spain is different, babe.- Volvió a dibujar su sonrisa, bajando la mirada.&lt;br /&gt;-Seguro. Pero tú pesas, ¿Cuánto?, ¿45 kilos?, y mides la mitad que yo, así que no lo toleras tanto. Estas jugando en una liga superior, nena.- Me reí ofendida&lt;br /&gt;-Perdona monada, con mi metro sesenta y cinco y mis…45 kilos- Asintió orgulloso.- puedo absorber lo que quiera. Cuando quieras te pulo.&lt;br /&gt;-Me encantaría ver eso.- Ambos sonreímos mirando hacia otro lado. Yo como una idiota, y él como la persona más guapa del mundo.&lt;br /&gt;Noté su piel caliente contra mi pierna. Suspiré. Estábamos desnudos, con la ropa esparcida por todo el cuarto. Empecé a ponerme muy nerviosa. Era una situación incomoda. Sabia que ya me había visto desnuda, y más que eso, pero entonces yo estaba bastante pedo y ahora sólo era una tía con sus complejos expuestos a Robert Pattinson. No dijimos nada en un rato, ni nos miramos. Sólo nos mantuvimos pegados, sentados, pensando.&lt;br /&gt;-No veo mi camiseta por ningún lado.- Dijo, haciendo una mueca con la boca y pasándose una mano por el pelo.&lt;br /&gt;-Ya.-Tragué saliva.- Mi camisa esta en esa mesilla, ¿me la pasas?- No quería mirarle, me daba demasiada vergüenza tener tanta…vergüenza.&lt;br /&gt;-Claro.- Se dio la vuelta, levantándose un poco de la cama, lo que hizo que la sabana resbalara y dejara a la vista su maravilloso trasero. Me fijé en él, acalorándome, y probablemente también, abriendo la boca. Se volvió de nuevo hacia mí con la camisa en sus manos, y levanté rápidamente la vista. Sabía que estaba completamente roja. Y le sonreí sofocada.&lt;br /&gt;Me deshice de la sabana y me puse la camisa rápidamente. El no estaba mirando, pero tampoco tapaba mucho. Me di la vuelta sentándome en la otra esquina. Abrí el cajón de la ropa interior que estaba en la mesilla de noche, y me puse unas bragas.&lt;br /&gt;Me levanté mareada, y ande hasta la puerta. Cerré los ojos un segundo y le miré.&lt;br /&gt;-Voy a…preparar algo para comer. ¿Quieres algo especial?&lt;br /&gt;-No.-Negó violentamente.- Cualquier cosa, gracias.&lt;br /&gt;-Vale. Hay toallas en el baño, puedes ducharte si…no es demasiado suplicio- Soltó una carcajada. Sonreí.- Yo…me ducharé en el otro.&lt;br /&gt;Asintió con su sonrisa de medio lado, y con su mano derecha en su maravilloso pelo. Parecía aliviado e igual de avergonzado que yo.&lt;br /&gt;Asentí y salí de la habitación cerrando la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PVRobert&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vi como salía de la habitación, mientras me recreaba con su precioso cuerpo, recorrí sus piernas, sólo con unas bragas negras y su camisa de un tejido transparente que dejaba todo a la vista. Me volvía loco.&lt;br /&gt;Ella se había levantado de la cama y me había dejado un rato de intimidad en su propia habitación. ¡Dios! Era un idiota. Me sentía tan avergonzado. No había sido capaz de menearme de la cama. ¿Cuántos años tenia?. Ya me había visto desnudo, no había motivo para ponerse nervioso porque lo volviera hacer.&lt;br /&gt;Y ella lo había notado, por eso se había ido…Era un verdadero encanto, y tan atenta. Suspiré.&lt;br /&gt;Aún estaba en la cama. Me pasé una mano por el cabello, y tiré la sabana a un lado, levantándome. Eché un vistazo a la habitación en busca de mi ropa, vi los calzoncillos y los pantalones, pero no había ni rastro de la camiseta. Estaría debajo de la cama, pero estaba de pie, totalmente desnudo, y me sentía un tanto ridículo, así que me fui directo a la ducha.&lt;br /&gt;Cogí una toalla, olía a su suavizante, inhale ese aroma cerrando los ojos. La dejé en el retrete. Entré en la ducha, encendí el agua y deje que cayera sobre mi pelo, mi cara, mi pecho, mis piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PVCarla&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Agité mi pelo, después de secarlo con la toalla y de peinarlo.&lt;br /&gt;Me puse una camiseta negra con letras de Sandra, y unos shorts grises que estaban para planchar con leotardos. Me calcé las botas planas de tachuelas. Y fui a preparar el desayuno a la cocina.&lt;br /&gt;Al pasar por el salón, vi la camiseta de Robert en el sofá. Sonreí y la cogí. El Yo nunca…Puse los ojos en blanco. Recogí también sus zapatillas y fui hacia mi habitación.&lt;br /&gt;Llamé a la puerta pero no contesto. Oí el agua de la ducha, así que entré.&lt;br /&gt;¡Joder!, parecía una leonera. Hice la cama y recogí su ropa.&lt;br /&gt;La coloqué encima de la cama. Su camiseta, sus pantalones, sus boxers…Estuve a punto de olerlos…&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No seas patética.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Vale, aun tengo algo de dignidad. Los doblé y los dejé al lado de un calcetín…y el otro no lo veía. Me agaché y levante un poco el edredón para mirar debajo de la cama, ahí estaba, lo cogí y me levanté. Puse sus nikes en el suelo, debajo de los pantalones. Fui a por una camiseta de Chris a la habitación de Sandra, y no vi nada más para un tío. Así que fue lo único limpio que pude dejarle.&lt;br /&gt;Recogí también mi ropa, y la metí en la lavadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preparé macarrones con tomate y carne picada, eso le gustaba a todo el mundo, ¿no? Y me senté en la mesa, esperando a que saliera.&lt;br /&gt;Le vi aparecer por la puerta. Llevaba la misma ropa que ayer y la camiseta que le había dejado. Con el pelo revuelto y mojado, pero igual de perfecto y sexy que siempre, incluso más. Me derretí.&lt;br /&gt;-Gracias, por…-se señaló la ropa.- Y por ordenarlo todo. Cuando he salido del baño parecía otra habitación.- Se mordió un labio, meneando la cabeza, mientras se acercaba a la mesa.&lt;br /&gt;-De nada.- Sonreí.- ¿Macarrones con tomate?-hice una mueca.&lt;br /&gt;-Sí, por favor. Me encantan. Gracias.- Se sentó y le serví la comida en su plato. Los probó. Terminó de tragar.- ¡Están muy buenos!- estaba sorprendido. Gracias cielo.- Deberías ver la mierda que como normalmente. Aquí suelo comer en casa de mis padres, pero no siempre. Y yo no se hacer nada.- Se encogió de hombros y siguió comiendo. Sonreí. - ¿Hoy vas a hacer algo por la noche?, ¿tienes planes?- Asentí con la boca llena. Tragué.&lt;br /&gt;-Pues sí. Ceno con Jack. O’Connell, Cook de Skins.&lt;br /&gt;- Sé quien.- Se puso serio.- Así que vais a cenar juntos. ¿Os lleváis muy bien?, ¿Qué tipo de relación tenéis?.-Entrecerró los ojos, apoyando una mano en su boca.&lt;br /&gt;-Sí, la verdad es que es un encanto. No sé, me hace mucha ilusión conocer a gente que no seáis vosotros y Sandra, y cuatro tíos de clase. Además va a presentarme a sus amigos.- Me ríe emocionada. El me miraba detenidamente, sin cambiar su expresión.- Es como si lo conociera de siempre. Cuando pasas tanto tiempo con alguien “viviendo”- hice el gesto de las comilla con los dedos.- ese tipo de experiencias tan intensas, creo que se crea una especie de conexión…difícil de explicar.- Me encogí de hombros.- Supongo que tú lo entiendes mejor que nadie, ¿no?- No sé, llevas liado con tu compañera como tres años. Sonreí, y él me la devolvió, quitándose la mano de la boca, y relajándose.&lt;br /&gt;-Sí, supongo que lo entiendo. Entonces sólo sois amigos, ¿no?, bueno, quiero decir…buenos amigos. Que os lleváis muy bien, vamos.&lt;br /&gt;-Genial. Yo lo estoy literalmente flipando con todo esto de la peli –desorbité los ojos, suspirando.- y él me esta apoyando mucho, esta siendo de mucha ayuda cuando me entra la angustia. –Volvió a sonreír.&lt;br /&gt;-Está muy bien tener a alguien que haya vivido o este compartiendo toda esta locura, ayuda a no pegarse un tiro –asintió varias veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de comer fuimos a recoger el salón, pero alguien llamó a la puerta. Miré por la mirilla.&lt;br /&gt;-¡Joder!, es Rachel.-murmuré enfadada.&lt;br /&gt;-¿Rachel?- preguntó sobresaltado.&lt;br /&gt;-Sí, Rachel.- Me le quedé mirando. Estuvimos unos segundos en silencio, deliberando qué hacer. El se paso la mano por el pelo.&lt;br /&gt;-¿Me escondo en tu habitación?&lt;br /&gt;-Sí, mejor.- Le dije, acercándome a la puerta y haciéndole un gesto con la mano. Cuando se perdió de mi vista abrí.- ¿No tienes casa?&lt;br /&gt;-Hola, yo también me alegro de verte.- Elevé las cejas, no estaba de humor.- ¡Joder!, solo quería saber que tal ayer…¿Qué tal?.- Sonrió abiertamente.&lt;br /&gt;-Bien, aunque no tuvo ninguna gracia que me dejaras sola.&lt;br /&gt;-¿Sólo bien?. Te dejé sola porque…espera un momento y ¿Rob?.&lt;br /&gt;-En su casa, supongo.&lt;br /&gt;-¿QUE?, ¿no ha pasado la noche contigo?. Os dejamos solos.- Estaba atónita. Meneó la cabeza sin creérselo.&lt;br /&gt;-Sí, me di cuenta. Pero no somos elefantes a los que metes juntos en una habitación y se ponen a fornicar.- &lt;em&gt;Eso no es del todo cierto&lt;/em&gt;. Tú calla.&lt;br /&gt;Abrió la boca sorprendida, y giró la cabeza hacia el cuarto de estar. Meneó la lengua hacia arriba abriendo aun más la boca. Señaló la mesa llena de botellas, y se dirigió hacia ellas.&lt;br /&gt;-¿Y esto?. Ja, demasiada bebida sólo para ti.- Se puso las manos en la cintura de forma autoritaria.&lt;br /&gt;-Bebo mucho.- Contesté desde la entrada.&lt;br /&gt;-Claro. Hay dos vasos.- Dijo orgullosa. Abrí la boca para replicar, pero la cerré, no tenía nada que decir.- ¡ROB!- Me pasé una mano por la frente y la deje apoyada en mis ojos.&lt;br /&gt;-Rachel, tú por aquí.- Se puso a mi lado. Ambos nos miramos impotentes. Rachel sonrió al sentirse vencedora.&lt;br /&gt;-¡Genial!, entonces ha habido polvo, ¿no?- Esto era demasiado.&lt;br /&gt;-No, Rachel, no habido polvo. Subimos a echar la última, y le siguieron un par más y una botella de whisky, nos pusimos pedo, y nos quedamos dormidos, sin sexo.- Me estaba cabreando más a cada segundo. No me gustaba tener que hablar de estas cosas cuando ni yo misma sabía qué eran. Y menos si el susodicho era Robert Pattinson y además estaba presente en la conversación. Su sonrisa se desdibujo, dando lugar a una mueca. Miró a Robert inquiriendo una respuesta. El negó con la cabeza.&lt;br /&gt;-¡Joder!. Mira que lo preparamos todo y ni por esas. Vosotros no necesitáis un empujoncito, hay que tirarse con vosotros a la piscina.&lt;br /&gt;-No. El problema es que nadie necesita ningún empujón. Las cosas pasan si tienen que pasar y punto. Ni que tuviésemos 15 años. No es necesario que juegues a celestina, y menos conmigo, ni que os divertías con esto ¿Acaso voy yo propiciando nada con…?- Me callé, porque probablemente Rob no supiese nada. Pero elevé las cejas y le hice un gesto con la cabeza.&lt;br /&gt;-Vale, lo siento. Sólo pretendía ayudar. Pero ya lo he captado. No necesitáis mi ayuda. Vosotros a lo vuestro.-Asentí más relajada. Y ahora me sentía un poco mal por como había reaccionado. Robert estaba apoyado en el marco de la puerta, sin decir ni una palabra.&lt;br /&gt;-Me alegro de que lo hayas pillado, zorra.-Sonrió, y vino hacia mí. Me abrazó.&lt;br /&gt;-Genial. Hoy cenas con Jack, ¿no?- Asentí. Ella puso morritos.- Vale, pues mañana nos vemos.- Le dio un abrazó a Rob- Y a ti esta noche.- Se encamino a la puerta y se marchó.&lt;br /&gt;Robert y yo nos quedamos mirándonos en silencio. El tenía una mano en el pelo, y seguía apoyado en la puerta, con los ojos entrecerrados.&lt;br /&gt;-Lo siento, no quería mentirle, ni alterarme tanto. Pero no soporto que se diviertan con…-Suspiré. El vino a mi lado.&lt;br /&gt;-Tranquila, si yo pienso todo lo que has dicho. Además no tienen que saberlo todo.- Me abrazó. Escondí mi cabeza en su pecho, mientras me acariciaba la espalda.- Por cierto, ¿con quién no vas propiciando nada?.- Le miré un segundo, debatiendo si contárselo o no.&lt;br /&gt;-No quieras saberlo. Con suerte te enteraras algún día de estos.&lt;br /&gt;-¿Le conozco?- Sacudí la cabeza dándome la vuelta, le agarré de una mano y tiré de él.-¿No me vas a contar nada?.&lt;br /&gt;-Calla anda.- Suspiró dándose por vencido, y me siguió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ayudó a recoger y limpiar el salón. Estuvimos hablando de tonterías y haciendo el idiota un par de horas.&lt;br /&gt;-Creo que debería irme ya. –Dijo mordiéndose un labio.&lt;br /&gt;-Claro. –Pasó sus manos por los muslos y se puso en pie. Yo le seguí hasta la puerta. Nos quedamos mirando sonriendo. El se acercó a mí algo indeciso, y se agachó hasta que rozó mis labios. Fue abriendo los suyos despacio, capturando los míos delicadamente, presionándolos con cuidado. Se separó, y pude volver a coger aire. Sonreí soltándolo. El dibujo su media sonrisa.&lt;br /&gt;-Mañana te llamo, ¿de acuerdo?. –Asentí. Aun con su mano en mi mejilla, me besó en la frente, se dio la vuelta y desapareció de mi vista.&lt;br /&gt;Me apoyé en la puerta, mareada. Con la sonrisa más grande del mundo. Me mordí el labio riendo. Estaba eufórica, me hubiese puesto a gritar y a dar saltitos idiotas por toda la casa, pero mi cuerpo simplemente no conseguía hacer nada. Fui al salón y me senté en el sofá, sin poder borrar la sonrisa de mi cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Bueno nenas, pues creo que en dos semanas no voy a escribir el siguiente, que tengo muuucho que estudiar. Creerme que preferiria estar pensando en todo esto que en fisica, quimica y optometria peeeeero es lo que hay. Espero recompensar por la espera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Besitossss&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-5799792316277915145?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/5799792316277915145/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/08/capitulo-8-no-me-acuerdo-de-nada-abri.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/5799792316277915145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/5799792316277915145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/08/capitulo-8-no-me-acuerdo-de-nada-abri.html' title='Capitulo 8: No me acuerdo de nada'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-771145306973199460</id><published>2009-08-20T12:14:00.000-07:00</published><updated>2009-11-07T20:28:42.561-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 7: Yo nunca…</title><content type='html'>Oh, oh, oh.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Robert Pattinson va a subir a tu casa.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; Di un millón de gracias a Dios por habérseme ocurrido limpiar la casa el día anterior, mientras abría la puerta del portal. No es que intuyera que le gustaran las casas impecables, estaba segura que la mierda le daba igual, pero a mí no.&lt;br /&gt;Al entrar, encendí la luz de las escaleras. Robert seguía a mi lado, con su brazo en mi hombro derecho, hasta que nos paramos esperando el ascensor y él se pasó la mano por el pelo. Yo me balanceé repetidamente sobre mis pies. Los dos sin decir ni una palabra. De vez en cuando nuestros ojos se encontraban, y nuestros labios dibujaban tímidas sonrisas.&lt;br /&gt;El ascensor bajó y nos montamos. El se apoyó en una de las paredes y yo en la de en frente. Más de lo mismo. Silencio, miradas, sonrisas. Y calor, mucho calor. En un momento me perdí por completo en sus ojos. Era perfecto. Dolía tanto mirarle. Suspiré, sin apartar la mirada. Entonces el ascensor dio un pequeño saltó, sobresaltándome. Me giré y salí de él cuando las puertas me dejaron paso. Notaba las pisadas de Robert tras de mí.&lt;br /&gt;Abrí la puerta, y me hice a un lado para que entrara. Pasó delante mía con una de sus manos en el pelo. Encendí la luz y cerré la puerta. Le guié hasta el salón, donde dejé las llaves.&lt;br /&gt;-Siéntete como en casa.- Sonreí. El estaba de pie, nervioso y confuso. Asintió y tras pensárselo un poco se sentó en uno de los sofás. Yo me di la vuelta y me dirigí a la cocina a por combustible. Al llegar me apoyé en la pared.&lt;br /&gt;-Wow, wow, wow.&lt;br /&gt;Abrí la nevera y balanceé la puerta a modo de abanico, intentando refrescarme con el aire frió. Cogí un par de Heinekens y metí un pack de seis al congelador para que se enfriaran más.&lt;br /&gt;En el umbral de la puerta respiré profundamente y fui a su encuentro.&lt;br /&gt;Ahí estaba sentado. En mi sofá, con la cabeza en la rodillas. Al sentirme la levantó, y sonrió ampliamente cuando vio…las cervezas.&lt;br /&gt;-Cuanto te he echado de menos, nena.- Dijo cogiendo una de las botellas y dándole un sorbo. Puse los ojos en blanco y me senté en el sofá de al lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de darle el último trago a mi cuarta cerveza y de empezar a notar las agujetas en mi estomago, me levanté a por otra Heineken. El dejó la suya en la mesita.&lt;br /&gt;-¿Otra?- Le pregunté.&lt;br /&gt;-¿Intentas emborracharme?- Me di la vuelta ofendida. Oí su risa de fondo.&lt;br /&gt;Cuando volví sólo llevaba conmigo una botella. El me siguió con la mirada, intrigado, hasta que me senté.&lt;br /&gt;Seguía observándome con los ojos entreabiertos.&lt;br /&gt;-Jamás intentare emborrachar a un alcohólico.&lt;br /&gt;-Era broma.- Dijo, poniendo los ojos en blanco. Yo sonreí ampliamente.&lt;br /&gt;-¿En serio?.- Bufó y fue a la cocina a por una. &lt;br /&gt;Después se sentó, a mi lado en el mismo sillón. Con un gesto, fingido, de enfado. Sus ojos recorrieron la estantería, y se abrieron desorbitadamente cuando se toparon con algo de su interés.&lt;br /&gt;-¿Eso es whisky?- Se levantó. Yendo hacia él como quien camina hacia su dios.&lt;br /&gt;-No. Un día que me meaba y el agua estaba cortada. El señor Walker era lo primero que tenia a mano, y…bueno supongo que puedes imaginarte el resto.- Me miró sonriendo, y sacudiendo la cabeza. Volvió a posar la mirada en su reliquia. Cogió dos vasitos de chupito de la cristalera y se sentó más cerca de mí, apoyando la botella y los vasos en la mesa.&lt;br /&gt;-Es hora de pasar a algo más fuerte, ¿no crees?- Levantó su botella de cerveza y de un trago se la acabo casi por completo, mientras yo le miraba perpleja. Se volvió hacia mí.- ¿Qué?, ¿te apetece o no?.- Estaba enfermo. Suspiré.&lt;br /&gt;-Por supuesto.- Sonrió emocionado. Abrió la botella y llenó los dos vasitos. Me dio uno, y él cogió el otro.&lt;br /&gt;-¿Algún juego?&lt;br /&gt;- En mi pueblo se brinda por cosas y eso.- Dije con sarcasmo.&lt;br /&gt;-Bueno, pero eso es más aburrido.- Parecía un crío.&lt;br /&gt;-Creeme, después de un par, todo es divertido.- Soltó una carcajada.- Y puede que en este caso lo sea hasta con el primero.- Negó con la cabeza.&lt;br /&gt;-¿El Yo nunca?&lt;br /&gt;-¿De qué va eso?&lt;br /&gt;-Dices algo que no has hecho, lo haces y bebes. También puedes decir algo que ya has hecho, pero tienes que hacerlo igualmente.- Sonreía alegremente. Aun viéndolo todo borroso, podía apreciarle maravillada. Lo que tú quieras, cielo.&lt;br /&gt;-De acuerdo.- Me encogí de hombros.- ¡Juguemos!&lt;br /&gt;El se balanceó excitado.&lt;br /&gt;-Empiezo. Yo nunca…- Dirigió los ojos hacia arriba, pensando.- he bebido cerveza.- Le dio un trago a mi botella y luego se bebió el chupito. Agitó la cabeza y me miró sonriendo.- Te toca.&lt;br /&gt;-Wow. ¿Cerveza?, ¿en serio?. Divertido de verdad.- Dije asintiendo. El se rió, y me indicó con la cabeza que me tocaba.- Yo nunca…he saltado en este sofá.- Un poco avergonzada, me subí al sillón  y pegué un brinquito. El empezó a descojonarse y me dio el vasito mientras yo me sentaba de nuevo. Bebí. Un escalofrió recorrió todo mi cuerpo. Puse cara de asco, abriendo la boca y abanicándomela con la mano.-Arde.&lt;br /&gt;El seguía riéndose.&lt;br /&gt;-¡Que desmadre!-Dijo irónicamente. Sonreí, poniendo los ojos en blanco. Volvió a llenar los vasos, pasándome uno y quedándose el otro.- Yo nunca…he gritado en tu casa. ¡AAAAAAAH!- Me tiré en el sofá partiéndome el culo. El también se reía. Me incorporé llorando.- Tampoco es para tanto.- Dijo entre carcajadas.&lt;br /&gt;-Deberías haberte visto la cara.- No podía parar de reírme. Respire profundamente.-Ufff.- Me abaniqué con la mano, mientras él sacudía la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Media botella de whisky después, y docenas de Yo nuncas absurdos y ridículos, él tenia unos notables coloretes en sus mejillas y apenas podía abrir los ojos, y yo ya no veía nada, tampoco sentía vergüenza ni estaba nerviosa.&lt;br /&gt;Se acababa de descalzar por el juego y estaba sentado a mi lado con las piernas cruzadas a lo indio encima de mi sillón. Mirándome mientras una risa continua inundaba el ambiente. Era mi turno.&lt;br /&gt;-Yo nunca… me he quitado un jersey.-Tiré de una de las mangas del mío, y después de la otra hasta quitármelo del todo. Lo dejé caer en el suelo y bebí. El whisky en esos momentos era igual de insípido que el agua. Los volvió a llenar.&lt;br /&gt;-Yo nunca… te he visto los tobillos.- Me quite las botas y uno de los calcetines. Subí una pierna al sofá y él me remangó los pantalones, dejando visible mi tobillo derecho. Con las dos manos sujetando mi pie, deslizó un dedo desde los míos hasta el empeine, dibujando un círculo alrededor del tobillo. Cerré los ojos sintiendo sus caricias. Al abrirlos él dejo caer mi pie y cogió el vaso.&lt;br /&gt;-Yo nunca…te he visto sonreír.-  Puse su cara entre mis manos, mirándole fijamente a los ojos y acariciando su mandíbula. Recorrí con mis pulgares su labio inferior hasta llegar a sus comisuras, estirando de ellas hacia arriba, él hizo el resto, formando una perfecta sonrisa. Retiré mis manos, mientras ambos seguíamos observándonos. Bebí y llené de nuevo ambos vasos. El deliberó un segundo y pude ver como sus ojos se volvían más ansiosos.&lt;br /&gt;-Yo nunca…he besado tu estomago.- Levantó mi camisa hasta la cintura, y la abarcó con sus dos manos. Las deslizó despacio por ella, parándose en mi vientre. Acariciándolo de un lado al otro, arriba y abajo. Fue bajando la cabeza poco a poco, acercándose a mí. Noté sus labios, apoyándose en mi estomago, dándome un dulce beso. Me estremecí. Levantó la cabeza y bebió, clavando sus ojos en los míos, sonriendo. Le devolví la sonrisa, mientras me acercaba a él.&lt;br /&gt;-Yo nunca…-susurré delicadamente conforme me aproximaba a su cuello- he besado el lóbulo de tu oreja.- Antes de rozarle siquiera, noté como un escalofrió recorrió todo su cuerpo. El contacto del aire procedente de mi boca con su piel había sido suficiente. Aun así, besé con cuidado su lóbulo, bajando mis labios por su mandíbula hasta su barbilla, ahí los separé de su piel y levanté la cabeza. Nuestros labios estaban prácticamente pegados. Sus ojos miraban los míos y yo miraba sus ojos sonriendo. Alejé mi cabeza de la suya, llevándome el chupito a la boca. Y su mirada buscó la mía confuso. Podía notar como se iba encendiendo. Su mandíbula estaba cada vez más tensa y sus ojos cada vez más ardientes.&lt;br /&gt;-Yo nunca…-Acercó su cabeza a mi oído, mientras sus manos recorrían mi tronco por dentro de la camisa. Encogí el estomago y me mordí el labio. Susurró- he desabrochado tu sujetador.- Lo acababa de hacer. Se separó de mí. Sonreía abiertamente. Estaba satisfecho. Me estaba excitando y lo sabía. Tragué saliva, mientras él volvía a llenar los vasos y se bebía uno. Ahora era mi turno.&lt;br /&gt;Metí mi brazo por una de las mangas de la camisa y agarré uno de los tirantes del sujetador. Tiré de él hacia fuera, liberándome. Metí mi brazo por la otra manga y sujeté el otro tirante, sacándolo y liberando a mi otro brazo. Después tiré de él. El primer tirante se volvió a introducir en mi camisa, deslizándose por mi cuerpo hasta salir por la otra manga. Todo esto bajo la atenta mirada de Mr Pattinson. Tenía la boca abierta, mientras seguía el movimiento de mi sujetador al caer al suelo. Dirigió la mirada hacia a mis pechos. La camisa era transparente, estaba segura de que en ese instante mostraba más de lo que insinuaba. El estaba apunto de explotar. Pero yo aun no había acabado.&lt;br /&gt;-Yo nunca…- Aproximé mi cabeza a su oído, mientras mis manos se deslizaban por sus muslos hasta llegar a sus ingles. Murmuré.-he desabrochado tu bragueta.- Coloqué mi cabeza delante de su cara. Y mis manos se apoyaron en él. Empezaron a desabrochar cada uno de los cinco botones que tenían sus pantalones. Pude notar como se iba endureciendo con cada botón que le liberaba de la presión. Mientras, mis ojos admiraban su melanina fundiéndose en sus iris, clavados en mis ojos.&lt;br /&gt;Cuando acabé, aparté mis manos de él, pero no me moví ni un milímetro. Estábamos prácticamente pegados. Sonreí seductoramente. El también lo hizo. Sin pestañear, con sus labios a un centímetro de los míos dijo:&lt;br /&gt;-Yo nunca…te he besado.- Y nuestros labios se fundieron, ansiosos y llenos de pasión.&lt;br /&gt;Nos dejamos caer en el sofá. Puso su mano en mi cuello posando mi cabeza despacio sobre el cojin, y la otra en mi cintura, bajando por mi cadera, hasta mi muslo.Yo tenía mis manos en su nuca, agarrándose a su pelo.&lt;br /&gt;Estaba sobre mí, aun con nuestras bocas explorándose, entre mis piernas. Había dejado de respirar por completo, y mi cuerpo no necesitaba aire ninguno. Pedía otra cosa, suplicaba otra cosa. Necesitaba sentirle. Pasé una de mis manos al inicio de su espalda y fue explorando su tronco por debajo de la camiseta. Ardía. Nos separamos un segundo, para volver a fundirnos con más ganas. Mi mano fue bajando por su estomago, mientras notaba como se hinchaba y deshinchaba rápidamente al compás de sus latidos. La mano que seguía en su pelo, agarró su camiseta y tiro de ella hacia arriba. Nos volvimos a separar, para poder quitársela. Nuestros ojos estaban clavados los unos en los otros. Perdí los suyos de vista un instante cuando la camiseta le tapó la cabeza, pero de inmediato volvieron a estar mirándome.&lt;br /&gt;Me volvió a besar, posándose otra vez sobre mí. Introduciendo su mano por debajo de mi camisa, acariciando mi piel delicadamente. Apartó sus labios de los míos, y fue recorriéndome despacio, hasta llegar ansioso a mi cuello, mientras sus manos empezaron a desabrochar mi camisa por abajo. Un botón…dos…tres...cuatro...De repente paró y se incorporó jadeando.&lt;br /&gt;-¿Estas segura?- Le miré confusa.- Quiero decir que…bueno…-Su respiración era entrecortada.- no quiero hacer nada que no quieras.&lt;br /&gt;Dibujé una amplia sonrisa. Me levanté poniendo mi cara muy cerca de la suya. Le di un pequeño empujón sentándolo. Me acomodé encima de él. Esperaba haberle dejado claro qué era lo que quería. El pareció captarlo, porque después de dedicarme su media sonrisa, se abalanzó sobre mí. Esta vez sus manos desabrocharon los botones de arriba, abriéndola un poco por uno de mis hombros, mientras lo besaba. La otra mano fue bajando por mi clavícula hasta encontrar a uno de mis pechos, recorrió su contorno despacio, y después lo agarró fuerte. Soltado un gemido le susurré en el oído.&lt;br /&gt;-Deberíamos ir a mi habitación.- Al segundo se levantó conmigo en brazos, yo me abracé a él apoyando mis piernas en sus caderas. Empezó a andar, mientras nos devorábamos el cuello. Se tropezó con la mesita. Y chocamos contra la  puerta de la cocina.&lt;br /&gt;-No…mm…sé…donde- tragó saliva.- donde…donde es.&lt;br /&gt;-Mmm…al final.&lt;br /&gt;Se deslizó pegado a la pared, hasta que encontró un hueco y siguió andando muy deprisa, hasta que otra pared nos paró. Era el final del pasillo.&lt;br /&gt;-A la derecha…a la derecha.-Le indiqué jadeando.&lt;br /&gt;Se aceleró, hasta que caímos en una cama. Sí, era mi cama.&lt;br /&gt;Me arrastré sentada hasta la almohada. Mirándole fogosamente, mientras le esperaba. Se acercó a mí gateando. Cuando me tuvo a su alcance. Me acarició la cara con una de sus manos, atrayéndome hacia él. Nos besamos, primero dulce y suavemente. Sus labios capturaron mi labio inferior, y los míos su superior, despacio fueron abriéndose más, abarcándonos enteros. Poco a poco fue tumbándose sobre mí. Meneando los labios ansiosamente, me dejé caer por completo en la cama.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;His clocks are all wrong, but he knows by how much&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;De repente &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Two hearts in two weeks&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; empezó a sonar en mi habitación. El se incorporó  asustado. Y yo me volví hacia el reproductor confusa. Sonreí, soltando aire fuertemente. Notaba algo duro sobre lo que estaba sentada.&lt;br /&gt;-Es…el mando.-Lo saqué mostrándoselo. El se rió, suspirando. Lo dejé en la mesilla de noche y puse mis brazos entre mis piernas, abrazándolos. Nos miramos sin decir nada, mientras la música sonaba. Y comencé a prestarle atención a la letra. El sonrió inquiriendo si podía seguir. Asentí devolviéndole la sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Leave you cold and surprised&lt;br /&gt; you know he broke two hearts in two weeks.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó y empezó a besarme el cuello. Me quede quieta, dejándole hacer lo que quisiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;He’ll swallow your bones and steal all your spit&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;And bring you to life like a talking puppet&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Like a talking puppet he’ll play with your limbs&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Swap them around and tie them to strings&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iba a dejar que hiciera conmigo lo que quisiera. Sí.&lt;br /&gt;Cogió mi cara entre sus manos y besó mis labios. Yo le respondí con ánimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Leave you cold and surprised&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;You know he broke two hearts in two weeks&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me aparté de sus labios y bajé por su cuello. El también fue bajando por el mío hasta mi hombro.&lt;br /&gt;Quería hacerlo. Sí, sabía que para él no iba a ser más que otra. Que al día siguiente iba a ser sólo otro corazón roto por él. Pero no me importaba ya lidiaría con eso en su momento.&lt;br /&gt;Levanté su cara y le besé. Introdujo sus manos por mi camisa casi totalmente abierta, acariciando mi espalda ávidamente. Me agarré a su culo, empujándolo hacia mí. Sus manos se movían rápido por mi cuerpo, reposando fuerte en mis caderas. Deslizó una mano por mi ingle, llegando a mi bragueta. Soltó el botón y bajó despacio la cremallera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Don’t let it begin to know where you win??&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cus he sired?? but he smelt your scent&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Insanity went out you to the day??&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví a apartar sus labios de los míos, y me escondí en su cuello, de nuevo. Esto iba a doler pero no podía romperme el corazón, no le iba a dejar utilizarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subió de nuevo sus manos por debajo de la camisa, por mi estomago. Desabrochó los dos últimos botones que quedaban y me la quitó. Acariciando suavemente mi torso, dibujando el contorno de mis pechos con sus labios.&lt;br /&gt;Me estremecí.&lt;br /&gt;¡A la mierda con mi corazón!&lt;br /&gt;Atraje su cara hacia la mía. Besándole con más ansias. Le aparté a un lado y despacio fui quitándole los vaqueros, bajo su atenta mirada. Cuando acabé, él hizo lo mismo con los míos. Y volvió a posicionarse entre mis piernas. Besando dulcemente mi hombro, mi clavícula, mi pecho, mis costillas, mi ombligo, mi vientre. Acariciando de un lado a otro con sus labios mi piel por encima de mis bragas. Con uno de sus dedos las abrió delicadamente, tirando de ellas hacia abajo. Deslizándolas, mientras me acariciaba el interior de las piernas al bajarlas. Cuando llegó a los tobillos saqué mis pies de ellas, y él las tiro al suelo, sonriendo. Se acercó a mí y me besó.&lt;br /&gt;Bajé despacio por su espalda hasta encontrarme con sus boxers de cuadros, los agarré con cuidado y se los quité con su ayuda.&lt;br /&gt;Se tumbó sobre mí, completamente desnudo, acariciando mi cara. Pude sentir su excitación muy cerca de mi, demasiado cerca. Apreté los labios y tragué saliva, mientras intentaba respirar. Entrelazó una de mis manos con la suya, apoyando nuestros brazos por encima de mi cabeza, en la almohada. E incorporándose un poco me penetró, muy despacio, dejando que le sintiera todo en mi interior, hasta el fondo. Noté una sacudida en la boca de mi estomago, y vi como cerraba lo ojos, mordiéndose el labio inferior con fuerza. Los abrió mirándome, y soltó aire fuerte. Yo gemí entrecortadamente mientras nuestras miradas se fundían. Reposó en mí unos instantes, recreándose con el calor.&lt;br /&gt; Sin desviar los ojos, salió de mí igual de despacio, pero no del todo. Sin avisar, volvió a introducirse entero. Volví a gemir, mientras él se sacudía. Cada vez más deprisa fue embistiéndome de la misma manera. Entraba entero, esperaba, y salía un poco. Entraba entero, esperaba, y salía un poco.&lt;br /&gt;El ritmo fue aumentando progresivamente, mientras yo me contraía, abrazando su sexo con todas mis fuerzas, excitándome más y más, hasta conseguir el clímax, al tiempo que el empujaba con intensidad, vaciándose en mí, mientras los dos gritábamos sin voz.&lt;br /&gt;Poco a poco fue aminorando la marcha. Seguía saliendo y entrando en mí, pero casi inapreciablemente, con movimientos muy sutiles. Pero suficientes para seguir complaciéndome.&lt;br /&gt;Mis piernas abrazaban con fuerza su cuerpo, y el brazo que no sujetaba su mano acariciaba despacio su espalda, acompasando mi respiración.&lt;br /&gt;Aún en mí, me besó en la frente, todavía jadeando. Y se llevó nuestras manos entrelazadas a la boca, rozando suavemente el dorso de la mía con sus labios. Yo le besé el hombro pausadamente.&lt;br /&gt;Despacio salió y se dejó caer en la cama a un lado de mí, atrayéndome hacia él, abrazándome fuerte, apoyando su barbilla en mi cabeza, respirando tranquilo.&lt;br /&gt;Mi cabeza descansaba en su cuello. Inspire intensamente. Y percibí su olor. Sí, había sido una gran dosis de Robandrostadienona. Me iba a costar desengancharme. Sonreí completamente satisfecha. Por esta noche merecía la pena hasta morir.&lt;br /&gt;Acababa de terminar &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Take a bow&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, y la lista de reproducción que había estado sonando. Todo se quedó en silencio.&lt;br /&gt;Seguí respirándole, tranquilizando a mi sistema nervioso, hasta que me dormí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-771145306973199460?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/771145306973199460/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/08/capitulo-7-yo-nunca-oh-oh-oh.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/771145306973199460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/771145306973199460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/08/capitulo-7-yo-nunca-oh-oh-oh.html' title='Capitulo 7: Yo nunca…'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-6564667844398722129</id><published>2009-08-11T21:03:00.000-07:00</published><updated>2009-11-07T20:29:37.925-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 6: Y con nocturnidad y alevosia</title><content type='html'>Llegué a casa sobre las 12. Esa mañana en Recursos Humanos yo sólo repasé anatomía de Robert Pattinson, y en Seguridad Social me centré especialmente en su boca, sus labios, su lengua, su textura, su sabor, su aliento, su calor…sus besos...En pleno invierno la mitad de la ropa me sobraba. No me había concentrado en otra cosa en toda la mañana. Reviviendo una y otra vez lo anoche acontecido.&lt;br /&gt;Cuando el profesor había acabado la clase, y la mitad de mis compañeros ya habían desaparecido, yo seguía sentada, mirando al encerado. Agnes había tenido que avisarme de que la clase estaba prácticamente vacía.&lt;br /&gt;Ya en casa mi mente seguía volando por los mundos de Rob…Esto no tenía que ser nada sano.&lt;br /&gt;Sacudí la cabeza y me centré en preparar la comida.&lt;br /&gt;De pronto sonó el timbre.&lt;br /&gt;Abrí.&lt;br /&gt;-¡Hola! ¡Buenos días!- Rachel entró, sin que nadie se lo ofreciese, con una gran sonrisa y gafas de sol. ¿Gafas de sol, en febrero, en Londres?. Joder, menuda juerga se habían pegado.&lt;br /&gt;-Hace ya un rato que es de día, cielo. Bonitas gafas, por cierto.- Elevé las cejas.&lt;br /&gt;-He dormido una hora y media…Y ahora tengo comida familiar…-Se tiró en el sofá, tapándose la cara con un cojín.&lt;br /&gt;-¿Y qué haces aquí?- se quitó el cojín de la cara y me miró excitada.&lt;br /&gt;-Buuuueno…No fui yo a la que Robert Pattinson llevó a casa anoche…-Se quitó las gafas y me guiñó un ojo.&lt;br /&gt;-Joder que ojeras…&lt;br /&gt;-Zorra.- Se las volvió a poner, mientras yo sonreía.- ¿Y bien?&lt;br /&gt;-¿Y bien?-enarqué las cejas y giré la cabeza a un lado.&lt;br /&gt;-¿Que qué paso?. ¿Hablasteis?, ¿lo arreglasteis?.-Iba alterándose a cada pregunta. Suspiré.&lt;br /&gt;-Lo hablamos y lo arreglamos, sí.-Asentí, esperando que eso le fuera suficiente. Se incorporó emocionada. No lo iba a ser.&lt;br /&gt;-¿Y qué?. ¿Pasó algo más?- preguntó moviendo las cejas. Esperé un segundo. ¿El beso más maravilloso del mundo cuenta?.&lt;br /&gt;-No.- Mentí. Su cara adquirió un gesto de decepción, mientras me observaba detenidamente.&lt;br /&gt;-Espero que eso sea verdad. Porque como haya pasado algo y yo no sea la primera en saberlo, te estrangulare con estas preciosas manos.- Intentó sonar amenazante, pero cuando meneó sus manos en mi dirección hizo que yo soltara una carcajada.&lt;br /&gt;-Claro, nena. Sabes que jamás te mentiría…te tengo demasiado miedo.&lt;br /&gt;-Ja,ja y ja.-Se disgustó.- Dais asco. Pero bueno.- Sonreí. No me sentía mal por mentirle, porque no sabía muy bien lo que ese beso había significado. Si pasaba algo de verdad, se enteraría.&lt;br /&gt;-Y tú, ¿qué?. ¿A qué hora habéis acabado?.&lt;br /&gt;-Bueno, todos se fueron a las 8 y poco, pero Tom y yo seguimos en su apartamento. He llegado hace tres cuartos de hora a casa…- Volvió a taparse con el cojín.&lt;br /&gt;-Así que tú y Tom, ¿eh? Ummm, interesante…-Asentí varias veces con la cabeza.&lt;br /&gt;-Uff por favor, que es Tom.- Pude ver como sonreía exageradamente, por el hueco de cojín que dejaba para respirar.&lt;br /&gt;-¡Oh Dios!. ¿Te lo has tirado?- Abrí la boca por completo.&lt;br /&gt;-Shhh. ¡No! ¡Claro que no!- Se abalanzó contra mi y me tapó la boca con la mano. Me aparte de ella como pude.&lt;br /&gt;-¡Ooooh! Pero te lo quieres tirar…-Ahora fui yo la que se tapó la boca, riéndome.&lt;br /&gt;-No, no es eso. No tiene gracia si me lo tiro. Lo que mola es el tonteo.- Dijo frustrada, dejándose caer en el sofá. Negué alucinada con la cabeza.&lt;br /&gt;-Uff, sois lo peor…- Ella se levantó y se dirigió hacia la puerta. Con la mano en la manilla, se giró.&lt;br /&gt;-Y vosotros unos sosos de mierda.&lt;br /&gt;-Bueno…lo que mola es el tonteo, ¿no?-le contesté con ironía. Enarcó las cejas y se marchó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el camerino, Rachel y yo esperamos para grabar. Ella estaba tumbada en el sillón, con los pies encima de mis rodillas. No paraba de bostezar, y cada vez que lo hacia unos lagrimones enormes caían por sus mejillas. Solté una carcajada.&lt;br /&gt;-No te va a venir mal para el funeral.&lt;br /&gt;-Susan me va a matar…-Se recostó hacia un lado, limpiándose las lagrimas.&lt;br /&gt;-No te duermas, porque entonces sí que te va a matar. Pero en serio si no paras de llorar vas a ser una gran actriz, poco profesional, pero gran actriz.-Bostezó.- En cuanto salgamos vas directita a la cama.&lt;br /&gt;-Tenemos cena en el O. En plan tranqui, porque no podemos ninguno con nuestra alma. Marion tenia que ir a trabajar a las 10…-Empezó a reírse, pero otro bostezo le interrumpió.-¡Joder que horror!. Vendrás a la cena,¿no?&lt;br /&gt;-Supongo, sí. ¿Pizzas?-Asintió.&lt;br /&gt;-Te paso a buscar a las 6 y media.- Cerró los ojos.&lt;br /&gt;-De acuerdo. -Intenté espabilarla atacándola.-Y que ¿vas a “tontear” con Tom?.&lt;br /&gt;-Ya vale con el temita, Yankee.- Me miró cabreada, pero luego sonrió.&lt;br /&gt;-Te encanta.-Me reí.&lt;br /&gt;-Ahhh.- Se estiró de los pelos. -No sé que me esta pasando. Toda la vida hemos hecho el tonto, con bailes, comentarios, miraditas…Pero es que últimamente es tan….sexual.- Me reí con ganas.&lt;br /&gt;-¿Sexual? ¡Por dios!- Me pegó una patada en la boca- ¡Aaaauuu! Zorra.- Le baje las piernas de mí de un empujón. Se incorporó, y se sentó suspirando.&lt;br /&gt;Alguien tocó la puerta.&lt;br /&gt;-¡Estamos follando!.-Gritó Rach. Puse los ojos en blanco.&lt;br /&gt;La puerta se abrió y Jack asomó su cabeza. Su cara paso del asombro a la decepción en cuanto vio que era mentira. Luego sonrió. Esa sonrisa me mataba. Se la devolví, mientras Rachel le tiraba una botella de agua.&lt;br /&gt;-Tenemos que rodar el último polvo.- Dijo evitándola.&lt;br /&gt;-Umm y va a ser un polvo muy…sexual, ¿no?- Noté un codazo en el costado.&lt;br /&gt;-No, es en plan empalagoso.-Contestó confuso, mirándonos con los ojos entrecerrados. Se acercó a mí y me levantó.- Venga, que no puedo esperar a verte desnuda.- Puso voz sensual, pero al segundo estaba rojo como un tomate. Le sonreí con ganas, era tan mono.&lt;br /&gt;Cuando estábamos en la puerta, me volví hacia Rachel e hice como que gemía vocalizando Tom. Empezó a descojonarse y Jack se volvió, observando todo el espectáculo. Paré y le miré torciendo la boca.&lt;br /&gt;-Hey Jack.- le saludé con la cabeza, intentando aguantarme la risa. El pasó su mirada de mí a Rachel, de Rachel a mí. Asustado.&lt;br /&gt;-Estáis fatal.- Le saqué del camerino, agarrándolo de los brazos.- ¿De qué iba eso?- Le ignoré.- ¿Estabas gimiendo?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quité toda la ropa, menos las bragas. Jack estaba sentado en una cama en calzoncillos, de espaldas a mí. Le miré. Apreciando su espalda, aunque era pequeño, era musculoso. Observé detenidamente sus tatuajes. Siempre me habían gustado los tíos tatuados. Me tumbé en la cama y me tapé con la sabana.&lt;br /&gt;-¿Ya?- preguntó Jack impaciente, al sentirme, pero sin volverse todavía.&lt;br /&gt;-Sí.- Se dio la vuelta y me sonrió, metiéndose también bajo la sabana. Se colocó de lado, mirándome, con su cuerpo apoyado en uno de sus brazos, marcando bíceps y tatuajes. Los toqué. Dos mascaras y JACK THE LAD- Son un poco grandes, ¿no?&lt;br /&gt;-Me gustan grandes, ¿a ti no?- Seguía clavando sus ojos en los míos, con una tímida sonrisa. Le miré detenidamente, pensando en su pregunta. Elevé las cejas y torcí la boca.&lt;br /&gt;-¿De qué estamos hablando?- Soltó una carcajada.&lt;br /&gt;-Pervertida.-Negó con la cabeza.- No creo que una pareja que vaya follar por última vez se tape. Esto es muy poco realista. Deberíamos hacerlo más convincente.- Abrí la boca.&lt;br /&gt;-¿Sí, no? ¿Por qué no lo hacemos de verdad?, ya que nos ponemos.&lt;br /&gt;-Buena idea.-Me reí alucinada.&lt;br /&gt;-Ellos no saben que va a ser la última vez. Pervertido.- Metió su brazo por debajo de la sabana, y noté como su mano se apoyaba en mi cintura. Subiendo poco a poco- Jack.- Le advertí.- El sonrió sonrojándose. Y empezó a hacerme cosquillas.- ¡No! ¡Jack! ¡Para!- Me retorcí en la cama violentamente.- ¡JACK! En serio, ¡PARA!&lt;br /&gt;-Chicos, ya vale. ¡Por dios!. Intento concentrarme, no chilléis.- Jack paró al oír la voz de Susan, quien estaba discutiendo algo con su ayudante, y sacó su mano, avergonzándose.&lt;br /&gt;-Mira lo que has hecho. Además estoy llorando, capullo. Ahora van a tener que retocarme el maquillaje.&lt;br /&gt;-No necesitas ningún retoque, estás perfecta.-Mirándole, sonreí. El enarcó las cejas.- Aunque mucho mejor sin sabana.- Seguimos riendo.&lt;br /&gt;-¿Mañana tienes planes?-Preguntó tímidamente.-Negué con la cabeza.- ¿Y te apetecería cenar conmigo?. Mis amigos tienen ganas de conocerte.&lt;br /&gt;-¡Claro!. Jack, me encantaría. ¿Me presentaras a tus amigos?.- Estaba realmente emocionada.&lt;br /&gt;-Sí, saldremos con ellos, si quieres, claro.-Me miró nervioso.&lt;br /&gt;-Por supuesto, cielo. Sería genial.- Se le iluminó la cara.&lt;br /&gt;Se tumbó en la cama apoyando su cabeza al lado de la mía, en la almohada.&lt;br /&gt;-Genial, sí.-Murmuró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salímos muy pronto. El rodaje estaba prácticamente terminado, ahora sólo estábamos regrabando algunas escenas, o puliendo el material, perfeccionando el sonido. Estaba deseando acabarla, y ver el resultado, pero eso suponía que los demás también la vieran. Que fuera real. En el fondo quería que fracasáramos y que el menor número de gente posible la viese, pero al pensar en todo el trabajo y esfuerzo de cada una de las personas que estaba participando en ella, en la ilusión de todos, me entristecía, y deseaba que triunfáramos en el festival. No por mí, ni para mí, si no por ellos.&lt;br /&gt;Me tumbé en mi cama, suspirando. Pasé mi mano por la frente, y me recosté. Entonces, me vinó a la mente Robert. Su sonrisa. Sus ojos. Su voz. Y el beso de anoche. Y se me hizo un nudo en el estómago. No podía evitar pensar que a lo mejor le gustaba. Sabía que era imposible.&lt;br /&gt;Cada vez que me miraba en el espejo, recordaba porqué jamás alguien como él se fijaría en mí, era de lo más normal. Pero me había besado una vez. ¡Y que beso!, y me había intentado besar en otra ocasión, pero iba pedo.&lt;br /&gt;Sólo quería echar un polvo. Bueno pero era Robert Pattinson, podía tener a cualquiera mucho mejor que yo para ese propósito. Igual me había elegido a mí porque yo no iba a contar nada. Jamás diría: “Yo me acosté con Robert Pattinson”. Pero eso él no lo sabía. Aunque igual, después de tantas y tantas tías que habían pasado por sus manos, tenia un radar detecta “sumisas”.&lt;br /&gt;Sin embargo, luego pensaba en las palabras de Rachel. Ella jamás me elegiría a mí como la victima de unos juegos sexuales, aunque fuera para uno de sus mejores amigos. Ella me quería. De eso estaba segura. Lo que decía iba en serio. Podían ser paranoias suyas, y lo eran, pero podía ser verdad lo de que no va tirándose a cualquiera.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ella dijo que no iba BESANDO a cualquiera.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Sí, puede que no las bese, sólo es sexo.&lt;br /&gt;Pero a mí me había BESADO, o sea que no era cualquiera.&lt;br /&gt;-¡Dios, me estoy volviendo loca!.- Me senté y coloqué mis manos en las sienes.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Si no lo estas ya.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Era una locura seguir dándole vueltas a eso. Me levanté y puse música. Sonó &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Use me&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Pero no podía evitarlo.&lt;br /&gt;¿Iría él a cenar?. Sí, probablemente. ¿Quería verlo? Sí, por supuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Use me&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I'm beautiful&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Take me&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I'm yours &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Hurt me&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;It feels like medicine&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;And all I deserve&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué más da si sólo quería echar un polvo? Lo quería echar conmigo, ¿no?. Eso era más de lo que podía soñar. Me conformaba con estar a su lado, aunque sólo me quisiera para cortarle las uñas de los pies.&lt;br /&gt;Sí, estaba absolutamente loca por él. Cuando le conocí mis sospechas sólo se confirmaron. Si después de tener sexo con él, ya ni me miraba, yo moriría. Pero también lo haría si él intentaba follarme y yo me negaba.&lt;br /&gt;Pero yo valía más que eso, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Your arms look so powerful&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;When they hold me down&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uff, yo no valia una mierda. Recordé sus brazos, fuertes a mi alrededor, subiendo por mis espalda....Noté como mi temperatura corporal subía peligrosamente.&lt;br /&gt;¿Por qué coño estaba planteándome siquiera que Robert Oh Rob Mío Pattinson quería echar un polvo conmigo?.&lt;br /&gt;Sacudí la cabeza. E intenté concentrarme en otra cosa. Abrí el armario y me perdí eligiendo algo que ponerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Use me&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I'm beautiful&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Take me&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I'm yours&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Me volví hacia el reproductor.&lt;br /&gt;-Shirley guarrilla, no me digas esas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminamos de cenar enseguida. Todos estaban reventados. Apenas habían dicho nada, sólo comían y bebían. Robert y yo habíamos intentado animar el ambiente diciendo tonterías, pero el éxito obtenido brilló por su ausencia. Y que los demás parecieran cadáveres en vez de personas, había provocado que la única interacción posible en la mesa fuera la nuestra. El se había mostrado tan natural como siempre, y yo había intentado olvidarme de los conflictos, absurdos e insanos, de mi interior.&lt;br /&gt;-En serio, chicos, yo no puedo más.- Rachel retiró una caja de pizza de enfrente suya y apoyó la cabeza en la mesa.&lt;br /&gt;-Ni yo. Deberíamos irnos.- Marion colocó su cabeza en el hombro de Taylor.&lt;br /&gt;-Pues yo no tengo sueño.-Tom recibió un codazo de Rach.&lt;br /&gt;-Claro que tienes sueño. ¡Por dios!, si te has dormido a las 11 de la mañana.&lt;br /&gt;-Sí, pero he dormido toda la tarde.-Ella puso los ojos en blanco, y se levantó.&lt;br /&gt;-Yo abandono por hoy.&lt;br /&gt;Todos la siguieron. Yo también me puse en pie. Y ayudé a recoger las cajas de pizza vacías.&lt;br /&gt;Cuando estábamos en la puerta, Rachel se volvió con las manos en la cabeza.&lt;br /&gt;-¡Joder!. Me he dejado la chaqueta en el armario de los platos de abajo. C, nena baja a por ella que estoy agotada.- Me puso morritos.&lt;br /&gt;- Pero si yo no se cual es ese armario.&lt;br /&gt;-Rob acompáñala, anda.- También le puso morritos.&lt;br /&gt;-Pero, ¿qué coño has hecho tú en el armario de los platos?- pregunto él confuso.&lt;br /&gt;-Pues he subido platos, aunque seáis unos cerros y no los hayáis utilizado.&lt;br /&gt;-Pues, que vaya Robert solo.&lt;br /&gt;-No, acompáñalo que no va a saber que chaqueta es.- Me empujó hacia a dentro apurada.&lt;br /&gt;-¿Hay más de una?&lt;br /&gt;-Sí, hay un montón. Venga, por favor.&lt;br /&gt;El puso los ojos en blanco, y se adentró en el local de nuevo. Yo suspiré y le seguí.&lt;br /&gt;En el sótano, encima de un armario estaba la chaqueta, junto a un montón de trapos viejos.&lt;br /&gt;-Joder, ¿Cómo no la voy a reconocer entre tanta mierda?. Hasta ahí me da.-Protestó Robert cogiéndola. Yo me reí. Conociendo su estilo, lo dudaba.&lt;br /&gt;Subimos y al salir nos dimos cuenta de que no estaban.&lt;br /&gt;-¡Dios! Y aun encima no nos esperan.&lt;br /&gt;-¡Que tíos!-Rob, se agacho y paso sus manos por el pelo, con cara de indignación.&lt;br /&gt;Cogí el móvil y llamé a Rachel. Pero ella no contestó. Volví a intentarlo, pero tampoco obtuve respuesta.&lt;br /&gt;Abrí la boca anonadada.&lt;br /&gt;-Dime que no ha montado todo esto para dejarnos solos.- Me volví hacia él flipando.&lt;br /&gt;-Me temo que sí.- El seguía con las manos en su pelo y la mandíbula desencajada, tan perplejo como yo.- Esta es idiota, y ¡Tom!. La madre que los parió a los dos. Joder que poca sutileza…-Suspiró.&lt;br /&gt;-Y con nocturnidad y alevosía .- Soltó una carcajada.&lt;br /&gt;De repente pasó un taxi y él lo paró.&lt;br /&gt;-Creo que deberíamos coger uno cuanto antes. No es buena idea que yo ande en una calle durante mucho rato, montándome en un coche con una tía…&lt;br /&gt;-Oh, claro.&lt;br /&gt;Me metí en el taxi, y él me siguió.&lt;br /&gt;Seguimos riéndonos de lo que acababa de pasar, sin poder acabárnoslo de creer.&lt;br /&gt;-Joder esto de ser los únicos en no trasnochar es una mierda. Me hubiese tomado un par de cervezas más, encantado.- Puso los ojos en blanco y se paso la mano derecha por el pelo.- A veces es verdad que hablo como un alcohólico, ¿no?&lt;br /&gt;-Que va…sólo como cualquier inglés…o español. Europeo en general.- Se rió.&lt;br /&gt;-Yo es que cuando empiezo, no sé parar. ¿Es un problema?- Se puso serio. Me encogí de hombros.&lt;br /&gt;-A mí también me suele pasar…-Sonrió.&lt;br /&gt;-Eso me tranquiliza…- Ambos nos reímos.&lt;br /&gt;No sé que pensé en ese intenté, pero no creo que mis conexiones neuronales funcionaran correctamente cuando solté:&lt;br /&gt;-Hey, podemos seguir en mi casa. Sandra no está. Y tengo cerveza a patadas en la nevera, puede que comida no, pero cerveza seguro.&lt;br /&gt;-¡Claro!...digo, claro, si lo dices en serio.- Se acarició el cabello, inquieto.&lt;br /&gt;-Sí, te juro por dios que tengo cerveza.-Volvió a sonreír.&lt;br /&gt;-Qué si de verdad no te importa que suba.- Lo pensé un poco.&lt;br /&gt;-Lo de que no te duchas es mentira, ¿no?.- Puso los ojos en blanco y se hizo el ofendido.&lt;br /&gt;-Creía que habías dicho que harías como que no habías leído nada sobre mí.&lt;br /&gt;-¡Eh!, que esa información no la he encontrado googleandote. Me la ha contado Rachel..- Soltó una carcajada.&lt;br /&gt;-Me lo creo.- Siguió riéndose.&lt;br /&gt;El taxi se detuvo, ya habíamos llegado. El pagó al taxista, y yo abrí la puerta. Al salir me volví hacia él.&lt;br /&gt;-¿Vienes?&lt;br /&gt;-¡Joder sí!, jamás diré que no a una cerveza gratis.&lt;br /&gt;-Me halaga.-Contesté confusa.&lt;br /&gt;El asintió y me regalo su sonrisa, de medio lado. Suspiré y me mordí el labio, mientras me dirigía hacia mi portal. El me paso su brazo izquierdo por el hombro y me siguió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Neeeenas os voy a echar un monton de menos!! sniff sniff&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;(jajajaja parece que voy para un mes y solo voy a estar fuera dos dias...)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-6564667844398722129?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/6564667844398722129/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/08/capitulo-6-y-con-alevosia-y-nocturnidad.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/6564667844398722129'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/6564667844398722129'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/08/capitulo-6-y-con-alevosia-y-nocturnidad.html' title='Capitulo 6: Y con nocturnidad y alevosia'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-3797772588180669347</id><published>2009-08-07T07:28:00.000-07:00</published><updated>2009-11-07T20:28:04.911-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 5: Vale, confirmado. Era el tío más imbécil de la historia.</title><content type='html'>&lt;span style="color:#6666cc;"&gt;Recomiendo que en el momento adecuado, cuando la cancion suene en la historia, os reproduzcais Timing is crucial...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#6666cc;"&gt;Enjoy it!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí los ojos. Y volví a cerrarlos rápidamente. La luz que entraba por la ventana era demasiado intensa. Lo intenté de nuevo. Mejor. Noté mi móvil en el vientre. Lo cogí y miré la hora. Eras las 06:51. Me estiré y lo dejé en la mesilla. En ese momento recordé que había recibido un mensaje antes de dormirme. Pero no podía ser, debía ser un sueño. Lo comprobé. Y sí, ahi estaba, un mensaje de Robert…Pattinson en mi bandeja de entrada. Wow.&lt;br /&gt;Empecé a respirar entrecortadamente. Ya me había comprometido a ir al cumpleaños de Ruby, me lo había pedido ella muy amablemente, y yo le había prometido acudir. Pero no quería hacerlo. No quería verle, y tener que formar parte de una conversación incomoda y dolorosa. Sabía que me iba a hacer daño, sin que él ni siquiera lo supiese, y no quería que eso ocurriera.&lt;br /&gt;Un pinchazo intenso en el estomago hizo que me encogiera.&lt;br /&gt;-Joder…&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tienes que ir.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Lo sé.&lt;br /&gt;Me levanté intentando respirar. Fui a la cocina y me tomé una tila, porque necesitaba fervientemente tranquilizarme. Respiré profundamente durante unos segundos. Y me dirigí a la ducha. Después me lavé los dientes.&lt;br /&gt;Al salir me enfunde en unos vaqueros ajustados, una camiseta gris y un jersey de punto grueso negro. Me senté en la cama y me calcé mis botas altas.&lt;br /&gt;Cogí la carpeta y me metí el estuche en mi bolso gris.&lt;br /&gt;Pude ver mi ipod esperando a que lo recogiera. Me acerqué a él, necesitaba algo de fuerzas. Mi música me las daría. Alargué la mano y lo cogí.&lt;br /&gt;Al salir por la puerta me puse la chaqueta de cuero.&lt;br /&gt;Eran las siete y veinte y tenia clase de 8:00 a 11:00. Después iría a un centro comercial y compraría algo para Ruby. Porque estaba decidido, debía e iba ir a ese cumpleaños, fueran cuales fueran las consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorrí cada tienda, mirando detenidamente cada escaparate. Nada me convencía. Tampoco la conocía como para saber qué podía gustarle, y yo apestaba haciendo regalos… Pero, en ese instante, mis ojos observaron un bolso que llamó mi atención. Era parecido a uno que ella tenía, pero de un tono cereza apagado. También tenía unos zapatos de ese color. Podría combinarlo. Entre en la tienda, y dejé de pensarlo.&lt;br /&gt;Me dirigí al aparcamiento con el regalo en la mano. Y noté mi bolso vibrando, dejé el paquete en el capó, y deslicé la tapa del móvil hacia arriba.&lt;br /&gt;-¿Yankee?, vete cambiada al set, ¿ok?. Susan me ha llamado para que no vaya, ya que sólo tenéis que grabar tú y Jack. Ha dicho que hoy quería repetir un par de escenas, no sé que del sonido…No sé, pero no creo que os vaya a dejar libres muy pronto, y la cena es a las ocho. Así que te recojo en el plato si te parece.&lt;br /&gt;-Hola.-respondí aturdida.&lt;br /&gt;-Hola-se rió.-Lo siento, es que estoy ajetreadísima. Estoy ayudando a Ruby con la fiesta y no paramos. Te dejo, que me reclaman. ¡Esto va a ser una locura!. Bye.-colgó.&lt;br /&gt;-Yuupi…-dije para…mí misma.¿Cuando dice locura, quiere decir tortura?. Me apoyé en mi coche, reposando la cabeza sobre el techo, poniendo cara de dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hoy has venido muy guapa.-Levanté la cabeza al salir del camerino. Jack estaba enfrente sonriendo.&lt;br /&gt;-Ya ves.-Llevaba unos shorts desgastados, con unos leotardos negros, una camisa negra con estrellas beige, una chaqueta larga y gruesa también beige, un chaquetón negro, y unos botines de tachuelas del mismo color. Torcí la boca.- ¡Hoy tengo party!-Giré las manos, “emocionandome”, mientras fingía una sonrisa.&lt;br /&gt;-Te veo con ganas.-contestó asintiendo repetidas veces.&lt;br /&gt;-No puedo esperar.-Los dos soltamos una carcajada y seguimos riéndonos, mientras salíamos al exterior. Saqué la bufanda de mi bolso gris y me la puse.&lt;br /&gt;Rachel estaba esperándome en su C30.&lt;br /&gt;-¿Crees que si me pongo a correr con todas mis fuerzas, llegaré a mi coche antes de que me coja?&lt;br /&gt;-No lo creo.-Se rió. Hice un mohín.&lt;br /&gt;-Me lo imaginaba.- Le abracé y giré mi cara para darle un beso en la mejilla.&lt;br /&gt;-Te veo el lunes. Me di la vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Salís pronto.-Estaba alegre, y sonriente. Como casi siempre.&lt;br /&gt;-Jack lo ha hecho todo genial a la primera, sólo para que no llegáramos tarde a la cena.&lt;br /&gt;-Estoy segura…-Le miro reticente, con los ojos entrecerrados. Suspiró y apartó la mirada de él. Arrancó y nos largamos a la fiesta de…los horrores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el coche se detuvo. Empecé a sentirme mareada. Mi respiración se hizo más intensa y acelerada. Prácticamente jadeaba. Seguí a Rachel hasta un portal, intentando mantenerme serena.&lt;br /&gt;Entramos en el ascensor, y me apoyé en el cristal. Frió y relajante, pero sólo un poco, no lo suficiente. Meneé mi pie al son de una musiquilla que estaba tarareando.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tranquila, tranquila. Lo que tenga que ser, será.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sí, una mierda es lo que va a ser… No me llegaba suficiente oxigeno al cerebro. Lo notaba. Probablemente hasta se me estaba bajando la tensión. La puerta se abrió y salimos a un descansillo. Rachel caminó hasta la última puerta y llamó al timbre. Tom abrió y la abrazó. Después me abrazó a mí. Genial, presión en mi cuerpo. Eso ayudaba a que el riego sanguíneo se normalizará. Me apreté más a él, esperando que mi ansiedad remitiera. Muy bien. Respiré tranquila, y me aparté de él. Me miraba confuso. Sonreí con los labios apretados. Y entoné un:&lt;br /&gt;-¡Me alegro de verte!&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pirada.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Al entrar le vi apoyado en una barra de bar, que separaba la cocina del comedor. Hablaba con un chico rubio y alto, al que yo no conocía. Estaba increíble, e increíblemente despeinado. Llevaba una camiseta gris y una sudadera azul eléctrico, unos vaqueros rotos, y sus nikes. De repente, se volvió riendo, y sus ojos pillaron a los míos observándole. Mantuvo la mirada mientras seguía sonriendo. Le sonreí, sólo un instante, porque Ruby vino a mí y me abrazó, haciendo que mi mirada cambiara de dirección, una mucho menos…interesante.&lt;br /&gt;-¡FELICIDADES!&lt;br /&gt;-¡Muchas gracias, cielo!&lt;br /&gt;Le enseñé el regalo.&lt;br /&gt;-¡Oh!. No tenias que hacerlo. Eres un amor, la mayoría no han traído nada.-Se rió, mientras yo negaba con la cabeza.- Luego lo abro.- Se frotó las manos.&lt;br /&gt;Mire hacia la mesa, donde estaban sentados casi todos, sólo quedaban cinco sitios vacíos. No recorrería a cada uno de los comensales, porque sabía que él ya estaba sentado, podía verlo en mi campo visual periférico, pero no quería volver a mirarlo o no podría actuar como una persona normal. Me senté al lado de Rachel, e intenté dejarme llevar, pasarlo bien hasta que, si algo tenía que pasar, pasara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había evitado su mirada durante toda la noche. Pero con tantas cervezas cada vez se me hacía más difícil. No quería pasarlo mal, no deseaba por nada del mundo que él me explicara nada. Así que escogí una vía de escape. Me levanté y me inventé una excusa.&lt;br /&gt;-Bueno, encantos, yo me voy.-todos me miraron extrañados y apenados. Torcí la boca.- Mañana tengo prácticas a las nueve y debo ir sí o sí.- Rachel se levantó y me dio un beso en la mejilla.&lt;br /&gt;-¿Quieres que te lleve?&lt;br /&gt;-No, no Rach, gracias. Cogeré un taxi, no te preocupes cielo.- Le devolví el beso.- Pasarlo muy bien chicos. Que no me entere yo que acabáis pronto, ¿eh?.- Todos se rieron, mientras yo daba la vuelta a la mesa para despedirme de Ruby. En ese momento Robert se levantó.&lt;br /&gt;-Yo…también me voy.- Se pasó una mano por su cabello.- Mañana…uhhh…tengo-empezó a tartamudear, pellizcándose el labio inferior.-Mañana tengo…que…hablar con mi agente. Sí. Tengo…que…hablar de…unas entrevistas con él.- Colocó las dos manos en la cabeza, y bufó.- A las ocho de la mañana.- puso los ojos en blanco.-Digo yo que, ¿Por qué tan pronto?- elevó una mano.- ¡Quien sabe!.- suspiró y se volvió a llevar las manos a la cabeza, deslizándolas por su pelo.- Puedo llevarte yo si quieres.-Sus ojos se clavaron en los míos, y estos se perdieron en su iris, tan verde, ta…-¿Quieres?&lt;br /&gt;Tragué saliva y abrí la boca para contestar, pero Rachel me interrumpió.&lt;br /&gt;-¡Oh, Rob! Eso sería muy amable por tu parte. Gracias.- El siguió mirándome, inquiriendo una respuesta con sus ojos.&lt;br /&gt;-Claro, mejor que un taxi.-Asentí nerviosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminamos despacio, por la calle. El iba un metro por delante con las manos en los bolsillos. Sin decir ni una palabra, mientras yo le miraba asustada.&lt;br /&gt;Se paró en un Porche descapotable verde y sacó las llaves del bolsillo.&lt;br /&gt;-Este-dijo, fingiendo una sonrisa. ¿En serio? Primera vez que lo veo. Yo asentí y me acerqué a la puerta del copiloto.&lt;br /&gt;Los dos estábamos dentro, pero él no arrancó. Dirigí la mirada hacia él, tenía la cabeza agachada y sus manos estaban masajeando su esternocleidomastoideo. La levantó, pasando sus manos a su pelo y me miró.&lt;br /&gt;-Tenemos que hablar.- le miré confusa, mientras me mordía un labio y asentía.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Aquí vamos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-Esto es complicado para mí y no sé muy bien com…&lt;br /&gt;-Está bien, en serio. No fue nada, ni siquiera llagamos a besarnos. Ibas bebido y…No tienes que sentirte culpable, no he pensado nada raro, tranquilo.-Clavó sus ojos en los míos, estaban tristes y confundidos.-Podemos empezar de cero, como si no nos conociéramos de nada.-No modificó su expresión- Bueno, evitaré también pensar que eres Robert Pattinson si quieres.-Entonces sonrió y yo con él.&lt;br /&gt;-De acuerdo. Sí, es lo mejor. Nos conoceremos de nuevo. Será como si nunca hubiese existido.-Los dos soltamos una carcajada.&lt;br /&gt;Metió la llave en el contacto y arrancó.&lt;br /&gt;-No va la radio, sólo el reproductor, pero no tengo ningún cd. Suelo llevar el ipod pero hoy no.-Hizo una mueca.&lt;br /&gt;-Yo lo llevo.&lt;br /&gt;-Genial. Conocer tu música para empezar.-se rió, mientras cogía el ipod y lo conectaba.&lt;br /&gt;Sonó &lt;strong&gt;&lt;em&gt;U.R.A Fever.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-The Kills.- Dijo sorprendido. Ambos nos reímos. El ya sabía que me gustaban The Kills, porque ya se lo había dicho.&lt;br /&gt;Seguimos hablando y “conociéndonos” durante todo el trayecto. Era tan perfecto. Cada frase, cada gesto, cada sonrisa te hipnotizaban. Todo lo que escapaba de su boca era interesante y divertido. Me sentía realmente afortunada por poder compartir esos momentos con él. Y era increíblemente relajador que todo fuera tan sencillo y natural de nuevo, sin miradas incomodas, ni frases a medias.&lt;br /&gt;Llegamos, y aparcó a una calle de la mía, ya que esta era exclusivamente peatonal.&lt;br /&gt;-Pues ya estamos &lt;em&gt;señorita&lt;/em&gt;.-pronunció señorita en un (casi)perfecto español.&lt;br /&gt;-¡Wow!, sorprendente Mr Pattinson.- Soltó una carcajada.&lt;br /&gt;-Todavía hay cosas que no conoces de mí.&lt;br /&gt;-Podría googlearte ahora mismo…-contesté entrecerrando los ojos, amenazante. El sonrió y echó la cabeza para atrás.&lt;br /&gt;-¡No, por favor!- gritó, poniéndose las manos en sus sienes, estirando sus ojos hacia abajo.&lt;br /&gt;-De acuerdo, de acuerdo.- Reí con fuerzas. El tomó aire profundamente, y me miro.&lt;br /&gt;-De verdad, me alegro de que lo hayamos aclarado.&lt;br /&gt;-¿Aclarado el qué?-Sonreímos.-Sí, yo también.&lt;br /&gt;-Esta noche podré dormir.- dibujó una tímida sonrisa, mientras recorría su labio superior con su lengua. Nos miramos, callados. A la luz de la luna.&lt;br /&gt;Empezó a sonar &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Timing is crucial.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nuestros ojos se estudiaron unos segundos. Pestañeé, pestañeó, y se volvieron a encontrar. Admiré el verde de sus ojos, mientras se perdían en el marrón de míos. Silencio. Le oí suspirar, y suspiré al apreciar su cara, cada uno de sus rasgos. Y nuestros ojos se volvieron a clavar los unos en los otros. Su cabeza se acercó, la mía se acercó a la suya. El 90% de la distancia que hacía unos segundos las separaba, estaba recorrida. Sostuvimos la mirada. 10 segundos…20…y él recorrió el 10% restante. Dejé de respirar. Sus labios se encontraron con los míos. Suaves, dulces, delicados. Despacio, muy despacio abrió la boca, lo justo para poder saborearlo. Su aliento en mí…Abrí la mía, y jadeó. Nuestras lenguas se rozaron, y entrecruzaron tímidamente en el límite de nuestros labios. Espiró, lo aspiré. Pude notar su calor abrasándome, primero en los labios, después en la boca. Noté bajar su ardor por cada milímetro de mi garganta, hasta que explotó en mis pulmones. Respiré, le respiré… Su mano se colocó en mi cintura, bajando por mi espalda, dibujando círculos. Mi mano se depositó en su cuello, subiendo hasta su mandíbula, recorriendo su hueso. Largo, tenso, duro. Llegó al lóbulo de su oreja, lo acarició, y volvió a bajar despacio por su mandíbula, una y otra vez. Nos separamos. Y nos miramos. Sus ojos me penetraron. Cogí aire profundamente cuando su lengua bordeó sus labios despacio mientras sus dientes los torturaban.&lt;br /&gt;Una de sus manos reposaba abajo de mi espalda, la otra me apartó un mechón de pelo de la cara, sin dejar de observar mis ojos. Entonces fui yo quien recorrió el 100% de la distancia, y le volví a encontrar, pero su boca ya no era dulce ni delicada, sino ansiosa. Sus labios se abrieron paso por los míos y nuestras lenguas se fundieron más allá de los límites de nuestras bocas. Sus dos manos empezaron a subir por mi espalda, por debajo de la camiseta. Mi cuerpo se sacudió. Mis manos empezaron a subir por su pelo. Me estremecí. Suave y alborotado. Mi respiración se fue acelerando. Su boca se deslizó por mi mandíbula, bajando por mi cuello. Dejando que su lengua y sus labios se entretuviesen ahí. Yo apoyé la cabeza en su cuello, besándolo suavemente. Y percibí su olor. Cebada, tabaco, Agua di Gio, y…ahí estaba la Robandrostadienona. Cada una de mis terminaciones nerviosas cobró vida. Mi sistema nervioso lo reconoció y desinhibió por completo mi parte racional. Dejé de ser consciente de mis actos. De pronto, me encontraba subida a él, en el asiento del conductor, en un Porche, su Porche. Sintiéndole por primera vez, sintiéndole de verdad. Notando como iba aumentando su ánimo y su pasión, como nos íbamos dejando llevar. Su mano siguió recorriendo mi espalda, hasta alcanzar mi sujetador…&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Keep your hands off my girl!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El las quito al instante. Nos separamos jadeando.&lt;br /&gt;Joder Joel no es un buen momento para reclamarme.&lt;br /&gt;Me aparte de él, con la mandíbula desencajada. Me sonrió y yo me reí, tragando y poniendo los ojos en blanco. Volví al asiento del copiloto. El asiento que me correspondia.&lt;br /&gt;-No deberías llevar este tipo de música en el ipod. Good Charlotte, ¿en serio?- Ambos soltamos una carcajada. Se paso la mano por la cabeza, mientras seguía sonriendo.&lt;br /&gt;-Mejor me voy ya.- suspiré exageradamente, pasándome la lengua por las muelas.&lt;br /&gt;El asintió.&lt;br /&gt;-Te acompaño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos al portal saqué las llaves y me gire hacia él. Nos quedamos mirándonos, sonriendo.&lt;br /&gt;-Así que prácticas mañana, ¿no?- inquirió en voz baja.&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-¿Qué tal el curso?-Tenía cara de interesado.&lt;br /&gt;-Bueno, no he ido mucho a clase este último mes. Entre el rodaje y que me he aficionado un…poco a salir por las noches… Pero en general bien, mañana empezamos las prácticas y si todo va bien y las vamos aprobando…- Continué hablando de algo que en ese preciso momento no me importaba una mierda. Sólo estaba ganando tiempo, para poder seguir contemplándole. Era tan guapo que hacia daño. Podía notar como mi corazón se estremecía cada vez que mi cerebro recibía información de lo que mis ojos admiraban, de esa maravilla. Su mandíbula tensa, sus ojos curiosos, sus manos explorando su pelo… Estaba loca por él. Suspiré.- Espero aprobarlo todo, aunque tendré que ponerme las pilas. Y tú qué, ¿piensas estudiar algo?&lt;br /&gt;Me estaba mirando pero no dijo nada. Estaba absorto en sus pensamientos. ¡Joder! Le había aburrido con tanta mierda. Las facciones de mi cara se compungieron. Negué con la cabeza y me mordí el labio inferior.&lt;br /&gt;-¿Robert?- Se sobresaltó.&lt;br /&gt;-¿Qué? ¿qué decías?&lt;br /&gt;-¿En que estabas pensando?- pregunté asustada.&lt;br /&gt;-Uh, en…que…se está haciendo tarde. Y mañana madrugamos.- Asintió aliviado.&lt;br /&gt;-¡Oh!. Claro, lo siento.- ¡Dios! Soy idiota…el pobre estaba rezando para que acabara de una jodida vez con mi charla…Si ni siquiera tengo que madrugar…-Vale pues, ya nos veremos.&lt;br /&gt;-Sí, nos vemos.&lt;br /&gt;-Adiós.&lt;br /&gt;-Adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PVRobert&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Se dio la vuelta, y abrió la cerradura. Me giré y me encaminé a mi coche. Oí como se cerraba la puerta.&lt;br /&gt;Vale, confirmado. Era el tío más imbécil de la historia.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿En que se está haciendo tarde?¿Eres idiota?&lt;/em&gt; Claro, claro que soy idiota. Joder, pues no, no estaba pensando en eso. Estaba pensando en lo jodidamente guapa que eres, y lista, y divertida, y natural…y lo jodidamente atraído que me siento por ti… En que no haría otra cosa que besarte…&lt;br /&gt;Froté mi cara con las manos, y me estiré del pelo. ¡Joder!. Otra vez la había cagado. Ahora se pensaría que me aburre y que no me importa una mierda lo que estudia o deja de estudiar. Sacudí la cabeza. Y me alejé de ella con las manos en los bolsillos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-3797772588180669347?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/3797772588180669347/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/08/capitulo-5-vale-confirmado.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/3797772588180669347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/3797772588180669347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/08/capitulo-5-vale-confirmado.html' title='Capitulo 5: Vale, confirmado. Era el tío más imbécil de la historia.'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-3920705387834736561</id><published>2009-08-05T10:23:00.000-07:00</published><updated>2009-11-07T20:40:55.651-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 4: Pero sé que cuesta asimilarlo</title><content type='html'>Cuando Rachel me dejó en casa, subí las escaleras corriendo. Al entrar, me deje caer, resbalando por la puerta y me senté en el suelo. La cabeza me daba vueltas. Sí, estaba borracha, pero también estaba totalmente embriagada de él. Había recibido contacto visual de sus hipnotizantes ojos en exceso, visto demasiadas veces SU sonrisa arrebatadora, escuchado en demasía su excitante voz, sentido su calor fundiéndose con el mío de manera insana, y respirado tan profundamente su aroma: tabaco, cebada y ¿Agua di Gio, Rob? ¿en serio?. Ese perfume por si solo ya hacia que mi libido alcanzara niveles poco recomendables para la salud mental. Así que mezclado en su perfecta piel con su jodida androstadienona, era algo totalmente insoportable. Había despertado un monstruo en mí. Años atrás había leído &lt;em&gt;El viaje al amor&lt;/em&gt; de Albert Punset. En el que se explicaba de manera científica las irracionales conductas del ser humano ante el amor. Yo sólo me quedé con la androstadienona, hormona derivada de la testosterona, que estimula el órgano vomeronasal femenino, y que según Punset hace que te enamores irrevocablente de alguien por su olor, tu sistema nervioso se altera provocando esa sensación de enamoramiento. Yo siempre había sido una fanática de los olores, y había experimentado esta teoría en varias ocasiones. Nada que ver con lo que me acababa de pasar. El aroma de Robert era la horma de mis papilas olfativas, era mi marca de heroína. Quería ver yo a Edward oliendo a Roberto…&lt;br /&gt;Sabía, con toda certeza, que desde el mismo momento en el que se había acercado a mí y había podido percibir su olor, me había hecho adicta a esa sustancia química. Jamás volvería a poder distinguir ningún otro aroma en toda mi vida. Mi olfato sólo iba a reaccionar ante él… y probablemente ya no lo volviera a ver, al menos no a oler.&lt;br /&gt;No nos habíamos mirado desde que oímos la voz de Tom en el sótano. Seguro que se sentía avergonzado…o repugnado. Estaría dándose de cabezazos en su casa, arrepintiéndose de lo que acababa de pasar.&lt;br /&gt;Sabía que sólo se había acercado a mí porque estaba con unas cervezas de más. No se sentía atraído por mí, ni siquiera un poco. Yo no podía atraerle.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;PVRobert:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había podido volver a mirarla en toda la noche. Me sentía tan ridículo. ¿Besar a una tía a la que acabas de conocer, Rob? ¿en serio?, Joder, ¿es que había perdido la practica en tanto tiempo sin ejercer?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No es que alguna vez hayas tenido práctica.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Cierto. Pero, llevaba tanto tiempo sin fijarme en alguien de verdad. No había tenido tiempo, ni ganas.&lt;br /&gt;Y con ella era tan diferente. Desde que la había visto por primera vez, era tan guapa, natural y femenina. Nada que ver con las tías superficiales y artificiales, bronceado rociado, tetas postizas, pelo teñido, hasta su interés por mi era una mentira. Sólo les interesaba lo que yo representaba, mi vida y mis sentimientos se la sudaba. Carla no era así, me conocía, y no había fingido lo contrario, simplemente había actuado con normalidad. Y conforme la había ido conociendo, me había fascinado más. Era inteligente e independiente. Con 23 años tenía una carrera y estaba estudiando un master, y ya vivía en la ciudad donde siempre había querido vivir, trabajando por su cuenta. No sólo me sentía atraído por ella, también la admiraba.&lt;br /&gt;Y ahora era actriz, algo que no le interesaba lo mas mínimo, sólo quería vivir, acumular el máximo posible de experiencias.&lt;br /&gt;Era una persona por la que merecía la pena preocuparse. Y yo la había jodido. Probablemente jamás volvería a tener la oportunidad de que ella me conociera. ¿Qué coño había hecho?. Creería que soy un engreído, que voy por ahí besando a las tías sin su permiso, que creo que todas las tías se sienten atraídas por mí. La había cogido por sorpresa, a oscuras y cuando ella no me veía, la había atacado como a una presa. Y la excusa del alcohol no era valida, ya que sí, estaba bebido, pero me había muerto de ganas de besarla toda la noche…&lt;br /&gt;Necesitaba arreglarlo de alguna manera, tenía que averiguar la forma de que me escuchara, de disculparme. De que me diera una segunda oportunidad y viera al verdadero Rob, a lo mejor tampoco le gustaba, pero debía intentarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PVCarla:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No pegué ojo en toda la noche. Incluso oí el despertador para ir a clase sin haber dormido nada. Podía haber ido perfectamente, ya que no tenia ningunas ganas de dormir, pero simplemente no me apetecía, lo único que quería era no volver a salir de casa nunca. Así que lo apagué y me di media vuelta.&lt;br /&gt;Cuando por fin mi cuerpo se agotó y se estaba sumiendo en sueños, escuche &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Bling&lt;/strong&gt;,&lt;/em&gt; era Rachel.&lt;br /&gt;-¿Tú no duermes nunca?-gruñí.&lt;br /&gt;-Pero si son las once, joder que te dejé en casa a las cinco…Además, ¿tú no tenías clase?&lt;br /&gt;-Claaaro, pero si no me sacaras todas las noches, a lo mejor un día de estos hago acto de presencia sin parecer el cadáver de un drogadicto.-dije verdaderamente irritada.&lt;br /&gt;-Bueno tampoco es que te ponga un revolver en la cabeza, pensaba que te gustaba salir con nosotros. ¡Dios! ¡Estas bastante impertinente hoy!- No le contesté. Tenía razón, no era su culpa que yo me sintiera como una mierda. Y por supuesto que me gustaba salir con ellos, aunque probablemente dejara de hacerlo. Suspiré.&lt;br /&gt;-Lo siento, no me quería poner borde contigo.&lt;br /&gt;-Lo sé, no te preocupes.-Guardo silencio unos segundos- Robert me ha contado lo que pasó ayer.&lt;br /&gt;Silencio. No dije nada. Ella esperó a que contestara, pero no obtuvo ninguna respuesta por mi parte.&lt;br /&gt;-Me ha llamado esta mañana, a las 9. Por eso estoy despierta tan pronto. Ha llamado, y me ha pedido tu móvil.- Fruncí el ceño, estaba confusa, pero esperé a que continuara.- Cree que te llevaste una mala impresión de él. Quiere disculparse por lo que pasó.&lt;br /&gt;-No tiene que disculparse de nada. Sé que no tuvo ninguna importancia.&lt;br /&gt;-Bueno, él creo que si tuvo importancia. Cree que pudiste malinterpretarle, y necesita aclararlo contigo.&lt;br /&gt;-No es necesario que aclare nada. Puedes decirle que tengo las cosas claras, que no me he imaginado nada. Que no me he hecho ninguna ilus…&lt;br /&gt;-No te ha llamado, ¿no?- me interrumpió.&lt;br /&gt;-No.&lt;br /&gt;-Tampoco creo que le hubieses dejado hablar, nunca dejas hablar a nadie.- negué con la cabeza y torcí la boca.- ¿Crees que está preocupado porque hayas podido pensar que le gustas?- Soltó una carcajada. ¿Qué tenia esto de gracioso?- Pues es todo lo contrario, nena. Lo que le preocupa es que creas que va besando a cualquiera, que tomara por sentado que él te gustara a ti.- ¿Y a quién no le iba a gustar él?- Creeme no lo va haciendo. He visto como tías, no una ni dos, si no docenas y docenas, se han acercado a él y le han suplicado que les besara. Algunas locas también le piden que les muerda, le ponen el cuello en plan seductor, supongo que creen que así son sexys. Y es un espectáculo lamentable.-Sonreí. Pobre hombre.- Está paranoico con eso. Cree que todo el mundo que se le acerca le va a decir alguna locura, o que van a ir a la prensa a contar cosas de él. No habla seriamente con nadie a quien no conoce. Y bueno, contigo ayer lo vimos realmente cómodo.- A penas estaba prestándole atención, no me gustaba por donde estaba yendo la conversación. Me levanté y conecté el ipod, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Metal heart&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; empezó a sonar.- No le veíamos tan bien con una tía desde…¿el rollo de crepúsculo?, joder de eso ya hace un tiempo. ¿Has puesto musica? ¿te importa bajarla un poco?. Estamos teniendo una conversación.- la baje, pero sólo un poco.- ¡Que tia!...Bueno que creo que le gustas, no lo sé a ciencia cierta porque se lo he preguntado y no ha contestado, pero vamos, que ayer Tom y yo lo hablamos y él está de acuerdo conmigo…&lt;br /&gt;-Vale, ya está, Rachel. Como broma puede ser divertida…un rato- e incluso ni eso.- Pero déjalo ya ¿ok?&lt;br /&gt;-Joder C, que no es una broma. Hace demasiado tiempo que no se ilusiona con alguien real, y no voy a dejar que la caguéis. Bueno, claro que a lo mejor no te gusta, ¿no te cayó bien?-preguntó alterada. ¿Qué clase de pregunta era esa? ¿es que acaso conocía a alguien a quien Robert Pattinson no le gustara? Joder, si era incluso más agradable en persona.&lt;br /&gt;-Claro que me gusta. Y es un encanto.- demasiado encantador.- Pero estáis sacando las cosas de quicio. Ayer estaba pedo y se le fue la olla. Punto y final.&lt;br /&gt;-Uff, y él ni siquiera te ha llamado, ¿no?-dijo enfadada.&lt;br /&gt;-No.&lt;br /&gt;-¡Joder que dos! Y yo que estaba tan contenta… Esto va a ser más difícil de lo que yo creía.&lt;br /&gt;-Ya vale Rachel en serio. Esto no tiene ningún sentido. Deja ya el tema.&lt;br /&gt;Esperó algún tiempo mientras reflexionaba, al final dijo:&lt;br /&gt;-De acuerdo, tú a tu bola. Te veo en el set dentro de un rato. Bye.&lt;br /&gt;-Adiós.- Me volví a tumbar en la cama, y escuche la letra de la canción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté en un banco al aire libre. Apoyé la cabeza en mis manos. Todo era tan deprimente, el ambiente olía a desesperación, a impotencia, a vida que se escapa…Comencé a llorar. Hasta que sentí una mano que acariciaba mi pelo. Levanté la cabeza, y deslice las manos por mis sienes, limpiándome las lágrimas con los dedos corazón. Ahí estaba él, con su bata blanca, sentado en una silla de ruedas. Me sonrió:&lt;br /&gt;-Todo va ir bien, ¿vale?. No vayas a perder la esperanza ahora.-las lagrimas volvieron a asomar por mis ojos al verle tan pálido, pero fingí una sonrisa.&lt;br /&gt;-Claro.-Asentí- Todo va ir bien.- le cogí las manos, cada día un poco mas frías.&lt;br /&gt;-¡Corten!-Gritó Susan, cada vez que hacía eso me sobresaltaba…-Ala, pues ya hemos acabado por hoy. ¡Que poco queda! ¡y que bien lo estáis haciendo!-vino emocionada y nos abrazó.&lt;br /&gt;Era un alivio, ese día estaba especialmente agotada, obviamente no dormir ayudaba a sentirse de ese modo. Mi cara estaba hecha un cuadro, lo que venia especialmente bien para el papel.&lt;br /&gt;Estaba deseando llegar a casa y dejarme caer sobre el sofá, dormir hasta cargar las pilas de nuevo.&lt;br /&gt;-Tienes mala cara.- Gracias Jack, aunque no necesito que nadie me lo vaya recordando.&lt;br /&gt;-Sí, lo sé- conteste sarcásticamente, fingiendo una sonrisa.&lt;br /&gt;-¿Mucha marcha ayer?, ¿estuviste con alguien hasta tarde?-inquirió algo alterado.&lt;br /&gt;-Pues, no demasiada la verdad. Salí con Rachel y sus amigos, pero no llegamos muy tarde.&lt;br /&gt;-¿LlegaMOS?-puntualizó el plural, entrecerrando los ojos.&lt;br /&gt;-Sí, Rachel me llevo a casa. ¿Se puede saber qué te pasa?-sus hombros se relajaron, como su cara y su voz.&lt;br /&gt;-Ah, Rachel. Bien. Nada. No me pasa nada.- le miré extrañada.&lt;br /&gt;-Genial.-A veces este tio era muy raro.&lt;br /&gt;-¿Hoy vas a salir con ellos?&lt;br /&gt;-No, hoy a casa y en cuanto llegue a dormir, sin cenar ni nada.-Estiré el cuello hacia atrás- Estoy reventada.&lt;br /&gt;-¿Por qué no vienes a cenar conmigo? Sólo cenar, y pronto a casa.-Me puso morritos. Sonreí, pero abrí la boca para replicarle: ¿no acabas de oír que no puedo con mi alma?. Sin embargo, lo pensé mejor y la cerré. Si iba a casa, por muy cansada que estuviese, iba a darle vueltas a la cabeza, y lo último que quería era deprimirme más de lo que ya estaba. Un poco de distracción me vendría de maravilla, y además agotaría más mi mente.&lt;br /&gt;-De acuerdo. Hora y lugar.-Pude notar como se le iluminó la cara al instante. Era realmente guapo cuando sonreía de esa manera. Se acercó a mí, y me abrazó, levantándome unos centímetros del suelo. Y empezó a reírse.&lt;br /&gt;-¡Nos lo vamos a pasar en grande!- Gritó bajándome y cogiéndome la cara con sus manos.&lt;br /&gt;-Es una cena, Jack.-enarque las cejas, pero no pude evitar sonreírle. Estaba loco. El se sonrojo y bajo la mirada.&lt;br /&gt;-Sí, claro. Pero va a ser una cena muy guay. Te paso a buscar en una hora, ¿ok?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habíamos cenado en un restaurante pequeño del centro de Londres. Y no había pensado en nada. Sólo había hablado y reído sin parar. Jack era sencillamente adorable, y desde luego sabía como hacer olvidar un mal día.&lt;br /&gt;-Esto lo tenemos que repetir. Me alegra mucho que hayas accedido a salir conmigo.-Comentó de camino a casa, manteniendo el equilibrio con los brazos abiertos, mientras caminaba por un bordillo.&lt;br /&gt;-Cuando quieras. Me lo he pasado muy bien, y realmente lo necesitaba.-fingí una sonrisa.&lt;br /&gt;-Hey, pero ¿Qué pasa?- Vino a mi lado y me paso el brazo por el hombro, acariciándome.&lt;br /&gt;-Nada, solamente estoy saturada. Esto es una completa locura.&lt;br /&gt;-Pues aun no has visto nada. Va ha ser proyectada en el Festival de Londres, hay expectativas de que sea una de las mejores en el New British Cinema. Y si es así vamos a conseguir ser proyectados en los mejores cines de Gran Bretaña. ¿Entiendes eso?&lt;br /&gt;Se me hizo un nudo en estomago, intenté tragar pero no conseguí sentirme mejor. Noté como su mano se apretaba en mi brazo y eso me relajó. Apoyé la cabeza en su hombro. Respirando profundamente.&lt;br /&gt;-Cualquiera estaría deseándolo, Yankee. Pero sé que cuesta asimilarlo.- Paró y me miró. Le sonreí, y seguimos caminando.&lt;br /&gt;-Gracias por hoy, de verdad. No creía que ibas a querer salir conmigo pudiendo hacerlo con Rachel y sus amigos guays y famosos.- Remarcó con una vocecilla más aguada “amigos guays y famosos”.&lt;br /&gt;-Habló el señor no guay que ha actuado en una de las series más importantes de los últimos tiempos en Reino Unido.-dije mirándole ofendida. El se puso colorado y sonrió ligeramente.&lt;br /&gt;-No es para tant…-intentó replicar, mientras una pareja de adolescentes se acercaba a nosotros y le pedían sacarse una foto con él. Yo me ríe, y me ofrecí a hacerla.&lt;br /&gt;Cuando se fueron, se puso a mi lado y me volvió a pasar el brazo por el hombro.&lt;br /&gt;-¿Decías, don no guay?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a casa, sentí como los ojos me pesaban. La mejor medicina que podía haber tomado para afrontar la noche había sido cenar con Jack. No había pensado en EL en toda la noche. Y ahora no tenía tiempo para hacerlo.&lt;br /&gt;Me deje caer en la cama, sin quitarme la ropa. De repente, mi móvil sonó. Era un mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hola, soy Robert…Pattinson.&lt;br /&gt;Rachel me dio tu teléfono. Esperaba verte esta noche, pero… Bueno quería hablar contigo, explicarte…Mañana es el cumpleaños de Ruby, dijiste que irías así que…supongo que te veré mañana.&lt;br /&gt;Bye.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Lo leí un par de veces aturdida, pero el sueño me venció antes de poder asimilarlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-3920705387834736561?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/3920705387834736561/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/08/capitulo-4-pero-se-que-cuesta.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/3920705387834736561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/3920705387834736561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/08/capitulo-4-pero-se-que-cuesta.html' title='Capitulo 4: Pero sé que cuesta asimilarlo'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-8416045465682979450</id><published>2009-08-01T12:42:00.000-07:00</published><updated>2009-11-07T20:41:31.717-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 3: ¿Estáis bien, chicos?</title><content type='html'>Llevábamos un mes de rodaje y ya no quedaba apenas tiempo, en un par de semanas estaría acabada. Ya se empezaba a hablar del estreno. No tenía muy claro como iba a ser. La producción era humilde y el presupuesto era bastante bajo. Era una película independiente. Pero al parecer podía hacerse un hueco y ser proyectada en los cines más importantes de toda Gran Bretaña. En mi opinión las expectativas probablemente eran algo altas, pero ¿qué sabia yo de todo esto?&lt;br /&gt;-Está quedando mejor de lo que esperaban. Y la crítica ya ha leído el guión y parece que les ha gustado. Están esperando con ganas el estreno. ¡Puede que sea un bombazo!-Rachel se emocionaba con todo.&lt;br /&gt;-¿Bombazo, Rach? No te parece un poco excesivo.- puse cara de escéptica.&lt;br /&gt;-Puede. Pero, ¿por qué no disfrutas de esto?&lt;br /&gt;-Lo estoy disfrutando- umm, no sabia si eso era del todo cierto, todo lo que estaba viviendo era increíble, pero mis padres ni siquiera sabían lo que estaba haciendo, y bueno no esperaba que fuera un film que viera demasiada gente. Sabía que iban a acabar enterándose, pero a poder ser, ellos y no mucha gente más.- Sólo que seguramente luego os la deis contra el suelo, y cuanto más alto subáis ahora, más os dolerá. Poco a poco, ¿vale?. Ni siquiera la hemos acabado aun.&lt;br /&gt;-Las escenas están prácticamente acabadas. Lo más difícil ya lo hemos hecho. Y tu y Jack…bueno, estáis soberbios.- puso cara de alucinada. Mientras yo negaba con la cabeza.&lt;br /&gt;-Venga, si aun no las has visto grabadas.&lt;br /&gt;-Pero las he visto en directo. Y Su está eufórica. Tiene mucha ilusión en que esta película se haga un hueco.- Rachel ya había trabajado con Susan en dos proyectos anteriores, y tenían una gran relación, por eso siempre hablaba de ella con mucho cariño.&lt;br /&gt;Suspire y volví a negar con la cabeza. No estaba bien que todos tuvieran tantas expectativas, podía no salir como ellos esperaban, y yo me sentía fatal por desearlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vida iba de bien a mejor. Eso sí, estaba totalmente estresada, tenia el piso libre por dos semanas, porque Sandra y Chris se habían ido de vacaciones juntos, pero no tenía ni un minuto al día para parar y pensar. Clases, ensayos, grabación, y fiesta, mucha fiesta. Salía con Rachel los chicos prácticamente todos los días, algunos sólo a tomar un par de cervezas y pronto a casa, otros sólo a cenar, y la mayoría a acabar de madrugada encima de la barra del local &lt;em&gt;O bar&lt;/em&gt; de Taylor. Me habían hecho una más en seguida, y ya casi hasta pillaba todas las conversaciones. Era increíble lo bien que nos lo pasábamos juntos. Eran tan amables y divertidos, que te era imposible no adorarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche también salimos. Y como siempre Rachel y yo llegamos las ultimas. Yo entre en el local primero, ya tenía confianza. Y pude verlos en la mesa del fondo. Conforme me fui acercando vi a una persona nueva, un chico…No podía ser. ¿Cuándo coño había venido a Londres?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Cuánto hace que no lo googleas?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;¡Si no tengo tiempo ni para vivir! No era él. Sí que era EL. Podría reconocer ese pelo a años luz de la tierra, aunque nunca lo había visto tan cerca. Era el pelo de mi Dios del Sexo.¡Robert Pattinson estaba a 5 metros de mí!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O-H-D-I-O-S-M-I-O&lt;br /&gt;&lt;em&gt;O-H-D-I-O-S-M-I-O&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El se dio la vuelta al notarnos, y sonrió. SONRIO. Con SU sonrisa, esa que tantas y tantas…y tantas veces me había dejado sin respiración en una foto, a miles y miles de kilómetros de distancia. Sonrisa que había logrado que yo sonriera con cara de idiota durante minutos enteros aunque mi día estuviera siendo una mierda. Era LA sonrisa, la imagen con la que me dormía todas las noches, la que llenaba carpetas y carpetas de mi ordenador y la que ocupaba el fondo de su pantalla. Y estaba ahí, a un metro de mí. Primero miro a Rachel y la abrazó, después me miro a mí, A MI.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Te está mirando.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Me está mirando.&lt;br /&gt;Y me dedicó LA sonrisa, ¡¡me estaba sonriendo!!, ¡¡a mí!!&lt;br /&gt;Me quede mirándole, no estaba segura de si mi boca estaba abierta, de si mi cuerpo estaba rígido, de si mis ojos empezaban a empañarse o no, de si mi corazón seguía bombeando sangre o de si mis pulmones todavía recogían y expulsaban aire. Sólo tenía constancia de EL, de su mirada y de LA sonrisa.&lt;br /&gt;Al parecer Rachel nos presentó, porque entonces él se acerco a mí, colocó sus brazos alrededor de mi cuerpo y me dio dos besos, mientras decía “un placer”. Robert Pattinson acababa de susurrar PLACER a 5cm de mi boca. Noté como se me paró el corazón.&lt;br /&gt;-Wow- &lt;em&gt;¿wow?.&lt;/em&gt; Sí wow, ¡WOW! &lt;em&gt;Por dios cierra la boca, pareces idiota&lt;/em&gt;. De acuerdo, respira Carla, acuérdate de respirar. Corazón creo que no estas bombeando. Note un latido fuerte- Uff, esto….es…raro.&lt;br /&gt;Todos se rieron, lo cual me hizo volver a aterrizar en la tierra. Yo también me reí.&lt;br /&gt;-¿Qué es raro nena?- Rachel me abrazó sonriendo.&lt;br /&gt;-Esto, todo. Yo, aquí, con actores y cantantes. Joder- mire a Robert- eres Robert Pattinson, lo siento…pero…quiero decir que…joder estás en todas partes. Ya se que tiene que ser una locura, y debe ser realmente incomodo que la gente reaccione así…como si fuera retrasada- me señale, negando con la cabeza.- pero todo esto es tan… extraño. Yo no soy de este mundo.&lt;br /&gt;-Bueno, sí, la verdad es que es…embarazoso más que otra cosa. Pero siento decirte esto, nena-&lt;em&gt;Nena&lt;/em&gt;. Síííí, lo sé. Una sonrisa interna inundó mi cara- ya eres de este mundo, estás rodando una película que va a ser proyectada, eres oficialmente una actriz.- Me sonrió, pasándose una mano por el pelo.&lt;br /&gt;-Es cierto cielo, ya eres de los nuestros.-Rachel me apretó más fuerte entre sus brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Uff nosotros nos vamos a casa, ¿no Tay?- Marion y Taylor salían juntos. Y se iban, dejándonos a Tom, Robert Oh Rob Mío Pattinson, Rachel y a mí. Taylor asintió y le dio las llaves del local a Tom. Al parecer nosotros cuatro íbamos a seguir con la juerga.&lt;br /&gt;-¿Qué tal si vamos yendo hasta el coche Carla y yo?, seguro que hay algún fotógrafo fuera, Rob, ¡tu primer día en Londres!- Rachel puso los ojos en blanco y agitó las manos por encima de su cabeza. Robert hizo una mueca de dolor y se pasó la mano por el pelo, dejándola apoyada ahí.- Venimos a buscaros, pararemos en la entrada, estaros atentos o mañana te habrás montado un trío con dos super modelazas- dijo Rachel mientras nos señalaba y hacía una pose con los brazos en su cintura, al tiempo que Robert se frotaba la cara con las dos manos, y se arrascaba su ceja derecha con una de ellas- mientras Tom mira. ¿Por qué tú no tienes relaciones sexuales, cielo?- pasó una mano por el pelo de Tom.-El la sentó en sus rodillas y contesto:&lt;br /&gt;-Rob me las quita a todas, que le vamos a hacer. A lo mejor debería dejar de ser tu amigo.- Rachel se levantó y se puso a mi lado, y Tom pudo acercarse a Rob y darle unas palmaditas en la espalda.&lt;br /&gt;-¡Genial! A parte de robarme la vida, también me van a dejar sin amigos.- cerró los ojos y sacudió la cabeza. Le mire apenada, a pesar de la dureza de su comentario y de que esa mierda fuera real, estaba sonriendo. No perdía la sonrisa nunca. Probablemente saldría del bar y habría un montón de idiotas incompetentes sacándole fotos y el sonreiría, en vez de partirles la cara a paraguazos que es lo que realmente debería. Todo un gentleman inglés.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Y si dejas de mirarle?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-¿Nos vamos?- le pregunte a Rachel apartando mis ojos de EL y de ELLA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos del bar y pudimos ver a siete tíos con cámaras, charlando entre ellos, pasando el rato, divirtiéndose. Mientras que el hombre más –able del mundo, tenía que esperar a que sus amigos vinieran a por él para que no soltasen mentiras como puños sobre su vida. Pobre.&lt;br /&gt;Rachel y yo llegamos a su coche y nos montamos. Arrancó y se puso camino del local que acabábamos de abandonar.&lt;br /&gt;-Esto es un poco triste, ¿no?&lt;br /&gt;-Bueno, al principio lo era más. A Robert lo liaron con todas nosotras, y luego podíamos leer comentarios de sus fans criticándonos- ¿en serio? ¡no conozco a nadie que lo haya hecho!, me mordí el labio. Por dios, que mala persona me sentía.- El lo pasó fatal, preocupado por nosotras, por si nos importaba lo que dijeran las tías esas o nos molestaba. Pero ahora ya nos hace gracia todo. Hoy se montara en el coche con una rubia oxigenada espectacular.- se rió, ninguna de nosotras era una rubia oxigenada. Yo sonreí, pero en realidad me entraron ganas de llorar.- Y lo mejor es que ahora vamos a tener que dar una vuelta por la ciudad, esperar a que desalojen la zona. El O aun no lo tienen localizado, y ¡por dios qué no lo hagan!.&lt;br /&gt;Al llegar vi como Robert y Tom salían del bar, sonriendo, como lo siete fotógrafos se abalanzaban sobre ellos, especialmente sobre Robert. Flashes por todos lados. Rachel se dio la vuelta y abrió la puerta trasera, y los chicos entraron. Me quede mirando la escena, mientras el coche volvía a arrancar. Acordándome de las veces que me había alegrado viendo a mi Roberto pedo salir de un bar, riéndose, y diciendo tonterías. Había creído que era tan adorable. Y ahora me sentía tan mal, formaba parte de ese acoso, ellos sacaban las fotos porque gente como yo las iba a ver. Ley de la oferta y la demanda. Se me encogió el corazón. Y volvió a sonreír justo cuando escuchó decir a Robert:&lt;br /&gt;-¡Mierda! Me he dejado la cerveza dentro, no me gusta no parecer un alcohólico cuando salgo de un bar, debería habérmela metido al bolsillo.-torció el gesto y empezó a reírse. Exacto Rob, así de adorable. Mire por el retrovisor y lo vi con la boca abierta al máximo, decojonandose con Tom. Y sus ojos fueron a parar también al espejo, encontrándose con los míos. Le sonreí, y pestañeando me sonrió.&lt;br /&gt;-Una locura, ¿eh?- le pregunte mientras nuestros ojos seguían observándose.&lt;br /&gt;-No lo sabes bien. Un día tienes que salir en bolas a la calle para que un director te haga caso y ser alguien en este mundo y al día siguiente eres perseguido por una docena de paparazzis. C’est la vie, nena. No sabes qué película estás grabando hasta que no ves la reacción de la gente.- Entrecerré los ojos, todavía clavados en los de Rob y asentí. Pero los baje, pensando en lo que acaba de decir. Claro que, &lt;em&gt;Running time&lt;/em&gt; no era &lt;em&gt;Crepúsculo&lt;/em&gt;. Me reí. Jamás seria Robert Pattinson. Y tampoco lo quería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así que Yankee, ¿eh?- Puse los ojos en blanco y ahogue una risa.&lt;br /&gt;- ¿Qué le pasa a todo el mundo?. Yo no tengo acento americano. Nunca he estado en América. Debería tener acento español. Joder, el inglés que me enseñaban en clase era británico. Y los cinco meses que llevo hablando inglés de verdad, han sido en Londres.&lt;br /&gt;El único inglés americano que he escuchado ha sido en series y películas. Así que, tú ¡me dirás!- levanté las manos en forma de protesta. El se rió, y levantó un dedo, meneándolo adelante y atrás.&lt;br /&gt;-Pues lo tienes…-Empezó a decir. Pero mi cerebro se concentró solamente en su dedo. Era enorme. Había fantaseado un millón de veces con ese dedo, recorriendo mi cuerpo, tocándome, acariciándome. Introduciéndose en mí y haciéndome alcanzar la el cielo con las yemas de mis dedos….&lt;br /&gt;-¡Hey!, ¡Yankee!- Alcé la vista aturdida. Tragué.&lt;br /&gt;-Dime- solté agitada. Se chupo un labio. Así no ayudas a mantener una conversación fluida, Roberto. Y continúo:&lt;br /&gt;-Que digo, que, a lo mejor es que, al intentar hablar en otra lengua, tu cerebro, inconscientemente imita el sonido de esas palabras que está acostumbrado a oír en esa lengua. Yo por ejemplo intentaba imitar la voz de Jack Nicholson, porque crecí viendo sus películas. Cuando intento fingir el acento americano, se me cambia hasta la voz, pongo su voz,- sonrió- o lo intento.- Paró para tomar un trago de la Heineken que tenía en su mano. Yo le imite y me quede mirándole. Tenía sentido. Le sonreí.&lt;br /&gt;-Interesante teoría, deberías publicarla.&lt;br /&gt;El se rió y se paso una mano por la cabeza, acariciando su pelo, y despeinándolo. Mientras yo observaba cada uno de sus movimientos, se acabó la música. Y Rachel subida en la barra del bar, bailando seductoramente con Tom, gritó:&lt;br /&gt;-C, ¿por qué no bajas y cambias el cd?, mira a ver si encuentras algo que te guste.&lt;br /&gt;Sí, aun lo hacia por mi. Sacudí la cabeza.&lt;br /&gt;-Esta se piensa que voy a encontrar yo algo…&lt;br /&gt;Mientras me levantaba y me ponía rumbo a las escaleras. Oí a Robert.&lt;br /&gt;-Para, que te acompaño, no vaya a ser que te nos pierdas por el sótano- estaba sonriendo. Cuando llego a mi altura, se pasó la lengua por el labio inferior y torció la boca:&lt;br /&gt;-¿Vamos?- Asentí y le hice un gesto con la mano para que él fuera primero.&lt;br /&gt;-Creo que Cisco trajo algo de Placebo una vez. También creo que hay uno de mezclas que tiene algo de The Kills. Puff, ¡pero a saber dónde están!- estaba buscando en una caja al lado del estero. Sostenía algunos discos en la mano, mientras con la otra pasaba unos cuantos dentro de la caja. Dejó los de su mano en la mesa, y sacó otro montón. Se pasó la mano por el pelo, y siguió buscando. En ese momento un pasillo recubierto de chapas de cerveza llamó mi atención y me adentré en él, alejándome de Rob. Llegue a una sala llena de cajas de bebida. Estaba a tope…De pronto la luz se apagó. Yo no veía nada, ni recordaba donde estaba la salida. Tanteé la pared intentando encontrar la puerta, cuando note un hueco en el muro, oí a Robert.&lt;br /&gt;-Carla, ¿Estás bien?&lt;br /&gt;-Sí- me dirigí hacia su voz, y hacia la luz que venía de la ventana.&lt;br /&gt;De repente note una mano que se posaba en mi cintura, una mano grande y fuerte. Que me giraba despacio hacia su dueño. Al darme la vuelta pude ver quien era. El dios de sexo me estaba mirando, mientras sus manos recorrían mis caderas. Levante la cabeza para poder contemplarlo mejor. Alcé la vista hasta sus ojos, la poca luz procedente de una farola, era tenue y se apagaba tras transmitirse a través de un cristal lleno de polvo. Pero se reflejaba lo justo y necesario para iluminar sus preciosos ojos. En ese momento de un gris verdoso, con las pupilas totalmente dilatadas, clavadas fijamente en las mías. Hasta ese momento la visión mas perfecta que se había proyectado en mis retinas.&lt;br /&gt;Oímos el ruido de un coche, que se había parado delante de la ventana, donde había un semáforo. &lt;em&gt;Sonaba &lt;strong&gt;Shadowplay&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; de Joy Division.&lt;br /&gt;Una de sus manos se elevó para retirar un mechón de mi cara, mientras que la otra se posicionaba en mi barbilla. Cerré los ojos. Pude notar su calor en mi cara. Pude oír mi respiración acelerarse, y a la suya acompasarse a la mía. Pude oír como los latidos de mi corazón incrementaban su ritmo, y como los suyos los imitaban. Fue acercándose a mí, poco a poco, y cuando estuvo lo suficientemente cerca como para sentirnos, bajo su cabeza, juntándola a la mía. Noté sus labios, rozando los míos, un segundo…hasta que en ese preciso momento ¡se hizo la luz!.&lt;br /&gt;Ambos nos separamos instintivamente, respirando entrecortadamente. Mirándonos confusos. Oímos unos pasos acercarse y nos volvimos hacia las escaleras.&lt;br /&gt;-¿Estáis bien chicos?. Se han saltado los fusibles.- la voz de Tom me sobresaltó.&lt;br /&gt;-Claro- ahogué.&lt;br /&gt;-Perfectamente- dijo Rob, jadeando, pasándose una mano por el pelo.&lt;br /&gt;Suspiré. Suspiró.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-8416045465682979450?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/8416045465682979450/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/08/capitulo-3-estais-bien-chicos.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/8416045465682979450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/8416045465682979450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/08/capitulo-3-estais-bien-chicos.html' title='Capitulo 3: ¿Estáis bien, chicos?'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-934186358682751153</id><published>2009-07-31T12:03:00.000-07:00</published><updated>2009-11-07T20:42:17.771-08:00</updated><title type='text'>Capitulo 2: Se nota que estás loca</title><content type='html'>Me monte en el coche para ir a clase y encendí el ipod.&lt;strong&gt;&lt;em&gt; Crying lightning&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; empezó a sonar. Y comencé a darle vueltas a todo lo estaba pasando. Tenia 23 años recién cumplidos, había acabado la carrera con 22, y no quería ponerme a trabajar tan pronto, así que decidí estudiar un master…en Londres. Vine aquí para estudiar. Encontré un buen trabajo en Blluckster, era la relaciones laborales de empresa de renombre, y el sueldo era una pasada. Estaba viviendo en el apartamento de una ex compañera de clase, dos años mayor que yo, que llevaba ya 2 años en Londres.&lt;br /&gt;Yo sólo había pasado 6 meses en tierras británicas, y ya sabia que quería vivir aquí para siempre.&lt;br /&gt;Pero todo esto se estaba complicando. Ahora iba a hacer una película, sí, y además era la protagonista del film. No sabía muy bien como había llegado a esto, pero ya no había vuelta atrás. Pensé en dejarles tirados, pero era algo poco profesional, aunque yo no era precisamente una profesional de eso…Y la verdad era que tampoco quería hacerlo. Al principio me había asustado, porque había venido todo muy precipitadamente pero después de haber conocido a Jack y a Susan, y saber que las cosas con él iban a ir más bien, y que ella confiaba en mí, todo empezaba a tener sentido.&lt;br /&gt;Además había que añadirle la idea de poder conocer a Robert Pattinson, lo había flipado, literalmente, durante toda la noche. Era una locura, lo sabia, pero todos mis pensamientos relacionados con Rob lo eran. Me sentía tan ansiosa, esperando que algo excitante pasase, como cuando eres niña y te acuestas la víspera de la Noche de Reyes, sabiendo que pronto algo mágico pasará. Tenia ese nudo en la garganta, esas mariposas en el estomago, una especie de mareo, como si todo fuese un sueño. Y en ese estado me sumí durante las dos semanas que faltaban para comenzar a grabar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mes después, seguía viviendo en un sueño, pero ahora veía nítido, era un sueño, pero era real.&lt;br /&gt;El rodaje estaba yendo genial, el ambiente entre todo el reparto era increíble, no éramos muchos, ya que el argumento giraba, principalmente, entorno a Chuck y Claudia. Luego estaban Vanessa Locke, que inerpretaba a la hermana de Claudia, Luke Adler, que era el hermano de Chuck, y que estaba realmente bueno, y Rachel Jerins, como Kate. Todos teníamos entre 21 y 25 años, estábamos todo el día haciendo el tonto y riéndonos de todo, Susan tenía que poner orden bastante a menudo.&lt;br /&gt;Jack era encantador, y realmente tenia mucho talento. Ya no había dudas de que íbamos a ser grandes amigos, era un hecho. Pasábamos tanto tiempo juntos que en a penas dos semanas era como si nos conociéramos de toda la vida.&lt;br /&gt;Luke era el típico chulito, que estaba bueno y lo sabía. Tonteaba con todas y yo no era una excepción. Pero lo hacia de una manera tan poco sutil que resultaba divertida.&lt;br /&gt;Vanessa era la pequeña, y era un encanto, excesivamente tímida, pero muy simpática. No hablamos mucho al principio, porque no se relacionaba apenas, pero a medida que pasamos más tiempo juntas, me di cuenta que era muy agradable.&lt;br /&gt;Con la que mejor me llevaba, sin la menor duda, era con Rachel. Era tan descarada y espontánea que contrarrestaba mi vergüenza y mi autorrepresión. Me animaba a decir todo tipo burradas y a seducir al elenco masculino, a los cámaras, a los guionistas y a todo tío que se nos pusiera por delante. Cada vez que yo decía algo subido de tono, retada por ella, me ruborizaba, pero más por la risa que me causaba que por vergüenza.&lt;br /&gt;No le había nombrado a Robert, porque cuanto más confianza tenia con ella, más reparo me daba el que pensase que yo era un loca-histérica fan de uno de sus mejores amigos.&lt;br /&gt;Me encantaba ir a “trabajar”, era muy excitante meterse en la piel de otras personas, experimentar ese tipo de emociones. Y la compañía era inmejorable, era como pasar el rato con tus mejores amigos, hasta tenia un mote: Yankee. Sí, no sé que perra les había entrado a todos con el acento americano, pero todos coincidían en que lo tenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había tenido que dejar mi empleo en Blluckster. Mis padres no sabían nada de la película, ni de que ya no trabajaba donde debía hacerlo. No quería preocuparles ni disgustarles sin necesidad, ya que sabía que a mi padre no le haría ninguna gracia que descuidara mi carrera de esa manera y que perdiera el tiempo en algo que no me iba a aportar nada importante. También había tenido que faltar varios días a clase, ya tenía los apuntes correspondientes, pero no me hacía ninguna ilusión invertir tanto tiempo en la grabación, y perder clases. Pero era lo que había y no me preocupaba demasiado, sí, a veces lo pensaba y me sentía culpable, pero inmediatamente después todos los buenos momentos que estaba pasando en mi nuevo “trabajo” venían a mi mente y me sentía increíblemente bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Niña, ¿tú no sales nunca o qué?- me preguntó Rachel cuando repasábamos el guión.&lt;br /&gt;-Uff no últimamente. Entre el rodaje, las clases, ¿sabes que ya estamos a febrero? En menos de cuatro meses me examino, y tengo que aprobarlo. Además Sandra se ha ido a Alemania a pasar unos días con su novio. ¿Crees que cuando Kate nos pilla…bueno “haciéndolo”- hice el gesto de las comillas con los dedos mientras me avergonzaba-, debería levantarme y taparme ruborizada o en plan risa?&lt;br /&gt;- Puedes decir follando, o hechando un polvo delante mía, soy mayor de edad-puse los ojos en blanco y me reí.-No sé, ¿qué dice el guión?&lt;br /&gt;-Nada.- puse cara de desesperada.&lt;br /&gt;-Pues pregúntale a Su. Bueno yo esta noche salgo con unos amigos, anda apúntate. Nos lo vamos a pasar bien, ya veras. Si son muy majos.-¿de qué amigos me hablas cielo?, ¿Robert Pattinson?, vale, ya sabía que estaba rodando &lt;em&gt;Unbound Cautives&lt;/em&gt;, pero obviamente no pude evitar pensar en él. Tragué saliva y suspiré.&lt;br /&gt;-Soy un poco aburrida…y además mañana tengo clase.&lt;br /&gt;-Puedes faltar a clase.-puse mala cara- Y no eres aburrida, estoy segura que con unas copas de más tienes que ser la caña. Se nota que estás loca, sólo que te da vergüenza que gente que apenas te conoce lo sepa. Tus comentarios sarcásticos te delatan, monada.&lt;br /&gt;- ¿De qué me hablas?- sonreí. ¿Era capaz de conocerme tan bien en sólo dos semanas?, sí, como yo los conocía a ellos.- Ok, me apunto. Tienes razón, estoy de un reprimido últimamente que me estoy convirtiendo en otra persona.&lt;br /&gt;-¡GENIAL! ¡woooow!, nos lo vamos a pasar en grande- me abrazo eufórica.- En serio, los chicos están locos por conocerte. ¡Esta-noche-fiesta!- y empezó a bailar, mientras yo la observaba con cara de “esta tía está como una cabra”, luego me reí, porque me encantaba.&lt;br /&gt;- Así que esta noche fiesta ¿eh?. ¿Puedo apuntarme?- Jack vino por detrás y me tocó el culo. Yo le mire sonriendo y él bajo la mirada sonrojándose.&lt;br /&gt;-Cerdo…&lt;br /&gt;-Sí, pero soy tu cerdo.-contesto con mirada desafiante, aun me reí con más ganas, eso era cierto, era tan mono.&lt;br /&gt;-No, ni hablar, esta noche la yankee es mía.- dijo Rachel, mientras me agarraba por el pecho, y yo ponia cara de pena.&lt;br /&gt;-Vale. Mejor, otro día salimos solos, nena.-dijo Jack guiñándome un ojo y sonriendo. Se dio la vuelta y yo le seguí con la mirada, ensimismada.&lt;br /&gt;-¿Te gusta?- la voz de Rachel me devolvió a la tierra.&lt;br /&gt;-¿Quién? ¿Jack?- pregunte extrañada. Ella asintió.- Pues no, de esa manera no, me parece un encanto, y obviamente siempre me ha gustado desde &lt;em&gt;Skins&lt;/em&gt;. Pero sólo somos amigos. No le veo de otra manera.&lt;br /&gt;Rachel me miro unos segundos con los ojos entrecerrados y luego dijo:&lt;br /&gt;-A él le gustas, se nota. No es como Luke. Jack sólo tontea contigo.&lt;br /&gt;-Porque tenemos más confianza. ¡Si estamos todo el rato besándonos!, ¡joder si hasta me ha visto en bolas!.-ella meneó la cabeza negando.&lt;br /&gt;-Tú piensa lo que quieras.&lt;br /&gt;-Claro.&lt;br /&gt;-Entonces te paso a buscar a las….9, ¿te dará tiempo?&lt;br /&gt;-Espero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en casa, conecté el ipod a los altavoces y puse &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Heads will roll&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;. Tenía tres cuartos de hora para prepararme.&lt;br /&gt;Comí algo lo más deprisa posible y me dirigí al baño.&lt;br /&gt;Me di una ducha rápida y me lave la cabeza. Al salir fui al armario y me quedé mirando mi ropa con la toalla y el pelo mojado. ¿Qué me pongo?. Ni siquiera sabía con quién iba a salir. Rachel vestía bien, sencillita, pero muy mona. Claro que tampoco sabía si se arreglaba mucho cuando salía o no.&lt;br /&gt;Sus amigos. ¿Qué amigos?. Pensé en Tomstu, Sammy, Marcus, toda la pandi. Sabía que eran sus amigos, pero seguramente Rachel también tenía otros amigos, normales, gente como yo. No solo amigos del tío más cachondo del mundo. Deje de pensar en ello, si seguía pensando que me iba a encontrar con ellos, probablemente tendría que anular la cita del dolor de estomago que me iba a dar.&lt;br /&gt;Opté por vestirme como yo vestía normalmente cuando salía y dejarme el pelo suelto, secado al aire, y poco a secador, porque Londres en febrero no es que fuera poco húmedo. Una mini falda alta abullonada negra, una camiseta básica de tirantes anchos blanca, un cinturón rojo y unos zapatos de tacón rojos también, con un bolso negro de tachuelas.&lt;br /&gt;Un poco de colorete, ojos ahumados, rimel y vaselina para los labios.&lt;br /&gt;Vale, pues, ya estaba.&lt;br /&gt;A las 10 menos 5, sonó el timbre.&lt;br /&gt;-¿Subes?. ¿Bajo?&lt;br /&gt;-Baja.&lt;br /&gt;Cogí mi chupa de cuero entallada, y baje.&lt;br /&gt;Me monte en el C30 de Rachel. Ella iba con unos pitillos vaqueros ajustados, una camiseta beige de tirantes con volantes en el escote y unos taconazos marrones, y pude ver una chupa marrón en el asiento trasero. Vale, no desentonaba. Puso un cd de &lt;em&gt;Editors&lt;/em&gt;, y sonó &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Fingers in the factories&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Seguí el ritmo de la música con mis pies, adentrándome en mi mente, pensando en sus “amigos”, quería preguntárselo, pero no sabía muy bien cómo, así que no dije nada al respecto.&lt;br /&gt;Aparcamos en Baterman St, y tardamos un cuarto de hora en llegar a Old Compton, la calle por excelencia de los bares “cool” del Soho. Conforme nos acercábamos al local, el ritmo de los latidos de mi corazón se disparó, sentía como el flujo de sangre que llegaba a mi cerebro era excesivo y que empezaba a necesitar más oxigeno. Me estaba mareando. Pare un segundo, y me apoyé en una pared&lt;br /&gt;-¿Te encuentras bien?-Rachel se acercó a mí y me miro preocupada.&lt;br /&gt;-Los zapatos. Estoy bien, estoy bien.- inspire y espire profundamente durante unos segundos, hasta que conseguí tranquilizarme. Estábamos a escasos 10 metros del pub, así que volví a respirar profundamente, y reanudé la marcha. Rachel me alcanzó y abrió la puerta, pase, esperé a que pasara ella antes. Y se dirigió a unas de las mesas. Mesa en la que había 4 chicos y dos chicas. Fuimos acercándonos más y más, hasta que, efectivamente reconocí a uno…y… a dos de los tíos. Tomstu y Sammy eran “los amigos”.&lt;br /&gt;Joder, joder, joo-oder. Ya estaba nerviosa otra vez. Tenía que tener cara de estreñida. Uff…&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Respira, si seguro que los pobres no muerden.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Que me muerdan no es una de mis preocupaciones precisamente, anda que no me gustaría ni nada. Calor.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No pienses en ello&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;-Y ella es Carla.- la voz de Rachel sonaba a lo lejos.- ¿Nena?&lt;br /&gt;-Sí, ¿dime?- joder sí que empezaba bien, pareciendo retrasada. Así se hace Carla.&lt;br /&gt;-Carla, estos son Marion, Ruby, Sam, Tom, Taylor y Cisco- señaló a cada uno al pronunciar el nombre correspondiente, parecía emocionada y contenta. De verdad me quería a ahí, con sus amigos. Sonreí. Iba a ser yo misma, a soltarme y a relajarme, a ser también su amiga. Así que fui dándoles dos besos a cada uno mientras murmuraba un “encantada”, Marion, Ruby, Oh dios mio Sammy, Ooooh dios mio Tomstu, Taylor y Cisco. Nos sentamos en las sillas vacias.&lt;br /&gt;-¿Una Heineken, Yankee?&lt;br /&gt;-Sí, por favor.-asentí sonriendo.&lt;br /&gt;Ella se levanto y me dejo con sus amigos, y me quede tranquila, extrañamente tranquila.&lt;br /&gt;-¿Yankee?- pregunto Tom extrañado. Yo negué con la cabeza y puse los ojos en blanco.&lt;br /&gt;-Al parecer tengo acento americano.- elevé las cejas.&lt;br /&gt;Todos se rieron.&lt;br /&gt;-Sí es cierto, la verdad es que sí lo tienes- genial otro pirado de la vida- pero eres española, ¿no?- asentí- ¿de España?&lt;br /&gt;-No, española de Suiza- respondí instintivamente. ¿Qué pregunta estupida era esa? Ellos empezaron a reírse más alto.&lt;br /&gt;-Vale, lo siento,- Tom se sonrojo y me miro riendo. Tenia unos ojos preciosos, era muy guapo en persona- una pregunta estupida. Se sueltan algunas por aquí, ya lo veras.&lt;br /&gt;“Ya lo veras”, eso implica seguir quedando con ellos. Me gustaba la idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegue a casa a las 5 de la mañana. Todo había cerrada a las 3, pero habíamos seguido la fiesta en el local del padre de Taylor, sólo los ocho, bebiendo, hablando, bailando y cantando. Cantaron mucho, hasta Sam y Cisco se animaron con la guitarra. Había sido una noche alucinante. Me había sentido tan bien, HABIAN hecho que me sintiera tan integrada, que me encontraba en una nube.&lt;br /&gt;Wow conocía a más de una persona que conocía a Robert Pattinson, mi Roberto. Quizá algún día lo conocía…&lt;br /&gt;Sonriendo me tumbe en la cama y me dormí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-934186358682751153?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/934186358682751153/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/07/segundo-capitulo-se-nota-que-estas-loca.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/934186358682751153'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/934186358682751153'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/07/segundo-capitulo-se-nota-que-estas-loca.html' title='Capitulo 2: Se nota que estás loca'/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4050693885858636747.post-5810676918965729883</id><published>2009-07-29T17:10:00.000-07:00</published><updated>2009-07-30T12:59:45.080-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color:#000000;"&gt;Dedicado a todas las bunnies, sean o no de la hermandad, que todos los dias se duermen pensando en como seria conocer(...y otras cosas, ejem!) a Mr Plaqueitor!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Por las bunnies!!&lt;br /&gt;Por el Roberto!!&lt;br /&gt;y...por la ROBERTA!! que tanta inspiracion me ha dado...&lt;br /&gt;Here we goooo!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: la musica que aperece en el capitulo la ire subiendo al playlist, no es fundamental escucharla,pero es la banda sonora de un sueño =D&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;Primer Capitulo: ESO ESPERO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colgué el teléfono. Y me quede mirando al infinito, totalmente quieta. Pestañeé. Cuando volví a tomar conciencia de mi cuerpo, me di cuenta de que tenía la boca abierta. La cerré.&lt;br /&gt;No podía creerme lo que acababa de pasar. Ahí estaba, sentada en el sofá de mi apartamento y aparentemente con un nuevo empleo: actriz. Yo no quería ser actriz.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Y por qué fuiste a un casting?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Porque quería ver como era uno, vivir esa experiencia.&lt;br /&gt;Pero a lo mejor se habían equivocado de persona, igual se había traspapelado el número, y en realidad la actriz perfecta para la película era otra de las chicas. O podía ser una broma, igual les gustaba hacer este tipo de cosas. ¿No es cruel por parte de los encargados del casting llamar a una persona para decirle que ha conseguido el papel cuando no es cierto, sólo para divertirse? Sí, lo era. Pero tenía que ser lo que estaba pasando, no había otra explicación. Me convencí. Y mi ritmo cardiaco se estabilizó, hasta que &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Bling&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; sonó en mi móvil y me sobresalte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Perra. Estoy yendo para casa. ¿Qué tal?- era mi compañera de piso, Sandra.&lt;br /&gt;-Bien, creo.&lt;br /&gt;-¿Crees?&lt;br /&gt;-Umm, han llamado los del casting.-dije un poco asustada.&lt;br /&gt;-¿Sí?, ¡wow!. ¿Qué majos, no?. Llamarte, aunque sea para decirte que no te quieren.- obviamente ella tampoco se creía que esto fuera en serio.&lt;br /&gt;-Ya, sí. El asunto es que…bueno…no es que no me quieran, de hecho me han dicho que el papel es mío.&lt;br /&gt;-¿QUE? – grito en mi oído, y aparte el teléfono de mi oreja. Lo puse en manos libres.&lt;br /&gt;-Sí, eso han dicho. Yo creo que es un tipo de broma.-me sentía tan avergonzada.&lt;br /&gt;-¿Crees que esta gente bromea con este tipo de cosas?&lt;br /&gt;-Si no es eso, ¡tú me dirás!&lt;br /&gt;-Joder, igual lo haces bien.-soltó entre risas.&lt;br /&gt;-No es divertido, y claro que no lo hago bien.- Era la primera vez en toda mi vida que interpretaba algo. ¿Es que los del casting no habían oído que ni siquiera había estado en una obra en la escuela?&lt;br /&gt;-No sé, mira luego hablamos, llego en seguida. Y, ¿C?&lt;br /&gt;-Dime.&lt;br /&gt;-No lo flipes demasiado, te va a salir algún eccema de rascarte.-Ja, deje de rascarme.&lt;br /&gt;-Hasta ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miércoles llegó y tuve que coger un día de vacaciones para poder ir a la entrevista. Me prepare para ella, ya que nadie había llamado para anularla y decirme que había sido un error. Excelente. Me picaba todo el cuerpo, y no podía parar de rascarme, simplemente eso me ayudaba a calmarme. Tenía que hacer una prueba más con el chico protagonista, un tal Jack O’Connel, esperaba que no fuera Jack O’Connel Jack O’Connel, porque si no igual me daba algo allí mismo.&lt;br /&gt;Había que hablar del dinero y las fechas, el horario, firmar el contrato, vamos, hacer el asunto oficial.&lt;br /&gt;Me monté en el coche, y suspire. Volví a suspirar. Notaba los latidos de mi corazón en cada terminación de mi cuerpo, y más intensamente en las sienes. Mi cabeza iba a explotar. Tome aire, y arranque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entré en el edificio. Una chica muy simpática con una nariz un poco rara me saludó, y preguntó por mi nombre.&lt;br /&gt;-Carla Muro- sonreí forzosamente, muy forzosamente. Y me mordí el labio nerviosa.&lt;br /&gt;La chica me dio un pase y me indicó dónde debía ir. Subí las escaleras, y toque la puerta del despacho de Susan Backwell. Después que una voz me ofreció pasar, entré.&lt;br /&gt;Allí pude ver a la directora de la película, a la que había conocido un par de semanas atrás. Ella me sonrió y me pidió que me sentara. Forcé una tímida sonrisa y me senté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Jack vendrá en breve. ¿Qué tal va todo?- preguntó sonriente y con una voz muy cariñosa.&lt;br /&gt;-Bien, gracias.- ¡Uy!, esa no era mi voz…Debía tranquilizarme.&lt;br /&gt;-¿Nerviosa?-&lt;br /&gt;-Un poco.- Me reí, y respiré profundamente.&lt;br /&gt;Alguien llamo a la puerta, y Susan le pidió que pasara. La puerta se abrió, y un chico rubio, de ojos pequeño y bajo entró con una gran sonrisa. G-e-n-i-a-l era Jack O’Connel Jack O’Connel.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cierra la boca.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cerré la boca, y trague saliva. Me miro, con esa pedazo sonrisa que le hacia realmente adorable, y me mareé. Le devolví una pequeña sonrisa, mientras mis ojos le seguían hasta que se sentó en la silla de al lado. Seguí mirándole, no es que fuera increíblemente guapo, pero tenía algo que a mi me volvía loca y a medio metro de distancia ese algo se agravaba.&lt;br /&gt;-Bueno, pues Carla, éste es Jack, y Jack, ésta es Carla.- volvió a sonreírme y yo volví a devolvérsela.&lt;br /&gt;-Creía que los españoles deban dos besos, porque… eres española, ¿no?- dijo bromeando, pero poniéndose algo colorado.&lt;br /&gt;Me levante y le di dos besos. ¡Wow, olía muy bien!. Homme de Guerlain,¿eh?, mezclado con suavizante. ¿Le lavaraia la ropa alguien?.&lt;br /&gt;Volví a sentarme, muy ruborizada.&lt;br /&gt;-Encantado.- dijo Jack completamente colorado. Tenía la impresión de que era mucho más vergonzoso de lo que parecía.&lt;br /&gt;-Y yo.- murmure mientras nos mirábamos fijamente. Me perdí en el azul de sus ojos, hasta que la voz de Susan nos interrumpió y ambos nos giramos para mirarla.&lt;br /&gt;-Vale chicos. La escena que tenéis que hacer es el primer beso.&lt;br /&gt;-¿QUE?- gritamos Jack y yo a la vez.&lt;br /&gt;-¿Así, sin anestesia ni nada?. Bueno no sé como funcionan estas cosas, pero, ¿no es un poco pronto?, ¿qué puede salir de ahí?&lt;br /&gt;-Tranquila cielo, seguro que lo hacéis genial. No es necesario porque estamos seguros con todo el reparto y en especial con vosotros, pero debemos hacer la prueba a ver que tal la química.&lt;br /&gt;Jack se paso una mano por la boca y la apoyo en su nuca, parecía incomodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Susan nos paso los guiones. La historia era sobre dos chicos, Chuck y Claudia, que se conocen y se sienten atraídos el uno por el otro al instante, pero ninguno se atreve a dar el siguiente paso, porque no creen que sus sentimientos sean correspondidos. Chuck tiene un accidente de moto, que lo lleva al borde de la muerte, y es entonces cuando Claudia se da cuenta que no puede vivir sin estar con él realmente. Cuando él despierta del coma, dice sonriendo “¿me tengo que estar muriendo para que durmamos en la misma habitación?”, y ella llorando le besa. Esa era la escena del primer beso.&lt;br /&gt;Después les dan la noticia de que las lesiones en uno de sus pulmones son muy graves y que sin un transplante morirá. Así que el resto de la película va sobre ellos dos viviendo al máximo su vida juntos en unos meses, mientras el tiempo pasa y la muerte de Chuck está más cerca. Al final él muere, esperando angustiosamente un pulmón ya asignado, y diez minutos antes de que el órgano llegue al hospital.&lt;br /&gt;Me enamore perdidamente del argumento, estaba segura de que no me iba a ser difícil llorar en las escenas requeridas porque ese tipo de historias hacían que las lagrimas se me escaparan incontrolablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirándolo por encima, leí una escena de sexo, e instintivamente pregunte:&lt;br /&gt;-¿Me tengo que desnudar?-la pregunta salió de mis labios inconscientemente, mientras enseñaba la página de la escena.&lt;br /&gt;-Eso espero.- murmuro Jack entre risas.&lt;br /&gt;-No, sí que hay escenas de sexo, algo subiditas de tono, pero no vas a salir desnuda, tranquila. Bueno, aunque realmente sí que tendrás que estar desnuda, ¿es un problema?.- pregunto riéndose.&lt;br /&gt;-No, supongo que no…Quiero decir, no, claro…claro que no.- pude notar el calor que irradiaban mis mejillas.&lt;br /&gt;Dios mío, esto se estaba desmadrando demasiado. No sólo iba a hacer una película, lo cual era una completa locura, si no que además el actor co-protagonista era Jack O’Connel, y le tenia que besar en a penas unos minutos, a pelo, y le iba a seguir besando en las próximas semanas ya que de eso iba la peli, yyy también iba a verme desnuda, seguramente hasta tendría que gemir delante de él mientras “fingimos” echar un polvo. Ahí es nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos dejaron un poco de tiempo para que preparáramos la escena. Pensé en qué haría yo en esa situación, las gestos, los caras que pondría …Bueno, mejor dicho, intenté pensar en esas cosas mientras que a mi cerebro sólo le importaba el hecho de besar a Jack O’Connel. Y mientras que yo luchaba contra mi cerebro y procuraba relajarme, Susan pronunció las temidas palabra, “Chicos, ¿estáis preparados?”. No, por supuesto que no.&lt;br /&gt;-Sí- dije en bajito.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mentirosa.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ahí estaba, sosteniendo la mano de Jack, el cual estaba en una silla sentado, con ojos llorosos y la cara desencajada. Acariciando su mano suavemente, y suplicándole que despertase. Jack abrió los ojos, poco a poco, cerrándolos repetidas veces por la intensidad de la luz, después de 7 días sin recibirla. Arrugando la frente y el entrecejo, desorientado y desconcertado. Se movió, y yo le miré sorprendida y emocionada. Grite “¡Chuck!”, y puse su cara entre mis manos, acariciándola, al mismo tiempo que unas lágrimas enormes bajaban rápido por mi cara. El me miró sonriendo al reconocerme, y dijo con voz frágil y temblorosa:&lt;br /&gt;-¿Tengo que estar muriéndome para que durmamos en la misma habitación?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Aquí vamos…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Suspirando, y aun con su cara en mis manos, me acerqué a él y le bese. Despacio, suavemente, apenas rozando nuestros labios. Apoye mi frente en la suya al separar mi boca, volví a suspirar profundamente, y sonreí con ganas.&lt;br /&gt;-Joder Chuck, te quiero tanto.&lt;br /&gt;-Yo también nena, no sabes cuanto llevo esperando esto.-dijo muy bajo, pero muy alegremente.&lt;br /&gt;-¿Despertar del coma?- dije riéndome mientras las lágrimas empezaban a aminorar el ritmo. Soltó una carcajada, y tosió. Me asuste.&lt;br /&gt;-Vale chicos, ya. Que si os dejamos nos la acabáis. Sólo diré: WOW. Increíble, de verdad. Deberíamos haberla grabado. Va a salir genial. Perfecto. Por cierto Carla, tienes un acento americano increíble, me gusta.- estaba contenta, podría decir que hasta eufórica.&lt;br /&gt;No sé que se fumaba esta mujer a antes de ir a trabajar pero no le hacia ningún bien. ¿Acento americano yo?, pues tú me dirás de qué, pirada. De todos modos asentí, aunque con el ceño fruncido.&lt;br /&gt;Pero la verdad es que la experiencia había estado bien, no sólo el beso, si no interpretar toda la escena. Vale, y sobre todo el beso que había sido…dulce y… cómodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegue a casa, Sandra estaba tumbada en el sofá viendo la tele. Al verme entrar por la puerta, se incorporo y la apagó.&lt;br /&gt;-¿Jack O’Connel es…?&lt;br /&gt;-Jack O’Connel sí.&lt;br /&gt;-Wow…-puso cara de flipada y meneo la cabeza- Tienes que contármelo todo.&lt;br /&gt;Y así lo hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba agotada y al día siguiente tenia clase a las 9 de la mañana, así que pronto me fui a la cama. Estuve pensando en Jack, era muy agradable, divertido, pero tambien algo tímido. Y pensé en el beso…Había estado muy bien, y había salido mucho más natural de lo que jamás podía haber imaginado. Cuando me metí en esto estaba buscando nuevas experiencias, y las de hoy habían sido excelentes. Sonreí sin quererlo.&lt;br /&gt;Cogí el guión y me puse a ojearlo. En la última página vi que salían los nombres de todo el reparto y el personaje que interpretaba cada uno con una pequeña descripción. No me sonaba ninguno, hasta que leí Rachel Jerins. Era Kate, la mejor amiga de Claudia. Ese nombre me sonaba. Sí, no sabia de qué pero estaba segura de haberlo leído en algún lado. Rachel Jerins, Rachel Jerins….Rachel Jerins.¡Joder! Era amiga de Robert Pattinson. Sí, esa tía había salido por ahí con Roberto. Me acordaba de ella, era muy mona. Los habían liado, pero luego salieron fotos de ellos de crios, se conocían de toda la vida. ¿Iba a conocer a alguien que conocía a mi Roberto? ¿yo?. Estaba alucinando, completamente ida…Tendría que suplicarle que me lo presentara, sólo un hola y adiós, o verlo de lejos.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Eres una persona cuerda y digna, no puedes ir por ahí suplicando a la gente que te presente a sus amigos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cuando se habla de Robert Pattinson las palabras cuerda y digna pierden por completo su significado.&lt;br /&gt;Vale, a lo mejor sólo se lo pedía cortésmente, un par de…docenas de veces.&lt;br /&gt;Esa noche me dormí soñando con Robert, en poder conocerlo o verlo…como había hecho tantas y tantas noches, pero esta era la primera en la que esos sueños se “podían” hacer realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Especial thankius a nani!!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4050693885858636747-5810676918965729883?l=headswillrollseveraltimes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/feeds/5810676918965729883/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/07/primer-capitulo-eso-espero-colgue-el.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/5810676918965729883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4050693885858636747/posts/default/5810676918965729883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://headswillrollseveraltimes.blogspot.com/2009/07/primer-capitulo-eso-espero-colgue-el.html' title=''/><author><name>several</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12731373622060834649</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_nsCRscJ4po4/Soly0JXbiUI/AAAAAAAAACg/3ljseJpcRSI/S220/leighton-meester-and-ed-westwick-picture_509x380.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry></feed>
